04 jun 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Vísceras, corazón, alma, todo es negociable

Autopsia en vida, en el 'Deluxe', a la señora Campos

Ferran Monegal

María Teresa Campos en el ’Deluxe’ (Tele 5).


Ahora le toca a María Teresa Campos. La jubilaron tiempo atrás por considerarla amortizada. La retiraron de la pantalla. Pero si algo tiene Tele 5 es olfato para el negocio de la viscera. Y ahora la señora Campos vuelve a ser negocio mientras su corazón sangre.  O sea, mientras la ruptura con Bigote pueda ir siendo objeto de autopsias sobre la marcha.

El sábado la contrataron para que llenase dos horas del Deluxe. Digo contrataron porque ese mismo día por la tarde, en Viva la vida, también de Tele 5, la presentadora Emma García advirtió: «Aquí no viene porque en mi programa no pagamos». No lo reprocho, simplemente lo constato. Cada uno es libre de ir a donde mejor paguen por hacerte una biopsia del alma. La sesión del Deluxe tuvo un momento meditable. Fue al principio, cuando a la señora Campos le pusieron un vídeo recopilatorio sobre lo que se ha dicho de ella y de Bigote en distintos programas de esa casa. Cosas como que Bigote, mientras estaba con ella, también se acostaba con dos señoras más. Al concluir el recopilatorio Maria Teresa Campos exclamó: «Estoy indignada. Eso que habeis puesto me ha dañado».

Con todos los respetos, ¿qué esperaba? Este método es el habitual de esta cadena desde hace años: restregarte por los morros lo que saben que te dejará las carnes abiertas en canal. La entrevista también fue lo habitual. El programa hurgando, a veces con un poco de cuidado, a veces de forma más descarnada, y ella procurando cumplir con el contrato e intentando proteger alguna víscera vital para no acabar del todo desangrada.

La única novedad de esta sesión es que la contratada no era la carne de cañón al uso, no era una de esas criaturas que tiene Mediaset en lista de espera ordinaria, al servicio de lo que haga falta. En esta ocasión era una exprofesional de la casa, una exestrella conductora de programas, que ahora su tremendo azar amoroso la ha transformado en paciente del quirófano espectáculo. Algo, o mucho, de necesidad debe haber también en este caso, si no no se explica que se haya prestado. Como que hace más de veinte años que Mediaset practíca las autopsias en vida, parece que ya nadie se extraña. Lo hemos normalizado. A mi modo de ver no deja de ser un tráfico de compra-venta de órganos humanos. El consumo de estas visceras nos acerca a lo caníbal.