Tú y yo somos tres

La crítica de Monegal: Según Madí, a los catalanes nos derrota nuestra bondad

David Madí en ‘Col.lapse’

David Madí en ‘Col.lapse’ / TV3

Ferran Monegal

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Sigo estos días la ‘tournée’ televisiva del que fue ideólogo y ‘spin doctor’ de Artur Mas, el notable estratega y gran conseguidor David Madí i Cendrós. Acaba de sacar un libro titulado ‘Merèixer la victòria’ y, como es natural, quiere visibilidad. ¡Ah! Otro libro sobre el 'procés'. Comentaba hace unos días el filólogo Jordi Amat en ‘Més 324’ (TV-3) que el economista Eugeni Giral Quintana, en 2022, ya llevaba contabilizados más de 850 libros sobre el 'procés', y advertía Amat, con mucha retranca, que lo único que se ha conseguido con esta tremenda masa de papel es una deforestación considerable.

Este libro tiene su oportunidad porque a Madí se le considera pieza clave en todos los sanedrines que los líderes del independentismo han ido montando. Las dos entrevistas televisivas más relevantes que ahora ha protagonizado han sido la del ‘Café d’idees’ (TVE) y la de ‘Col.lapse’ (TV3). En la primera le decía a Gemma Nierga que descartaron la revuelta porque creyeron que habría negociación, y que lo que hizo el Estado español fue «¡atacar!». Añadió que los líderes, ingenuos, «desconocían el poder del Estado». En ‘Col.lapse’ el relato fue muy similar. Balada triste de un trompetista decepcionado. «España mantiene una cultura de poder forjada por muchas guerras y violencia», decía con dolor. Y formuló entonces un pensamiento que a mí me parece colosal: «Creíamos que saldríamos adelante porque somos los buenos». ¡Ahh! Nos derrota nuestra bondad.

A mí me concita ternura Madí en su desencanto. Cuando dice que el Estado español ¡atacó!, porque viene de una cultura de poder y guerras, Ustrell debería haberle recordado que todos los Estados vienen de una historia similar, y que la primera obligación de todo Estado es no desmembrarse. Si un día Catalunya deviene independiente, y la Cerdanya o el Baix Ebre también quisieran a su vez independizarse, no creo que se tardase ni un minuto en mandarles una dotación de Mossos d’Esquadra. En estas apariciones televisivas Madí habla de la independencia como un deseo global. Confunde el todo por la parte. Ya les he contado muchas veces lo que dijo Milan Kukan, el presidente que independizó Eslovenia, en una entrevista, en 2017, precisamente en TV3: para hacer una independencia lo primero que se necesita es que la apoyen las dos terceras partes del censo de votantes.

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