30 mar 2020

Ir a contenido

TÚ Y YO SOMOS TRES

Perdigonadas (de sal) sobre Messi

La tele especula sobre Messi en busca de audiencia

Ferran Monegal

Bombardeo sobre Messi (la 2).

Hay una extraña excitación televisiva sobre Leo Messi. Me refiero a lo que algunos programas deportivos nos lanzan en forma de bombardeo. Pongamos por caso El rondo (La 2 de TVE), o en el canal Gol TV también. Entre otros. Es tremendo. De entrada nos acribillan diciendo: «¿Está Messi tan enfadado? ¡Podría marcharse el próximo verano!  / ¡La peor pesadilla del Barça acaba de estallar! / ¿Adiós al rey?». ¡Ah! Los que de fútbol entendemos muy poco, como es el caso de un servidor, con estos impactos que nos colocan quedamos acollonados y boquiabiertos. Luego vas viendo  el curso de estos programas, que han comenzado así, tan apocalípticos y pavorosos, y resulta que todo son especulaciones. Rumores que se van retroalimentando desde esos mismos platós. Ningún dato concreto. Ni una sola declaración del propio Messi. Hombre, esta forma de recalentar a la audiencia con eslóganes sensacionalistas, y además sin aportar ningùn fundamento, son habituales en formatos televisivos que se dedican al mundo de la viscera, a las autopsias en vida, al petardeo hemoglobínico sobre la carne de cañón.

No sabría decirles si Messi acabará marchándose del Barça alguna vez, en esta vida o en la otra. Ese no es el tema. El tema televisivo es analizar cómo juegan con la remota posibilidad de que lo no sabemos si va a suceder. Primero lo dan por hecho, y luego resulta que lo reducen a la espuma de una gaseosa. Son hábiles haciendo este trampantojo. En El rondo, después de tenernos cuarenta minutos con el ¡ay! en el cuerpo, mandaron a un reportero a investigar si era posible clonar a Messi. ¡Ah! Al menos acabaron con un punto de humor. Si el Barça pudiera alinear 11 Messis, entonces se cumpliría a rajatabla aquella frase («Ganaremos sin bajar del autocar») que popularizó Helenio Herrera.

EUTANASIA. – Ha tenido el detalle Andrea Ropero (El intermedio) de visitar a Ángel Hernández, antes de que saliera hacia el Congreso donde se iba a debatir la Ley de la Eutanasia. Àngel –se cumplen ahora 10 meses– no mató a su esposa como algunos disléxicos sustentan. La ayudó a morir, que es diferente. Es lo que quería ella. Ahora la tragedia de Àngel es que está pendiente de juicio y le han asignado el juzgado de violencia de género. Parece que la dislexia ahora la padecen algunos jueces.