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Televisión y Mas

Bon Nadal?

TVyMas; Bon Nadal?

Sergi Mas

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¿Han visto ustedes el anuncio de la lotería? Ya hace más de una semana que corre y que se ve por todas partes. De hecho, ya hace años que la lotería de navidad se vende durante las vacaciones de verano.

Pero a ver una cosa y antes de empezar. Me pregunto: ¿a qué vienen estas urgencias navideñas para celebrar cosas? ¿Qué necesidad existe para que durante el último tercio de noviembre demos la bienvenida a la navidad? ¿Algún responsable de estas empresas o instituciones saluda a amigos, clientes o conciudadanos -ahora, en noviembre- deseando “Feliz navidad”? Es evidente que estamos en un bucle absurdo y que en menos de una década alguien encenderá el árbol de navidad en el mes de agosto. 

Llegados a este punto un servidor aplaudirá a aquella empresa o institución que visualice la navidad -ya no digo una semana antes, que sería lo propio- a partir del puente de la Purísima. Ya sé que ese premio, mi aplauso, es insustancial. Pero una campaña de marketing que prescriba: “la navidad, cuando toca”, a mediados de diciembre sería lo propio, porque si fuéramos coherentes deberíamos celebrar el carnaval de febrero de aquí a dos semanas.

Y con la futura navidad nos encontramos con el anuncio de la lotería, en el que el producto que se vende es la ILUSIÓN. Y como producto que se vende, llega a tener un precio, que son los 20 euros del décimo. Ese es el trueque para que el comprador visualice que con el dinero del Gordo su vida tenga un volantazo y pueda llegar a ser mejor. 

El spot de este año sobrepasa los cinco minutos, aunque en televisión se comprime y apenas llega al minuto, y reúne un argumentario muy previsible con un final feliz. No verán ustedes un anuncio en el que al protagonista no le toque ni una puñetera pedrea, ni tampoco que tampoco muestren aquel dicho de “Dinero llama a dinero”.

El inicio habitual de estos anuncios, como el de este año, arranca con los protagonistas mostrando una vida económicamente entre modesta y austera, con un desespero bien gestionado, muchas miradas hacia la nada, el deseo de quien necesita un cambio urgente y la alegría final del premio.

Así que como está de moda yo por si acaso ya les deseo, a 25 de noviembre, feliz navidad y mucha suerte. Pero sobre todo, salud: la verdadera lotería. 

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