Serie sobre profesores
Ruth Núñez ('Barrio Esperanza'): "No guardo un recuerdo especialmente bueno del colegio"
La actriz que protagonizó 'Yo soy Bea' ejerce ahora de cocinera en la nueva serie de TVE
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Ruth Núñez / RTVE

Ruth Núñez ha formado parte de dos series que han tenido un éxito abrumador en la televisión española: 'Compañeros' y 'Yo soy Bea'. La segunda, además, como protagonista. Después de su paso por 'Amar es para siempre', ahora ha vuelto a la pequeña pantalla con la serie de TVE 'Barrio Esperanza', coproducida por Globomedia (The Mediapro Studio) cuyo nuevo capítulo se emite este miércoles 22 de abril.
--Interpreta a Mar, la cocinera del colegio en el que se ambienta la serie. Su personaje defiende la comida sana, aunque le resulte complicado con los alumnos.
La serie habla de personas que intentan hacer un mundo mejor. Mar lo hace desde la cocina. Ve que los niños comen ganchitos, bollería industrial y cosas así, y piensa que están en una edad en la que necesitan alimentarse bien, también para formar el cerebro. Es una mujer con principios, con mucho carácter, muy echada para adelante. Y en eso se parece al resto de personajes de 'Barrio Esperanza', que son fuertes y van juntos todos a una para sacar a los niños adelante.
--Su carrera empezó precisamente en una serie ambientada en un colegio, 'Compañeros'. Volver ahora a ese universo tiene poco que ver, ¿no? La educación ha cambiado mucho desde entonces.
Ha cambiado muchísimo. Yo lo he notado sobre todo porque he dado clases de interpretación, y además tengo amigos con hijos que me cuentan cómo funcionan ahora los colegios. Creo que hoy se pone mucho más el foco en proteger al alumnado: en el 'bullying', en el acoso, en el cuidado de las personas que se están formando, no solo en impartir materias. También es verdad que, en ocasiones, se coloca a los profesores en situaciones complicadas, con menos margen de maniobra, porque las leyes intentan cubrirlo todo y a veces no pueden contemplar cada caso concreto. Pero, en general, sí creo que hay mucho más cuidado y 'Barrio Esperanza' habla también de todo eso.
--La serie pone el foco en la enseñanza pública. ¿Cree que la ficción puede ayudar a revalorizarla?
Espero que sí. Para mí ha sido muy bonito rodar en un instituto real, en un espacio natural, porque de alguna manera vuelves a vivir el colegio. Todo eso te conecta con tus propios recuerdos. Yo estuve primero en un colegio concertado de monjas y luego en un instituto público. Y cuando nos explicaron que la serie quería ser también un canto a la figura del maestro, pensé enseguida en mis profesores, en los que me marcaron para bien y para mal, en todo lo que significaron para mí. Luego, cuando te haces mayor y además das clase tú misma, entiendes todavía más el amor que pone mucha gente en enseñar. A mí me parece precioso que desde la televisión pública se haga una serie que defiende la educación pública.
--¿Ha tenido profesores que le han marcado?
Sí. Yo no pensaba dedicarme a esto, y en el instituto tuve un profesor de teatro que daba unas clases espectaculares. Ahora, después de muchos años de carrera, de formación y de haber sido profesora de interpretación, lo pienso y me parece maravilloso lo que nos hacía hacer siendo chavales de 17 años. Trabajábamos la voz, el cuerpo, textos muy interesantes… Y además me puso la mejor nota de mi vida.
--Y eso cambió su destino.
Sí. Vino a hablar conmigo y me dijo: “Si quieres dedicarte a esto, tienes que empezar ya a trabajar la voz, el cuerpo…”. Yo no lo había pensado en serio hasta entonces, y esa conversación me cambió la vida.
--¿Su recuerdo del colegio es bueno?
No del todo. Del instituto, que fue en la enseñanza pública, sí. También influye mucho haber vivido luego la docencia desde dentro, porque te hace ver las dos caras, como cuando uno pasa de hijo a padre. Pero del colegio no guardo un recuerdo especialmente bueno. Tuve maestras maravillosas y otras que, para mí, estaban equivocadas en su manera de enseñar: una educación muy antigua, muy castigadora.
--La serie también habla de segundas oportunidades, sobre todo a través de la protagonista. ¿Cree que como sociedad sabemos darlas?
Creo que quien va a por una segunda oportunidad tiene que trabajársela mucho, y en ese sentido el personaje de Mariona [Terés, la protagonista] es muy valiente. Porque no busca empezar de cero en otro sitio donde nadie la conozca, sino que vuelve a su barrio, donde todos saben quién es, lo que hizo y que viene de la cárcel. Como sociedad creo que las leyes han ayudado mucho a abrir ese camino, y eso es importante. Yo sí veo un cambio para bien respecto a cuando era pequeña. Ahora, en los círculos pequeños, en la realidad cotidiana, seguimos reaccionando muchas veces desde el escepticismo o el miedo. Pero también creo que, si la persona se esfuerza y va de verdad a por esa segunda oportunidad, somos seres empáticos y acabamos encontrándonos ahí, descubriendo incluso verdaderos diamantes.
--En el segundo episodio se aborda el 'bullying'. ¿Es importante que la serie muestre esas realidades y ayude a hablar de ellas?
Muchísimo. Yo, cuando era pequeña o adolescente, no sabía poner nombre a muchas cosas. Ahora miro atrás y pienso: Pues a mí me ha debido de pasar esto, pero como no tenía nombre, yo he aprendido a salir adelante. Y si tienes las herramientas, saber identificar lo que te pasa y poder pedir ayuda es maravilloso. Hace poco vi una obra de La Joven sobre 'bullying' a la que iban colegios e institutos y aprendí muchísimo. Me di cuenta de cosas de mi propia vida que nunca había nombrado. Por eso me parece tan importante que los chavales puedan verlo, reconocerlo y saber que tienen derecho a decirlo, a reclamar su espacio y a sentirse bien.

Mariona Terés, rodeada de los actores de la serie 'Barrio Esperanza' / MANOLO PAVÓN
--O sea, ¿que reconoce momentos de su vida a las que ahora sí le pondría de nombre 'bullying'?
Sí. Hablo de distintas cosas, en diferentes momentos de mi vida.
--Desde 'Amar es para siempre' no había vuelto a hacer televisión. ¿Por qué?
Porque se ha dado así. El otro día me lo decía uno de los productores y yo pensaba: “Pero si yo no me he ido a ninguna parte, he estado aquí”. Bueno, sí he viajado, porque me interesa mucho mi profesión y me gusta salir fuera a estudiar con nuevos maestros y seguir formándome. Pero he estado aquí, encantada de trabajar. Lo que pasa es que esta profesión es así: a veces tienes mucho trabajo y otras veces no tienes nada. Hacemos lo que podemos. Igual yo también estoy en mi segunda oportunidad.
--El público todavía la recuerda por 'Yo soy Bea'. ¿Le pesa ese personaje o lo vive con agradecimiento?
Estoy agradecida por todos los personajes que he hecho, y por ese también, y cada vez más. Igual que ser profesora me ha ayudado a entender el cariño de los profesores, el vivir un rato como público también me ha enseñado mucho y me ha ayudado a entender mejor lo que significan las ficciones en la vida de la gente. A mí lo que más me cuentan sobre 'Bea' es que les acompañó en momentos delicados, que les hizo pasar etapas difíciles un poco mejor. Y eso es precioso. Yo también lo he vivido como espectadora: cuando una serie, una película, un libro o una canción te acompaña, te abre puertas, te enseña cosas o simplemente te arranca una sonrisa justo cuando lo necesitas. Que la gente me diga eso de 'Yo soy Bea' me hace muchísima ilusión. Y además me lo pasé como una enana haciéndola, porque haciendo un protagonista puedes hacer muchas cosas con el personaje.

Ruth Núñez, protagonista de 'Yo soy Bea' / YouTube/Telecinco
--Aunque el éxito fue tan abrumador que supongo que no debió de ser fácil de gestionar.
Fue una locura, sí. Ya habíamos vivido algo parecido con 'Compañeros', aunque yo no era la protagonista. Pero estaba en la pandilla y cuando íbamos juntos a cualquier sitio era como si llegaran los Beatles. En Bea, donde sí lo era, no me enteraba demasiado de lo que estaba pasando porque estaba todo el rato grabando. Lo raro era salir a la calle y tener fotógrafos hasta para ir al supermercado, o notar que la gente te decía cosas por todas partes. Pero yo estaba tan metida en el trabajo, tan encerrada en el rodaje, que no me enteraba mucho. ¡Eran 45 páginas al día!
--Últimamente hay mucha afición por los 'revivals'. Incluso la serie original colombiana en la que se basaba 'Yo soy Bea' ha tenido secuela. ¿Se plantearía hacer lo mismo si se lo propusieran o lo considera una etapa pasada?
Sí, claro. Porque la etapa pasada es Bea, pero no sabemos cómo sería ahora en la nueva etapa. Por eso no considero como estancarse, sino como una oportunidad para contar una evolución. A mí, lo que sea hacer personajes, me gusta.
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