13 ago 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Grite su nombre, si no contesta ha muerto

Ferran Monegal

Muerte en residencias (La sexta columna). 

Muerte en residencias (La sexta columna). 


SE LLAMA MARIÁNGELES. Es auxiliar en la residencia Parque Coimbra de Móstoles. Veinte ancianos a su cargo. Sueldo 930 euros al mes. Con la voz quebrada por la indignación, dice: «Lo que hemos pasado ha sido atroz. No teníamos ningún equipo de protección. Teníamos que abrir la puerta y gritar el nombre de la persona que había dentro, a ver si estaba viva o si estaba muerta».

SE LLAMA MARÍA DEL MAR. A su madre le negaron el derecho a ser hospitalizada. Murió en una residencia pública. Decía: «En Madrid se estaban medicalizando hoteles privados y no se estaban medicalizando las residencias públicas».

SE LLAMA AURORA. Su madre estaba ingresada en la Residencia de Alcorcón. Nos llegó al alma lo que dijo: «Fue considerada no apta para ser ingresada en el hospital porque iba en silla de ruedas. Imaginaros el sufrimiento de estar ahogándote y no poder ver a tus hijos, ni a tus hermanos. Y lo peor de esto, que encima ha estado tres días muerta en la cama sin que nadie fuera a recogerla».

La muerte de ancianos por el covid-19 en residencias, en 'sexta columna'

SE LLAMA MARÍA JOSÉ. Es la Portavoz de la Coordinadora de Residencias 5+1. Dijo: «Descubrimos un protocolo de la Conselleria de la Generalitat de Catalunya en el que se limitaba el esfuerzo terapéutico en función de la edad de la persona y de sus patologías, que es una manera de decir: a los mayores que estan mal no nos los envíes. Directores de residencias han dicho por escrito a familias: no lo llevamos al hospital porque no nos dejan (...).  Se han cometido delitos: denegación de auxilio, omisión del deber de socorro, y homicidio imprudente».

Hace unas semanas, ante las pavorosas cifras (el 70% de los muertos han sido en residencias) reclamaba desde esta columna que la tele tenía la obligación de hacer  un monográfico dedicado a nuestros ancianos fallecidos. 'La sexta columna' (La Sexta) lo hizo el viernes. Este es un brevísimo resumen de lo que he visto y oído. Han incluido también las indignantes grabaciones que consiguió EL PERIÓDICO y publicó en primicia. Es deber del periodismo que todo esto sea conocido. En enero del 2013 el mundo entero se indignó ante las declaraciones de aquel cafre ministro de Finanzas japonés que dijo: para aliviar la economía lo que tiene que hacer todo japonés jubilado es morirse. Dejo a su consideración el infame paralelismo.