28 may 2020

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ENTREVISTA

María Pujalte:«Nos pedían que actuáramos como si no fuera una comedia»

La actriz de 'Merlí: sapere aude' y 'Los misterios de Laura' da vida a Macarena, fiel compañera de Juan Carrasco en 'Vamos Juan'

Inés Álvarez

La actriz María Pujalte es Macarena en ’Vamos Juan’ (TNT).

La actriz María Pujalte es Macarena en ’Vamos Juan’ (TNT). / VIRGINA MARTÍN CHICO

María Pujalte (A Coruña, 1966) la hemos visto recientemente en una soberbia interpretación de la profesora de Ética de la serie Merlí: Sapere aude (Movistar+). Ahora, la actriz que dio vida a Mamen en Periodistas (T-5) y a la entrañable Laura en los Los misterios de Laura (TVE-1) vuelve a meterse en Vamos Juan en la piel de Macarena, la fiel jefe de prensa de Juan Carrasco. Una mujer con un problema con el alcohol y el sexo por el sexo, que le seguirá en sus delirios. Como su personaje, Pujalte va con Javier Cámara como capitán de barco a donde sea. Por ejemplo, a una tercera temporada de la serie.

Vamos Juan es una secuela, dicen, no una segunda temporada.

Es una continuación de la vida de Juan Carrasco dos años después que la hubiera retomado lejos de la política, dando clases de Biología en Logroño. Y vuelve a Madrid a formar un partido político. Es como una continuación a partir del cambio que pega su vida. En el arranque de esta secuela se cuenta esa elipsis, lo que le ha pasado hasta llegar ahí. Y esta secuela la puedes ver sin haber visto Vota Juan. Te reubicas enseguida.

Jesús VIdal, Yaël Belicha, Javier Cámara, María Pujalte, Adam Jezierski y Etsy Quesada.  / VIRGINIA MARTÏN CHICO

También han cambiado las cosas para Macarena, su personaje.

Sí. Le han pasado cositas. Como su carrera política ha estado siempre unida a la de él, también ella está en otra situación completamente diferente. En esta temporada ves a los personajes en otra situación vital: más desesperados, más al límite.

¿Aún más que en Vota Juan?

Sí. Yo mismo me decía: ¿es posible más? Pues sí, siempre se puede estar más al límite. No sé si  es una huida hacia delante, agarrarse a un clavo ardiendo o engañarse mucho. Y a Macarena la veo más desesperada.

"Los personajes de 'Vamos Juan' están má al límite. ¿Es posible? Sí. Siempre se puede estar más al límite"

En Vota Juan, como jefa de prensa le tocó sufrir con lo que hacía su jefe,  Juan Carrasco. ¿Seguirá siguiéndole con esa fidelidad?

Es que ella se lo hecha todo a la espalda. Los equipos se lo echan todo a la espalda. Entra dentro del contrato. Pero también ves el contexto vital de este personaje. Macarena hace una declaración de principios en Vota Juan : «Nosotros (Juan y ella)  no tenemos nada más fuera de la política». Y aunque me parecía muy heavy, es así: ¿que hay que hacer, esto? Pues se hace. Y en esta temporada veremos más de esto.

Javier Cámara se ha podido mirar en los políticos para construir su personaje, pero usted no tiene referentes de jefas de prensa.

Los guiones están muy bien escritos. Los diálogos no te los inventas. Y en ellos están las claves para decir: mi personaje va por aquí o por allá. Cuáles son las carencias, cuáles los puntos fuertes. Más allá de saber cuáles son las funciones y las responsabilidades de una jefa de prensa, tienes que estar con el guion.

¿La trama política bebe del panorama de cuando se escribió?

La realidad supera la ficción con creces. Es fácil que como espectador uno vea y oiga cosas que resuenan. Se alimenta de la realidad.

¿Se molestaron los políticos que  creían verse reflejados en Vota Juan?

Es que la serie no se define políticamente. No es tanto una trama política como, en el fondo, una trama humana en el contexto de la política. Porque no hay una definición de ideología. Es más el ser humano queriendo medrar en su mediocridad y su vacuidad llenándose de palabras, pero queriendo medrar. Está contextualizada dentro de la política porque es un filón. Pero es que si los políticos se pararan a pensar, dirían: «¿Por qué estoy yo ahí ?¿Realmente tengo vocación de servicio público?». Esto es lo que plantea la serie.

¿Los demás personajes sí se plantean qué hacen ahí?

El propio Juan se lo plantea cuando le pegan bajones y se siente frustrado. En Vota Juan vimos a unos personajes que están queriendo medrar. Todos.  Pero medrar, ¿por qué? Es como cuando te dicen: ¿qué has hecho para ser famosa? Y tú contestas: «Es que yo no quería ser famosa. Solo trabajar en lo que me gusta. No era ese mi objetivo». Pero la gente quiere ser famosa por serlo. Y me parece deleznable. Siempre ha habido gente que ha querido figurar por  figurar. Y en mi oficio todavía, pero en la política esto es más tremendo. Porque es una cosa muy seria: es administrar los dineros de todos, encauzar el país a la prosperidad, atender a las necesidades de la gente... Para mí son palabras mayores. 

"Esta serie no es tanto una trama política como una trama humana en el contexto de la política"

¿Anteponen su carrera a todo?

Sí. Aunque no todos. A los que de verdad curran no les conocemos.  Porque están currando. Que es lo que pasa en los ayuntamientos, donde la gente llegó antes a los acuerdos.

Esta serie tiene un humor singular. No se busca el chiste ni el gag.

Hacer humor es difícil. Y encontrar el punto justo es complicado. Y los directores lo quieren muy en serio. No quieren que remarques nada. Es como si estuviéramos hablando. La cosa es cómo lo cuentan. A lo mejor es una pausa. Una mirada. A veces un plano se basa en la reacción de otro. Nos piden que actuemos como si no fuera una comedia. Y yo defiendo mucho eso. Debe estar contado muy de verdad. En un referente como El apartamento, es todo de verdad, y a veces te partes y  otras dices: ¡qué tremendo! Tampoco es El guateque. Hay muchos tipos de comedia. Y esta da como vergüenza.

Mucha. ¿Y cómo se puede mantener esa seriedad con tal disparate?

A veces nos da mucha risa estar tan serios. No podemos. Javier está hablando y tienes que poner la cara como de qué interesarte lo que dice. Y entonces te suelta: «No puedo miraros». O, al revés, cuando te toca a ti. Hay grandes momentos de ¡madre mía! Y tienes que retrotraerte a situaciones del estilo de cuando en el trabajo debes estar guardando el tipo como diciendo: «Pero ¿qué coño me estás contando?». Todos conocemos esas situaciones. 

Todo el tiempo habla de «esta temporada», no secuela. ¿Quiero eso decir que sueña con otra más?

Hombre, siempre hay que soñar. Nadie se quiere tomar la última, sino la penúltima. Y es que tener a Javi de capitán de barco es una delicia.