hablan las 'señoras del (h)AMPA'

Malena Alterio y Toni Acosta: "La conciliación es complicada, aunque seas una heroína"

"En esta serie no hace falta que venga un hombre a salvar a una mujer" dice Pilar Castro, el nuevo fichaje

La segunda temporada de la comedia está disponible en Amazon Prime Video

Toni Acosta, Nuria Herrero, Malena Alterio y Mamen García, en ’Señoras del (h)AMPA’. 

Toni Acosta, Nuria Herrero, Malena Alterio y Mamen García, en ’Señoras del (h)AMPA’.  / AMAZON PRIME VIDEO

8
Se lee en minutos
Marisa de Dios
Marisa de Dios

Periodista

Especialista en series y programas de televisión

Escribe desde Barcelona

ver +

Las 'Señoras del (h)AMPA' que cambiaron las juntas escolares por las peleas con los mafiosos vuelven a sacar las garras y ahora, además, protegiendo a otras mujeres del barrio. Amazon Prime Video tiene ya disponible la segunda temporada de la divertida y sangrienta comedia protagonizada por unas amas de casa convertidas, por accidente, en heroínas. Sus protagonistas (Toni Acosta, Nuria Herrero, Malena Alterio, Mamen García, Ainhoa Santamaría y Pilar Castro, el nuevo fichaje) defienden a las mujeres imperfectas que interpretan.

¿Señoras del (h)AMPA reivindica a las mujeres imperfectas?

Malena Alterio: Es que los personajes están dibujados así, no por imperfectas, sino por humanas. No hay nadie perfecto. ¡Qué miedo daría si lo hubiera!

Toni Acosta: De hecho, por eso ellas se equivocan. Intentan hacer el bien pero meten la pata, pierden los papeles, son madres que se enfadan demasiado, están superadas por la situación... Yo, cuando veo 'Big little lies' con esas casas frente al mar y todo perfecto digo: ¡Qué maravilla! Pero no hay nada desordenado. Y mi personaje, la pobre Mayte, nunca llega a tiempo, saca comida del congelador para preparar la cena en el último momento... Aquí vemos a mujeres con las que nos reconocemos. Me parece mucho más interesante para sentir empatía con lo que les pasa y entrar en la trama.

Ainhoa Santamaría: Es que todos somos imperfectos, no solo las mujeres. Aunque es genial que por primera vez no tengamos que ser mujeres de 25 años con parejita, monísimas... Aquí hablamos de otros temas y otras realidades que también existen.

Pilar Castro: Una de las cosas que me gustaba de esta comedia, que veía porque mi hijo es superfan, es que es una serie de mujeres que tienen sus conflictos sin tener a un señor delante o al lado. Eso de no tener una identidad propia como personaje y como mujer pasa mucho. 

Nuria Herrero: Son mujeres normales que intentan hacerlo lo mejor posible como madres, abuelas... No se busca en ningún momento un estereotipo.

Mamen García: Yo, personalmente, detesto las cosas perfectas y creo que los guionistas de esta serie no lo hacían por reivindicar nada, sino porque encajaba muy bien en todo lo que querían contar. 

"Hay un lugar en el infierno para las mujeres que no ayudan a otras mujeres", dicen en la serie. La sororidad siempre ha estado presente en esta historia, pero ahora lo está más que nunca porque sus personajes montan una asociación para proteger a otras féminas del maltrato, del acoso... 

Toni Acosta: En la primera temporada se dieron cuenta de lo importante que es tenerse como equipo y en esta segunda deciden montar la asociación. Aunque empezarán a mostrar su lado oscuro porque hacen trabajos un poco fuera de la legalidad.

Ainhoa Santamaría.: Hasta ahora nos ha costado darnos cuenta de que juntas somos más fuertes y en esta serie se intenta luchar para que tengamos un hueco, creamos en nosotras y creemos un grupo, incluso con gente con la que no transiges del todo. A veces, hasta que no ha pasado un tiempo no te das cuenta de que necesitabas a esa persona al lado.

Pilar Castro: Lo que más me gusta de esta serie es que no hace falta que venga un hombre a salvar a una mujer. Se pueden salvar ellas mismas o con ayuda de otras mujeres, que al final es lo que pasa en la vida, sin menospreciar a los hombres. No hay un héroe masculino, sino que hay heroínas.

Aunque tienen algunos aliados masculinos...

Malena Alterio: El personaje que hace Alfonso Lara de mi marido está ahí, pero tampoco las salva. Son mujeres que no esperan la ayuda de los hombres.

Mamen García: Eso es poco habitual, y significa mucho en la serie.

Toni Acosta: A la protagonista femenina casi siempre hay que buscarle un galán. ¿Y por qué? Mayte, mi personaje, camina esta segunda temporada sin tener esa inquietud ni deseo. Su vida va por otros derroteros, está preocupada por otras cosas, y eso me gustaba mucho. ¡Si en esta serie hasta la villana es una mujer!

Lo que está muy presente también son los problemas de conciliación de sus personajes. 

Malena Alterio: Es que la conciliación es complicada, aunque seas la heroína de tu barrio... Y también está chula la desmitificación de la mujer, de la maternidad, de la lactancia, todo ese tipo de cosas que creo que ahora, afortunadamente, están más encima de la mesa. Son temas que en la serie se tratan a calzón quitado, mostrándolos sin pudor y sin hermosear a la mujer perfecta que es madre y puede con todo... Porque no se puede con todo.

Toni Acosta: Esa frase famosa que dice que la vida es lo que pasa mientras tú estás haciendo planes es exactamente lo que le ocurre a nuestras chicas. De repente, cuando todo va bien, aparece mi hija con un problemón y al personaje de Lourdes [Malena Alterio], que más o menos lo tenía todo encauzado, le llega un bebé, y no es lo mismo tenerlo a los 30 que a los 40... Y se trata de cómo encajar eso sin renunciar a ti. Internacionalmente, a la serie la han titulado Dangerous mums, madres peligrosas. Y eso es lo que somos. De repente encontraron que las madres, cuando se ponen justicieras, se ponen un poco tremendas.

Ainhoa Santamaría: Las mujeres no llegamos a cubrir toda la agenda vital que tenemos, conciliando vida laboral y familiar, y eso es algo que está muy bien reflejado en la serie.

Pilar Castro, en una imagen de la serie / Amazon prime video

La serie tiene muchas escenas que rinden homenaje a famosas películas. De hecho, el inicio de esta segunda temporada recuerda a 'Scream' y 'Sé lo que hicisteis el último verano' por la trama de Virginia.

Nuria Herrero: Arranca con un drama muy oscuro que vimos en la primera temporada y que mi personaje lleva en silencio por miedo o vergüenza, lo que le acarrea muchísima culpa. Pero llega un momento en el que se le va de las manos y lo tiene que contar. Y en cuanto Virginia destapa su problema sus amigas van a arroparla y unirse en su lucha como locas.

Malena Alterio: Los capítulos están trufados de pequeños homenajes. Carlos del Hoyo [el creador de la serie, junto a Abril Zamora] es un gran cinéfilo y ha visto todas las series, y hace esos homenajes, pero siempre pasados por las señoras de Carabanchel, y eso es lo que hace que sean especiales, divertidos e ingeniosos. De repente ves cosas que recuerdan a distintas pelis y series que seguramente hayamos visto todos pero hechos de una manera especial, a nuestro estilo.

Pilar: su personaje, Belinda, es el gran fichaje de la temporada, una presentadora estrella en horas bajas que busca recuperar su puesto. ¿Se ha inspirado en alguna de las reinas televisivas?

Pilar Castro: No he cogido ninguna figura, pero sí que tienes unos referentes, claro. Intenté hacer una mezcla en mi cabeza, porque tampoco quería hacer un cliché. Belinda es un poco una mosca cojonera, pero con sus razones, porque lo bueno que tiene 'Señoras del (h)AMPA' es que humaniza mucho a los personajes. Están en situaciones muy extremas pero tienen una parte que conecta mucho con la gente. Y eso, como actriz, lo tienes que dar pero ya te viene en el guion. Lo difícil de esta serie es que es muy extrema, muy divertida, pero a la vez la tienes que humanizar mucho.

Todos los personajes de la serie son madres, y luego está Amparo, un papel que pone en valor la labor de las abuelas a la hora de educar a los nietos. 

Mamen García: Es una abuela atípica, como todas las cosas que hago. Ella pretende ser muy ignorante, no sabe que su hija trabaja en un prostíbulo, se cree que es actriz y que hace series, y cuando descubre todo la hija se larga y Amparo se queda muy sola. Pero no reivindica nunca su historia de abuela, ni sus compañeras la tratan como tal, porque ella se une al plan que tienen todas y se pone la careta como una más, se tira a la aventura y al ruedo hasta donde su físico se lo permite. En esta temporada está más cansada y no puede participar en algunas de las aventuras que tienen.

Nuria Herrero: Pero sigue siendo una pieza fundamental. Ellas van unidas como las cuatro fichas del parchís, por mucho que Amparo no pueda tener tanta acción porque la edad no se lo permite.

Ainhoa Santamaría, con un parche en el ojo, en la serie / Amazon prime video

¿Son ustedes, o han sido, señoras del AMPA?

Pilar Castro: Siendo madre, actriz, trabajando en el teatro, yendo de aquí para allá... Tienes una vida en la que llega un momento que dices: No doy para más. Y a veces sí que te dan ganas de asesinar a alguien (ríe). Yo me identifico con todos los personajes un poco y ese es también uno de los éxitos de la serie. Además, me gusta mucho que sean tan de extremos: las protagonistas son muy locas, o muy tiernas, o muy vulnerables, o muy fuertes... Bueno, las características que tenemos todas las mujeres.

Nuria Herrero: Yo tengo un robot de cocina en casa, pero por suerte solo lo uso para hacer sopas (ríe).

Mamen García: Yo igual, pero bajo ciertas circunstancias no sé de lo que sería capaz... Pero sí sé que lo haría siempre justificadamente.

Noticias relacionadas

¿Recomendarían especialmente la serie a los hombres, para que empaticen con la sobresaturación que viven hoy en día las mujeres?

Pilar Castro: Y también a las mujeres, para que se diviertan y se sientan identificadas. Además, pasa una cosa: cuando una mujer llega al extremo dicen: ¡Ay qué loca! ¡Y anda que no hacen igual los hombres y no se dice nada! En la vida a veces pasas por situaciones difíciles y uno reacciona como puede. Pero a las mujeres se nos etiqueta de histéricas. Así que estaría bien que los hombres vean 'Señoras del (h)AMPA' y se sientan un poco identificados. Las mujeres aguantamos las cosas de otra forma, y por eso luego estallamos. Tenemos que aprender a aguantar menos.