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Marta Belmonte ('Sueños de libertad'): "Me encantaría que Marta pudiera cerrar las cosas pendientes con Fina"

La actriz de la serie de Antena 3 afronta una nueva etapa de su personaje tras la marcha de su anterior pareja

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Marta Belmonte

Marta Belmonte / Rubén Vega

Marisa de Dios

Marisa de Dios

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La serie de sobremesa de Antena 3 'Sueños de libertad' se ha convertido en la más vista de la televisión española. Uno de los personajes que lleva en ella desde el principio es el de Marta de la Reina, una mujer que no solo ha tenido que demostrar su valía en la empresa de perfumería familiar, sino que ha luchado por su historia de amor con Fina (Alba Brunet). El fenómeno 'Mafin' (con el que bautizaron su relación en las redes) ha tenido mucho 'fandom'. Pero la inesperada marcha de su pareja la hizo caer en un pozo del que poco a poco ha ido logrando salir, tal y como recuerda la actriz que la interpreta, Marta Belmonte.

--Su personaje se ha convertido en uno de los que más queridos de la serie. ¿Se lo esperaba?

No. Estábamos un poco en sobreaviso por el tipo de atención que podía despertar una trama entre dos mujeres, pero hasta que no lo vives no eres consciente de hasta qué punto puede funcionar el interés del público.

--¿Cómo vivió el fenómeno 'Mafin'?

Nosotras grabamos la serie con bastante antelación respecto a la emisión. Tanto Alba como yo estuvimos muy centradas en arrancar el proyecto, en entender a los personajes y la historia. Cuando llegó el 'feedback' del público, ya estábamos un poco encarrilados, así que pudimos trabajar tranquilamente sin estar pendiente constantemente. Todo fue bastante paulatino.

--¿Cree que es importante que existan parejas LGTBI también en series de época?

Es esencial. La diversidad de realidades, clases sociales, sexualidades y formas de pensar tiene que estar siempre representada. Y la diversidad no es exclusiva de la modernidad, sino que ha existido siempre. Pensar lo contrario es no conocer la historia. Sería muy raro hacer una serie de época y obviar que esto también formaba parte de la realidad.

--La ficción ayuda a normalizarlo.

Totalmente. Lo noto mucho cuando he recibido un mensaje de alguna chica que me dice que ve la serie con su madre y que, a través de nuestra historia, lo está viviendo de una manera muy distinta a cuando se enteró de que a su hija le gustaban las mujeres. Eso es un regalo enorme. Si a través de una relación homosexual solo se muestra el castigo y que vas a morir a palos, lógicamente no quieres que tu hijo sea gay. Hoy en día, por suerte, la realidad es otra. Mostrar relaciones de amor con naturalidad ayuda a romper clichés.

--Tras la marcha de Fina, su personaje tocó fondo y cayó en el alcohol. ¿Cree que algún día Marta cerrará esa herida del todo?

Las heridas grandes siempre dejan cicatriz. Eso no significa que no puedas hacer tu vida y ser feliz, pero lo bonito es que algo cambia en el personaje. No se puede volver atrás ni fingir que no ha pasado nada. Eso ocurre también en la vida.

--¿Cómo considera que ha evolucionado Marta a partir de ese golpe?

Por una parte se ha vuelto mucho más vulnerable. Esa coraza que tenía ha ido cambiando a base de palos. Admitir que no estaba bien, que estaba triste, que no levantaba cabeza, tocar fondo delante de los demás, ha sido un avance. Pero al mismo tiempo creo que está siendo conservadora, hay algo que se retrae, le cuesta volver a abrirse al mundo. Eso es algo que tendrá que ir conquistando poco a poco.

--A Marta le quedaron cosas por cerrar con Fina. ¿Existe la posibilidad de un regreso?

Eso ya depende del departamento de guion.

--¿Pero le gustaría que Marta pudiera cerrar esos temas que quedaron pendientes con Fina?

¡Claro! Me parecería fantástico seguir creciendo con cosas que se han quedado en el tintero, que pudiera cerrar esos temas pendientes con Fina. Me encantaría que la historia pudiese reparar algo de todo ese dolor. Habrá que esperar para ver si sucede.

--Ahora tiene una historia con otro personaje, Cloe, pero es otro tipo de relación.

No hay dos relaciones iguales. Es fruto del momento vital en el que se encuentra Marta y creo que es coherente con eso.

Alba Brunet y Marta Belmonte, como Fina y Marta en 'Sueños de libertad'

Alba Brunet y Marta Belmonte, como Fina y Marta en 'Sueños de libertad' / MANUEL FIESTAS

--Últimamente se han ido de la serie personajes importantes: Fina, Jesús... ¿Los fans pueden estar tranquilos con Marta?

Yo sigo con contrato, trabajando, seguimos generando tramas. Que los fans decidan qué les interesa seguir y qué les aporta. Pero doña Marta sigue ahí.

--¿Qué está significando este personaje en su carrera?

Es muy importante porque me ha enseñado muchas cosas. Llevar casi dos años con un equipo y unos compañeros tan buenos me ha colocado en otro lugar como actriz a la hora de abordar las cosas, del entrenamiento que supone cada día. El personaje y yo nos hemos encontrado, y eso no siempre pasa.

--Empezó en TV3 con pequeños papeles. ¿Qué significó la cadena catalana?

Fue una primera oportunidad para contactar con el medio y cobrar un sueldo. Cuando eres una pipiola y tienes un capitular en 'Ventdelplà', vas rompiendo el hielo, vas escalando un poquito. Después me vine pronto a Madrid, pero me gustaría mucho trabajar en TV3, en Barcelona, y hacer una serie en catalán. Tengo mucha nostalgia, porque los trabajos que hice ahí fueron muy breves y se hacen cosas de muchísima calidad.

--En una profesión tan inestable, ¿ha pensado alguna vez en tirar la toalla?

Precisamente en los únicos momentos en los que he dicho "hasta aquí" ha sido trabajando, no en los parones. En momentos en los que hay circunstancias o personas que hacen que pienses: “Vale, esto no me sale a cuenta, esto así no lo quiero”.

Marta Belmonte, en 'Sueños de libertad'

Marta Belmonte, en 'Sueños de libertad' / Atresmedia

--¿Le ha pasado por culpa de compañeros?

Como en todas las profesiones, ha habido momentos desagradables por experiencias, por proyectos, por personas, en los que he dicho: "Yo esto no lo quiero, no quiero ser un muñeco, no quiero no poder decidir, no quiero que opinen por mí...". O gente que opina y te hace daño en una producción y no puedes hacer nada. He tenido algunos momentos así, y ha sido trabajando o en un proceso de selección.

--¿Tuvo que dejar algún proyecto ante situaciones así?

Hasta día de hoy no he tenido que dejar ningún proyecto por problemas con nadie. Soy muy dura. Capeas, aprendes... Sabes que los proyectos, para bien o para mal, suelen ser temporales.

--Trabajando en una serie diaria, ¿es muy difícil compaginar otros proyectos?

En general, es muy difícil, tirando a incompatible. El pasado verano rodé una película, 'Antes del amor', porque justo tenía el parón de la serie. Si no, es complicado, porque los personajes que somos más o menos habituales grabamos cinco días a la semana, y eso no es compatible con casi nada.

--Después de casi dos años en la serie, ¿puede sugerir cosas para su personaje?

Lo bonito de empezar un proyecto es que, como arrancamos todos juntos, hay un deseo de construir algo. Desde el principio ya perfilamos aspectos que no estaban en el guion. Yo necesito poder cambiar cosas, y los directores también me corrigen a mí y me piden cosas porque conocen el capítulo entero. Nos dejan trabajar como actores y aportar tu opinión y tu punto de vista sobre el personaje. Pero eso es gracias al diálogo y la flexibilidad que ha habido entre todos los departamentos. Creo que ese es uno de los secretos de que funcione.

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