TÚ Y YO SOMOS TRES

Caprile topa con una cabo primera del Ejército

Lorenzo Caprile (’Maestros de la costura’).

Lorenzo Caprile (’Maestros de la costura’).

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Aunque no se puede descartar nada en esta vida no tengo previsto, en el largo futuro profesional que me aguarda, cambiar de oficio y dedicarme a la sastrería o al diseño de alta costura. No obstante me miro con mucho interés y simpatía el programa 'Maestros de la costura' (TVE-1). Es limpio, entretenido, colorista, a veces incluso un poco 'kitsch' –¡ah! este hermoso apelativo hoy ha caído en desuso– y sobre todo consiguen una especie de 'glamour' de cercanías la mar de divertido. Acaban de estrenar nueva temporada, y hemos disfrutado con el golpe indumentario del juez y gran maestro de ceremonias Lorenzo Caprile. Se ha presentado con un traje colorado, con chaleco a topos blancos sobre fondo rojo, y con chistera a juego y bastón de noble empuñadura. Yo creo que le ha salido un homenaje a aquel personaje de Alejandro Dumas, el vizconde de Bragelonne, con un toque en plan Pantera Rosa en la Feria de Sevilla, un detalle de gran potencia lumínica. Los jefes del programa saben que Caprile, con su tono cascarrabias y sus pintorescos enfrentamientos con los concursantes, concita gran expectación en la audiencia. Por eso en el 'casting' siempre le seleccionan a alguno que pueda ponerle de los nervios. Es el caso del concursante barcelonés Lluís, criatura con mucho desparpajo. Cuando Caprile le presentó a la invitada de la noche, la modelo internacional Maria Eugenia Silva, el aprendiz Lluís le soltó: «¡Ay! No sé quien eres, cariño. Pero no te preocupes, tú tampoco sabes quien soy yo a pesar de que en mi barrio me conocen todas mis vecinas». ¡Ahh! Hasta la chistera de Caprile se estremecía.

El momento más interesante fue no obstante cuando Caprile, en la prueba por equipos, tuvo un colosal rifirrafe con Nani, una concursante de Sevilla que es militar, cabo primera. Le decía Caprile que si el jefe de su equipo toma decisiones equivocadas, ella debía destituirle. Y le añadía: «Tú eres militar. Si tu comandante os envía a una misión en la que os vais a estrellar, ¡hay que quitarle el mando!». ¡Ahh! ¡En qué jardín se metió Caprile! En los ejércitos las órdenes no se discuten, se cumplen. Si no, no serían ejércitos, serían un desternillante gag de Miguel Gila. Imagínense que en la batalla de las Termópilas los 300 espartanos le hubieran dicho a su comandante Leónidas: «Al ejército de Jerjes se va a enfrentar tu tía». ¡Ahh! Es tema para los Monty Pyhton.