21 feb 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Nevenka: acosada, agredida y exiliada

Ferran Monegal

El ’caso Nevenka’, en ’¿Dónde estabas...?’ (La Sexta).

Nueva temporada de ¿Dónde estabas entonces? (La Sexta). Ana Pastor se ha detenido en el año 2001. Las torres gemelas de Manhattan, la llegada de Pau Gasol a la NBA, la muerte de Miguel Gila... Y un caso, que yo tenía olvidado, y que agradezco que nos lo haya recordado: el de Nevenka Fernández, concejal del ayuntamiento de Ponferrada, 26 años de edad, la primera mujer que se atrevió a denunciar a su jefe acosador, el alcalde del PP Ismael Álvarez. Ganó en los tribunales, a pesar de que el fiscal jefe de la audiencia provincial la trató como si en lugar de ser la víctima fuese una beneficiada. A ese fiscal, José Luis García Ancos,  acabaron por expedientarlo y retirarlo del caso –cosa insólita en aquellos años– por acoso procesal. Lo de Nevenka fue un calvario. Es importante que este programa lo haya recordado. Ganó en los tribunales. Quedó demostrado que sufrío acoso, persecución y agresiones por parte del alcalde. Pero se vio forzada a exiliarse. Lo último que de ella trascendió es que vivía refugiada en Chester, al noroeste de Inglaterra. Una de las personas que más saben del caso es el escritor Juan José Millás. En el 2005 escribió la historia. La tituló: «Hay algo que no es como me dicen: Nevenka Fernández contra la realidad». Ahora Millás ha participado en este programa, y nos ha hecho un retrato afilado, afinado y enormemente meditable de lo que ocurrió en Ponferrada hace casi 20 años atrás. Decía: «Su mundo –era una mujer de derechas– la despreciaba porque había denunciado la doble moral de ese mundo. Y el otro mundo, las izquierdas, tampoco nunca la apoyaron porque pensaban ‘¡Que no hubiera sido de derechas!’. Y Nevenka se quedó sola». O sea, las trincheras de un lado la consideraban traidora, y las del otro lado, que no era de los suyos. Es decir, ganó en los tribunales, pero fue condenada a ser una apestada. Un paria errante.

Otro aspecto, más meditable si cabe, es cuando el programa nos mostró la reacción que hubo en Ponferrada. Nos contaron que la inmensa mayoría la consideraban una mala mujer que había llevado a la perdición a un buen hombre. ¡Ah! Viendo las imágenes del pueblo airado contra ella en las calles, he pensado que si se hubiera producido allí un referendo, el pueblo la habría condenado, y no al alcalde. Votar es la máxima expresión de la democracia. La tele a veces nos ayuda a meditar.