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Televisión y Mas

La Legión y la Semana Santa

Los legionarios cantan el "Novio de la Muerte" en el traslado del Cristo de Mena a su trono

Javier Vendrell Camacho

Sergi Mas

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Durante la pasada Semana Santa ha habido cambios en algunos equipos de emisión, porque al fin y al cabo por mucha tele que sea, son trabajadores y el personal tiene derecho, sólo faltaría, a tomarse unos días de asueto. Con lo cual, independientemente de personas que no vemos y que trabajan tras las cámaras, ha habido presentadores que se han tomado unos días, otros que han tirado de espacios grabados, en fin…

Es el caso de 'La hora de la 1' de Televisión Española, en donde Álex Barreiro suplió a la presentadora titular Silvia Intxaurrondo, y en la que el pasado jueves incluyó una retransmisión desde Málaga desde las 9 y media de la mañana hasta las 2 de la tarde, con el desembarco de la Legión, con el llamado “traslado y la entronización del Cristo de Mena”, tradición que la ciudad realiza desde el año 1928. Ciertamente es un hecho que trasciende lo religioso…

“Por primera vez las cámaras acompañan a la Legión en el traslado del Cristo de la Buena Muerte”. Con estas palabras iniciaba el especial Álex Barreiro en el inicio de las más de cuatro horas y media de retransmisión.

Otro caso: en el TN vespre del mismo jueves, TV3 ofreció un bloque de un minuto en el que vimos cuatro impactos sobre estas celebraciones realizadas en España, que incluían por ejemplo desde la propia procesión de Málaga, en un video que arrancaba con los Legionarios de Cristo cantando “Soy el novio de la muerte...”. Además de las colas producidas en Sevilla para acceder a la basílica de La Macarena, con asistentes vestidas de duelo, y “amb les tradicionals mantilla i peineta”. Sí: TV3. 2026. No sé: diría que Toni Cruanyes no va passar una bona tarda… En tot cas, això amb Jordi Pujol no passava.

Por ello tan sólo pregunto si las cadenas públicas deben emitir estos contenidos. Desde luego, sólo faltaría: para eso son públicas. Pero tan sólo apunto que a mí, sí, a mí, me quedó una sensación demasiado anacrónica, de tener que haber pasado página o de estar masticando tierra al ver todo aquello. ¿Y las cadenas privadas? Por mí es como si emiten 24 horas de rugby bajo el agua. 

Creo que a su vez que se trata de un debate interesante, pero también peligroso en un estado aconfesional desde 1978. Y claro, cuando la religión y la tradición aparecen en un debate… la razón desaparece.

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