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Ricky Rubio y Òscar Dalmau comparten sus experiencias con el cáncer en 'La Marató' de 3cat: "Si mañana es el último día..."

El programa solidario, que este año se centró en la prevención y detección temprana de la enfermedad, recaudó casi 10 millones de euros, superando las cifras del 2024

'La Marató 2025' alcanza los 9,7 millones de euros recaudados para investigar sobre el cáncer

Una Marató de emociones

Ricky Rubio y Óscar Dalmau charlando en un vídeo para La Marató de 3cat 2025.

Ricky Rubio y Óscar Dalmau charlando en un vídeo para La Marató de 3cat 2025. / Plataforma 3cat

Zoe Campos Corral

Barcelona
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Desde 1992, 'La Marató' de 3cat se celebra el segundo domingo de diciembre con el objetivo de sensibilizar y movilizar a la sociedad catalana y, así, poder recaudar fondos para la investigación de una enfermedad.

Prevenir, detectar e investigar

En esta trigesimocuarta edición, la cadena pública catalana y la Fundació La Marató han vuelto a poner, por sexta vez, el cáncer en el centro, motivados por “todos los retos que aún plantea la enfermedad y por su profundo impacto en nuestra sociedad”. El foco lo han situado en la prevención, la detección precoz y el impulso de la investigación sobre el cáncer.

La gala de este año se ha enfocado en concienciar sobre “todo aquello que está en manos de la ciudadanía para prevenirla y detectarla a tiempo”, pero también para destinar recursos para la investigación oncológica en Catalunya, porque consideran que el sector está capacitado para aportar avances tangibles en la calidad y la esperanza de vida de las personas afectadas. 

9.741.627 de gracias

En cuestión de números, el programa se emitió en directo durante 17 horas y consiguió una recaudación total de 9.741.627 euros.

Durante el mismo, Ramon Pellicer se encargó de presentar la jornada, acompañado por Nerea Sanfe y Míriam Riau. 

Aun así, el programa no escatimó en visitas y, durante el día, pasaron por el directo varios famosos como Pep Antón Muñoz, Fina Brunet, Nuria Bacardit o Joan Avellaneda, que protagonizaron uno de los momentos del día con una charla a cuatro que no dejó indiferente a nadie.

Además, Pellicer también recibió a otras caras conocidas como Montse Llussà, Ramon Mirabet o Julia Otero, quienes relataron su propio testimonio frente a las cámaras. Durante la jornada solidaria actuaron, incluso, artistas como Rigoberta Bandini, Pablo Alborán, Els Catarres, Antonio Orozco, Lax'n'Busto o Mishima.

Un banco y dos estrellas

Aun así, uno de los momentos más comentados está siendo una pequeña entrevista que se grabó fuera de las paredes del plató, entre una estrella del baloncesto y una de las caras más conocidas de la comunicación catalana: Ricky Rubio y Òscar Dalmau.

Pellicer introduce la conversación de los dos protagonistas, sentados en un banco de madera frente a la ciudad de Barcelona : “El cáncer no solo sacude la vida de quien lo sufre, sino que remueve e impacta la de los que les acompañan”.

Los dos, que han vivido el cáncer muy de cerca, relacionan la palabra con diferentes emociones. Para Rubio, el cáncer está estrechamente ligado a su madre, que sufrió y murió por esta enfermedad: “Es una experiencia muy dura, pero me ayudó a despertarme con muchas cosas. [El cáncer] Es mucha frustración, tristeza y en algún momento, también es esperanza".

Para el presentador, en cambio, el cáncer es “terror, pero lo rebajo a miedo”. Dalmau explica al baloncestista que en su familia el cáncer “ha impactado duramente en varios miembros de la familia”.

“Hay miedo y, a medida que van evolucionando los diferentes cánceres que hemos tenido, el miedo se transforma en esperanza, pero sobre todo en confianza hacia la medicina. Piensas que eso lo pueden salvar los que saben”, añade el antiguo presentador de ‘El gran dictat’.

Un castillo de cartas derrumbado

Según Dalmau, su primera experiencia con la enfermedad fue con 11 años, cuando “el tío Albert tuvo un cáncer de páncreas fulminante que duró dos meses”. Más tarde, explica el mismo presentador y guionista, fue su tía Conchita - la mujer de Albert- la que tuvo dos tumores de pecho y uno de pulmón, aunque ella “afortunadamente ha salido adelante”.

Del mismo modo que ocurrió con dos de sus primas hermanas, quienes también sufrieron carcinomas de mama. O con sus padres: su madre enfermó primero de cáncer de páncreas y seis meses más tarde de hígado: “Cuando ya parecía que habíamos acabado, otra vez. Y todo aquel castillo de cartas vuelve a derrumbarse”.

Su padre, en cambio, tuvo un cáncer de colón que fue detectado a tiempo. 

Por fortuna, la quimioterapia y la radioterapia consiguieron detener los tumores de sus progenitores.

El viaje a Estados Unidos

Ante la emotiva y complicada historia de Dalmau, Rubio explica que su primera experiencia con la enfermedad fue con 8 años, cuando su abuelo materno y su abuela paterna fallecieron por ello.

Sin embargo, esa no iba a ser la última anécdota de Rubio sobre el tema, porque le tocó aún más de cerca cuando su madre enfermó: “Con 21 fuimos de viaje a Estados Unidos [por el baloncesto] y mi madre me acompaña. Aunque era un viaje de ida y vuelta y le dije que no hacía falta que me acompañara”.

Según cuenta el jugador del Joventut de Badalona, al regresar del viaje, su madre tenía una pierna muy hinchada y eso les hizo acudir de inmediato al médico: “Le encontraron un trombo -un coágulo de sangre- en la pierna y quisieron comprobar que no se le hubiese hecho uno en el pulmón. Y fue entonces cuando le encontraron una mancha”.

"Cuatro años de montaña rusa"

Ese momento marcó un antes y un después para sus vidas: “Ahí empiezan cuatro años de una montaña rusa: porque sí que hay momentos que te dicen que todo está yendo bien, pero bueno… ella tenía 51 años en ese momento, nunca fue fumadora y en un viaje de ida y vuelta donde parece que todo va bien… cáncer de pulmón”.

Tal y como sigue contando Rubio, esos cuatro años fueron muy duros, y además, él los sigue, en su mayoría, desde la distancia. Especialmente el último año de la enfermedad, el basquetbolista cuenta que estaba en Estados Unidos y pensaba: “¿Pero qué estás haciendo aquí? Si mañana es el último día…”.

Con el tiempo, muchas videollamadas y una visita de su madre a Minnesota con la condición de someterse a quimioterapia, el exjugador de la NBA pudo pasar las últimas semanas de vida de su madre junto a ella: “Por suerte pude volver y estar sus últimas semanas viviendo en su casa, porque, de lo contrario, no me lo hubiese perdonado nunca”.

'The Ricky Rubio Fundation'

Para terminar la conversación, Dalmau explica que en 2012 fue el encargado de presentar aquella edición de La Marató, que curiosamente también trataba sobre el cáncer: "Aún no había vivido los cánceres de mis padres y recuerdo que el mensaje que dimos era que la investigación iba enfocada hacia que la gente no muriese de cáncer, sino con cáncer". Es decir, que no fuese la causa, que no fuese la muerte final.

Rubio, que ha destacado que ese mismo año diagnosticaron a su madre, también ha querido hacer hincapié en que, desde su fundación, siempre intentan “ver que la medicina ha avanzado tanto que esperan ver que un día el cáncer sea como un resfriado”.

El deportista creó ‘The Ricky Rubio Fundation’en 2018 -dos años más tarde del fallecimiento de su madre- con el objetivo de luchar “contra el cáncer de pulmón” y utilizar el deporte como “herramienta de inclusión e integración de niños y jóvenes”.