24 oct 2020

Ir a contenido

TÚ Y YO SOMOS TRES

Inútil papilla hormiguera del 'Rey escampa'

Ferran Monegal

Las hormigas aburrieron con Juan Carlos I.

Las hormigas aburrieron con Juan Carlos I.

No debían tener nada para llenar la noche del domingo y Tele 5 mandó a La fábrica de la tele, que son los que hacen el Deluxe y el cacao de los Sálvame Limón, Naranja y Tomate, que preparasen cuatro horitas y media sobre el emérito, cesante o dimitido –y que ha escampado– Juan Carlos I. Han sido 270 minutos de una insoportable tabarra. Ninguna novedad sobre el desaparecido exmonarca. Todo viejo. Todo sabido. Se fueron al archivo y venga, paletadas y camiones enteros de material enlatado. Su llegada a España en 1950, su entronización con Franco, el pistoletazo a su hermano, la boda con Sofía, lo de su padre esperando en Estoril a ver qué pasa, la boda de Elena, la de Cristina, el 23F, las amigas entrañables, que si Bárbara Rey, que si Marta Gayá, que a lo mejor Sara Montiel, ¡quizá hasta Raffaella Carrá! Hombre, yo creo que hasta se han quedado cortos. Dado que el llamado Rey campechano («¡Un gran pedazo de hombre!» resaltaban sacando frases de las revistas de hace unos años) dado que Juan Carlos, les decía, ha estado de Príncipe y de Rey más de medio siglo, hay toneladas de material en los archivos que dan para rellenar de espuma monárquica la programación de T-5 varias semanas. ¡Ah! Es el estilo de esa casa. Gaseosa, show, y marchando.

La actualidad de este Rey desaparecido no pasa por regurgitar, otra vez, el papel cuché y los millones de vídeos de su pasado braguetero y campechano. Si en esta cadena el periodismo no estuviera penalizado, en lugar de encargar el trabajo a la productora del Sálvame tomate, habrían llamado a los jefes de informativos (Juan Pedro Valentín y Pedro Piqueras) y les habrían encargado un trabajo de investigación útil de verdad. Un equipo a Suiza, a hablar con el testaferro Arturo Fasana, y con el fiscal Berzossa. Otro equipo a Mónaco a buscar al compiyogui, el primo Álvaro de Orleans. Una escapada a Londres para ver a Corinna. Y sin salir de Madrid, un encuentro con Roberto Centeno, ex consejero de Campsa, que advirtió en el documental El virus de la corona (junio 2020, ETB y TV-3): desde 1979 a Juan Carlos I le pagabamos 5 millones de dólares por cada petrolero que llegaba del Golfo Pérsico. Hablo de periodismo. Pero claro, eso en el estilo telecinqüe es una excentricidad. Con esta inútil tabarra se han quedado en el 11,9% de cuota de pantalla. Hasta Iker Jiménez, en la modesta Cuatro, les ha ganado.