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Televisión y Mas

Ha vuelto Crims. Con ustedes: periodismo

Ha vuelto Crims. Con ustedes: periodismo

Sergi Mas

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Y lo ha hecho con una excelentísima respuesta de la audiencia tras la emisión del primero de los tres capítulos dedicados al doble crimen de Bellvitge, que tuvo lugar en octubre de 2004. 

Emitir una primera entrega de las tres iniciales previstas implica que la cadena y la producción (True Crime Factory & Goroka) van de la mano y apuesten de manera arriesgada e inteligente. Arriesgada, porque su resultado final pudo padecer un socavón teniendo en cuenta el impacto de sus rivales, como lo era la presencia de Rosalía en “La Revuelta”, amén de propuestas de otros programas contrastados en la noche de los lunes. Inteligente, porque el éxito de esta primera entrega ya medio augura -como mínimo- el seguimiento de las dos próximas. Crims pudo con todos y la apuesta fue líder por encima de todas.

No olvidemos que por muy bien que esté trabajado un programa puede ocurrir que su impacto sea menor tan sólo por la competencia de otras cadenas en horario similar. Alguna vez les he hablado de programas bien elaborados pero mal programados. Y destaco de Crims el tratamiento exquisito de cada imagen, la apreciada dicción personal del catalán de Porta, muy marcada por su nacimiento en el Pla d’Urgell -aspecto que le hace más cercano-, el rigor de las informaciones y la ausencia de amarillismo en el producto final son valores que el telespectador agradece.

Suelo ver repetido cada capítulo: primero para disfrutarlo y después para evaluarlo profesionalmente, porque a menudo me centro en la gestión de la producción de cada episodio: intentar convencer a los familiares de las víctimas que 20 años después quieran desvelar aspectos ocultos de un suceso, que se pongan frente a la frialdad de una cámara y que quieran y puedan verbalizarlo, si es posible sin derrumbarse por las emociones, convencer a una jueza que haga lo propio y que a última hora no cambie de opinión, etc…

En fin: que desde aquel tímido ofrecimiento que arrancó en 2018 cuando Carles Porta propuso en una cafetería a la entonces dirección de Catalunya Ràdio la emisión de un pódcast de audio hasta hoy han pasado siete años y la criatura ha crecido con unos límites todavía desconocidos. Cuando un programa posa “llum a la foscor” implica que todo el equipo está haciendo lo propio. Felicidades.

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