ENTREVISTA

Mariona, ganadora de 'Eufòria': "Una amistad preciosa que tengo con Edu se puede llegar a malinterpretar"

La joven de Valls contó a EL PERIÓDICO, aún en el plató, cómo le gustaría ser referente de la cultura del esfuerzo

Mariona, ganadora de 'Eufòria': "Una amistad preciosa que tengo con Edu se puede llegar a malinterpretar"
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Inés Álvarez
Inés Álvarez

Periodista

Especialista en programas de televisión y series

Escribe desde Barcelona

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Aún en el plató, con el confeti de la fiesta final en el cabello y rodeada de gente que no cesa de felicitarla por su éxito en ‘Eufòria’, Mariona Escoda, la joven de Valls que ha ganado la primera edición del ‘talent’ de TV-3, contaba a EL PERIÓDICO por dónde podría ir su carrera, cómo le gustaría ser un referente de la cultura del esfuerzo y qué hay de verdad en los rumores de romance con su compañero Edu. Tiene 21 años y, además de un gran talento, sorprende por su madurez.

Lildami decía que eres muy valiente porque para la final ha escogido una canción que es muy poco comercial, La mare’, de Dyango. ¿Es una señal de cómo quieres que sea su carrera?

No del todo. Sí que es cierto que yo acostumbro a cantar o a tocar o a escuchar un tipo de música que no es comercial, pero también soy consciente de que para abrirte camino en la industria necesitas el puntillo comercial. Y de hecho no me desagrada, me gusta. Y, además, el adjetivo comercial es muy subjetivo. A mí me gustaría hacer sobre todo música que tenga personalidad, que le pueda llegar a la gente que la escucha, que es lo que más me interesa.

Tu paso por el concurso ha sido impecable: nunca has estado nominada ni has pasado por la zona de peligro para estarlo. ¿Eso te hacía pensar que podrías lograr el triunfo?

No. Porque al final, cuando te enfrentas solo al jurado, no sabes qué piensa el público, y cuando le toca votar a este, ya es más complicado. Por tanto no tienes expectativas de lo que pasará. 

Pero en la semifinal, a la que Triquell había pasado directamente gracias al jurado, te tuviste que someter a la votación del público. Y fuiste la más votada.  

Sí, allí lo vi, pero quizá para la final cambia. O se mantiene. Quién sabe.

Algo que te caracteriza es que eres una artista con una gran formación. ¿Te das cuenta de que puedes ser un gran referente de la cultura del esfuerzo para los fans de ‘Eufòria’, que son jóvenes, adolescente e, incluso, niños?

A mí me gustaría, si he de transmitir algo o debo representar algo, hacerlo de la cultura del esfuerzo y de trabajar como una hormiguita para conseguir todo lo que quieres. Entonces sería todo un honor ser un referente en este sentido, porque lo que yo he aprendido en todos estos años que estoy estudiando es que si no trabajas, no persigues, no insistes y no renuncias a cosas que quizá te apetece más hacer que trabajar y centrarte en tu objetivo, las cosas buenas no caen del cielo.

¿Y realmente no eres “rancia y seca” como te vio una compañera del ‘talent’ al principio de conocerte?

(Ríe) ¡Es que de hecho no soy rancia y seca! Lo soy solo al principio, porque a veces la gente me impone cuando tienen una personalidad abrumadora y me hacen sentir un poco pequeña. Y en ambientes de ‘castings’, en los que se valora mucho a la gente, acostumbro a encerrarme en mi mundo. Pero también es verdad que cuando me vas conociendo, a los cuatro días de estar conmigo ya está.

Lo que sí es cierto es que de ‘Eufòria’ ha salido una nueva Mariona que se ha atrevido a bailar. ¿Crees que esto es lo principal que has aprendido en este programa?

Totalmente. He aprendido a bailar, he aprendido a hacer números con 'coreo' y he aprendido a salir de mi zona de confort, que para mí es lo más importante. Y lo que yo necesitaba, en el ambiente en el que estaba.

También has vivido ya la parte menos agradable de la fama, y es que se hablaba de un posible romance con Edu, otro de los concursantes. ¿Cómo lo has gestionado?

Ha ido a semanas. Porque yo tengo pareja. Y hay semanas que pienso, mira, paso, no pasa nada, pero es que se intenta como buscar algo, sacarle jugo, y una amistad preciosa que tengo con Edu, que nos tenemos amor increíble, se puede llegar a malinterpretar.

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Pero, ¿se aprende de ello?

Sí, por supuesto. Tienes que aprender a pasar. Centrarte en el trabajo que tienes que hacer y en lo que realmente tú sabes que sientes.