30 nov 2020

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ENTREVISTA

Unax Ugalde: «Con Gorka les hacemos un homenaje a los curas de barrio»

El actor vasco, una de las incorporaciones de 'Amar es para siempre', valora que la serie aborde temas como el de los sacerdotes que pasaron por la cárcel y los abusos en la Iglesia

Inés Álvarez

El actor Unax Ugalde, intérprete de ’Amar es para siempre’ y ’La valla’, ambas en Antena 3.

El actor Unax Ugalde, intérprete de ’Amar es para siempre’ y ’La valla’, ambas en Antena 3. / ATRESMEDIA

Los jueves lo vemos por duplicado. Por la tarde, en el pasado, como Gorka, un atractivo curita que vive  en el Madrid de 1978, en Amar es para siempre, y por la noche, lo encontramos en el futuro, en la España del 2045, metido en la piel de Hugo, uno de los habitantes del lado desfavorecido de La valla. En el presente, transita por este fatídico 2020 -presidido por una pandemia que ha traído, además de muerte y enfermedad, incertidumbre y crisis en todos los sectores-, pellizcándose por la difusión que está teniendo su trabajo. Y feliz esperando la llegada de su segundo hijo.

En tiempos de crisis, usted aparece en la tele por partida doble.

Es un doblete de emisión, porque La valla se grabó hace un año, pero estoy muy agradecido de estar trabajando, y por partida doble.

Vayamos primero al pasado: 1978. No le pregunto qué hacía ese año, porque estaba naciendo.

Sí. Un 17 de noviembre, que en Vitoria empezó a nevar. Eso es lo que estaba haciendo.

Pero le habrán contado cosas.

He escuchado historias de mis padres sobre la realidad de mi ciudad, y el momento político y social.

"Lo que peor llevo en 'Amar es para siempre' es estudiar. Porque tengo un hijo de 2 años, espero otro y tengo dos galgos"

Ya hizo en otra ocasión de cura comprometido.

Sí. En La buena nueva. Son dos curas adelantados a su tiempo. El de 1936 se enfrentó a la jerarquía eclesiástica, porque apoyaba el levantamiento militar por encima del Evangelio. En este momento me sitúo en otra época, en los años 70 y 80, en el País Vasco y luego en Madrid. Hablamos de un cura que pasa por la cárcel concordataria de Zamora por defender los derechos de los presos. Es un personaje atípico en aquel tiempo, pero ahora sabemos que ha habido muchísimos curas así, lo que pasa es que no tuvieron las portadas de la prensa. Eran curas de barrio gracias a los cuales mucha gente pudo salir adelante. Con Gorka les hacemos un pequeño homenaje.

¿Conoció usted alguno?

No, porque no tuve contacto con la religión. Mis padres eran ateos y crecí como ateo. Pero en la parroquia de mi barrio sabía que había un cura que era muy bueno que ayudaba a la gente. Ha habido muchos curas, no solo en Vitoria, sino que también en el País Vasco y en toda España,  que se alejaban de la liturgia y se acercaban más a los problemas reales.

No son conocidas esas cárceles.

Es que, en España, en los libros de historia faltan muchas partes. Sobre todo a partir del 36. Fue una cárcel que se creó en Zamora por un acuerdo entre Estado e Iglesia. Y es la única  del mundo que se ha creado para meter a curas. De hecho, los curas que estuvieron allí no han recibido justicia. A mí me sorprendió bastante. Pero no solo eso, vamos a  a tocar un tema más profundo y doloroso de la Iglesia, que es el de los abusos.  Es un personaje muy interesante. Estoy muy contento.

Con Manuela Velasco (Maica), en el papel de Gorka, en 'Amar es para siempre'. / ATRESMEDIA

Aparte es atractivo. ¿Será un curita como el de El pájaro espino, de esos que dan tanto morbo?

La serie se llama Amar es para siempre. Aunque ahora sea un cura, en el pasado tuvo un momento en el que tuvo un encuentro con una mujer en el País Vasco. Y se la encuentra 23 años después en la plaza de los Frutos. Con lo que los recuerdos del pasado vienen al presente.

Esta no es una serie cualquiera.

Tiene una calidad muy alta y unos espectadores muy fieles. Arrastra casi a 1,2 millones cada tarde. Eso es una barbaridad. Es otra manera de trabajar, porque se graba muchísimo y muy rápido, pero estoy contento con los directores, con este personaje tan interesante y con compartir escenas con Manuela Velasco, que como compañera la adoro y como actriz, la admiro. Además, el año pasado, la serie tuvo tramas muy interesantes y el éxito de Luimelia, que ha surgido de ella y se ha llevado la ovación del telespectador. Lleva 15 años, pero se va renovando.  

Lo que lleva peor es estudiar.

Sí. Sobre todo cuando tienes una vida familiar agitada. En estos momentos tengo un hijo de 2 años y espero otro para enero. Es complejo. También tengo dos galgos que requieren su tiempo. Compaginar el trabajo en una serie diaria es complicado por el trabajo que te llevas a casa. Son muchas horas de estudio para el día siguiente. Y eso complica la dinámica con la vida privada. Pero con buen voluntad, se lleva bien.

"El concepto de separar un país que plantea la serie 'La valla' lo entienden perfectamente en México, en Palestina..."

¿Feliz con el éxito de La valla?

En Netflix lleva casi un mes en el Top 10 digitales. De momento es la única española. Y está funcionando muy bien en más de 200 países. Recibimos mensajes de Tailandia, Argentina, Australia y la India. Es una serie que se está entendiendo en muchos lugares. Se comprende el trasfondo. La hemos situado en Madrid, pero podría ser en otros sitios. El concepto de separar un país con una valla lo van a entender perfectamente en México, en Palestina...

¿Le inquietaron los parecidos?

El nombre del virus, las colas, el miedo... En la serie este tenía que ser patente. Cuando tienes un enemigo invisible, es miedo a lo desconocido y eso te produce inseguridad. Y es lo que pasó en marzo, no solo en España, también en todo el mundo. Con lo que fue una sensación extraña. Y, luego, el discurso del presidente, que recordaba al de La valla...

En el papel de Hugo, en 'La valla', con Olivia Molina (Julia). / ATRESMEDIA

También hay tensión sexual entre Hugo y Julia (Olivia Molina).

Son dos personajes que sienten una atracción muy fuerte. Descubriremos si viene del pasado o no.... Ambos vienen del dolor. A lo largo de la serie veremos si esa atracción se desarrolla o la acción no lo permite. 

¿Tiene el teatro aparcado?

Yo nunca aparco nada, me aparca a mí. Hice cuatro obras seguidas, funcionó muy bien y tuve una nominación de la Unión de Actores. El mejor regalo para un actor. Pero no he vuelto a tener ofertas. Y ahora la cosa está complicada para el teatro. Además, al tener un contrato televisivo, también prefiero estar lo más recogido posible para ir de casa al set y del set a la guardería.
 

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