Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De la radio a la tele

Aimar Bretos: "Ni Ana Pastor ni La Sexta quieren cambiarme"

El director y presentador de 'Hora 25' en la SER estrena este miércoles 'La noche de Aimar'

Marc Giró estrena este martes su 'Cara al show' en La Sexta: "Me chifla hablar con gente que no piensa como yo"

Aimar Bretos

Aimar Bretos / Atresmedia

Marisa de Dios

Marisa de Dios

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Marc Giró no ha sido el único fichaje de renombre que ha hecho últimamente La Sexta. El comunicador catalán, que debutó la semana pasada con su 'Cara al show', ha llegado a la cadena solo unos días antes de otro periodista procedente también de las ondas: Aimar Bretos, líder de las noches informativas radiofónicas con su 'Hora 25' en la Cadena SER. Este miércoles 29 de abril (23.00 horas) debuta en La Sexta con 'La noche de Aimar'.

—Es un programa en 'prime time', producido por Newtral, de entrevistas… ¿Qué más puede contar?

Es un programa de entrevistas muy pausadas, en las que poco a poco el entrevistado se va abriendo y se va contando a sí mismo. Vamos con una vocación de profundidad, de calma y de escucha real. Yo, particularmente, busco crear el clima idóneo para que el entrevistado sienta que puede contar cosas que quizá en público no haya contado hasta ahora, y que de ahí surjan ideas interesantes.

—¿Qué tipo de entrevistados tendrá? ¿De qué ámbitos?

Son de ámbitos muy distintos y, además, es un programa que está muy vivo. Irá variando según la semana. Por ejemplo, en esta primera tenemos a dos actores y una uróloga: Juan Diego Botto, José Sacristán y Blanca Madurga. Vamos a combinar a gente que no necesita presentación, aunque haya partes de esas personas que la audiencia no conozca, con gente a la que creo que el espectador debería conocer. Blanca Madurga, por ejemplo, es una de las urólogas más veteranas de España, una 'crack' que lo sabe todo y lo cuenta muy bien. La idea es conjugar eso: personas conocidas y otras cuya vida o profesión me parecen fascinantes.

—¿Políticos también?

En principio, no. Aunque no me cierro a nada. Quiero que sea un programa vivo, en el que vayamos tomando decisiones según lo que nos pida el cuerpo a nosotros y lo que veamos que le pide el cuerpo a la audiencia. Pero, en principio, no. También marco ahí una división con lo que hago en la radio, donde hablo permanentemente de política y estoy muy en contacto con políticos a través de entrevistas. En 'La noche de Aimar' busco otro tipo de entrevistas.

—No será porque ha reconocido que alguna cana se la debe a algún político por lo mal que se lo ha hecho pasar en alguna entrevista, ¿no?

Llevo haciendo entrevistas a políticos desde 2013, cuando empecé a sustituir a Pepa Bueno en 'Hoy por hoy'. Cuando haces tantas entrevistas, como cuando haces muchas ensaladas, alguna te queda peor aliñada que otra. Un político que está en serios problemas judiciales se va a saber siempre el sumario hasta el final. Y tu obligación como periodista es sabértelo mejor. Eso es algo que aprendí en aquella entrevista y que ya no me vuelve a pasar, te lo aseguro.

—Usted es un hombre de radio, aunque esta no será su primera experiencia televisiva ya que presentó un programa en DMax. Aun así, cuando Ana Pastor se lo propuso, ¿se lo pensó mucho?

Sí, claro. Tengo una posición de privilegio, que es estar dirigiendo 'Hora 25' cada día, y eso hace que cualquier paso que vaya a dar tenga que pensarlo muy bien. Pero cuando Ana Pastor, y después La Sexta y Atresmedia, me plantearon este programa, que creo que es muy fiel a mi estilo, a mi tono y a mi forma de entender el periodismo, no había opción a decir que no.

—Si le dicen que hace un programa muy radiofónico, ¿se lo tomaría como un piropo?

Claro que sí. Cada vez creo más que no hay compartimentos estancos y cada vez estoy más enamorado de los formatos híbridos. ¿Qué es un podcast? ¿Qué es un videopodcast? Es audio, es tele, es todo a la vez. A mí lo que me gusta es que el oyente o el espectador me reconozca por cómo hago las cosas, no por el formato en el que las hago.

—Usted mismo reconoce que tiene muchos tics antitelevisivos: que en 'Hora 25' se sienta de cualquier manera, se rasca…

Piensa que llevo muchos años acostumbrado a hacer periodismo sin que nadie vea por dentro cómo lo hago o cómo me siento en el estudio. Pero esto también tiene algo de reto precioso. Me resulta muy estimulante salir de la forma en la que he hecho las cosas hasta ahora y aprender a hacerlas con 12 cámaras mirándome.

—¿Le ha aconsejado Ana Pastor, la jefa de Newtral, que es una experta frente a la cámara?

Pastor está siendo súper generosa conmigo, porque me está dando todo lo bueno sin condicionarme demasiado. Ella busca de mí lo mismo que La Sexta y Atresmedia: quieren a Aimar, no una versión nueva de mí. Les gusta cómo hago las cosas y por eso me han llamado. No quieren cambiarme, que además sería absurdo.

—¿Considera que este paso hacia la televisión era natural en su carrera?

Yo no lo veo como un paso hacia delante ni hacia arriba. Lo veo como algo complementario a lo que estoy haciendo. Para mí, la SER es el detonante profesional de mi vida, y esto es una aventura preciosa en la que me estoy embarcando. Son cosas complementarias. No lo vivo como una sustitución ni como una carrera que evoluciona en otra dirección.

—¿Hasta qué punto es sostenible estar en dos frentes tan exigentes como un 'prime time' televisivo y 'Hora 25'?

Creo que es compatible. Sigo volcado en ofrecer cada día el mejor contenido posible de información y análisis en la SER, y ahora lo complemento con esta apuesta para seguir explorando el periodismo. Además, creo que es virtuoso: una cosa suma a la otra.

—La Sexta tiene una línea editorial muy marcada. ¿Era la cadena en la que veía que encajaba su programa?

Para mí La Sexta tiene una forma de entender el periodismo muy parecida a la mía y me permite llevar mi estilo periodístico a la televisión. Desde Atresmedia en general y desde La Sexta en concreto me han acompañado para crear un programa a mi medida. Y creo honestamente que encaja muy bien con la esencia y la personalidad de La Sexta.

—¿No tuvo envidia de que anunciaran primero el fichaje de Marc Giró y luego llegara el suyo?

No, para nada. De hecho, me ha encantado hacer ese juego porque admiro muchísimo a Marc. Para mí es un titán de la tele. El otro día le estaba viendo en una entrevista con Francino en Sant Jordi y Marc tiene sobre mí un efecto muy curioso: si veo diez segundos, no puedo dejar de pestañear durante un cuarto de hora. El otro día, cuando entró a caballo en el plató, pensé: “Menudo 'crack', lo ha vuelto a hacer”. Para mí es muy estimulante dar este paso en paralelo a Marc.

—¿Cree que hoy en día triunfa más el periodista que opina que el que informa?

Creo que hay espacio para todos. Hay periodistas con un talento natural para hacer reflexiones cuidadísimas sobre la actualidad y ayudar a la gente a ordenar sus pensamientos. Y hay periodistas con talento para investigar, pasarse semanas detrás de un tema, darle forma y sacarlo a la luz. Admiro muchísimo a los dos tipos. Además, creo que en España tenemos periodistas muy buenos de ambos perfiles. No somos conscientes de la calidad del periodismo que tenemos. Lo que quizá no tenemos es tanto tiempo para consumir todo lo bueno que se está haciendo.

—¿Algún referente como entrevistador que le haya marcado especialmente?

He ido bebiendo de todos mis mayores. He bebido de Iñaki Gabilondo, de Pepa Bueno, de Jesús Quintero, de Ana Pastor… Intento no cerrarme a nada, porque cerrarse es absurdo. Cuanto más puedas aprender, que no copiar, de quienes te preceden, mucho mejor para crear tu propio estilo, que es lo que creo que he conseguido.

Suscríbete para seguir leyendo