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TÚ Y YO SOMOS TRES

Rajoy: "Puigdemont me pegó una bronca"

Ferran Monegal

Mariano Rajoy, con Ana Rosa Quintana (T-5).

Se está produciendo una resurrección televisiva, puntual,  de Mariano Rajoy, a raíz de la publicación de sus memorias. Es curioso: es una reaparición la mar de dulce y placentera. Incluso en los programas con más sarcasmo y mordiente, por ejemplo en Late motiv (#0, Movista +), Buenafuente se tuvo que quitar las gafas por el llanto que le sobrevino. Dentro de la retranca, se notaba añoranza y emoción. Tambien en El intermedio (La Sexta) Wyoming exclamaba: «¡Ay! Cómo le echaba de menos». Y se detenía embelesado en aquella frase suya, tan surrealista y célebre («Cuanto peor mejor para todos, y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí, el suyo, beneficio político») y se enternecía enormemente. Había cachondeo, es evidente, pero tamizado con una pátina sentimentaloide.

Ahora mismo, Ana Rosa Quintana acaba de entrevistarle en su matinée de Tele 5.  Ha dicho cosas realmente asombrosas. Por ejemplo: «El problema de Catalunya fue que unos señores perdieron el juicio y declararon la independencia». Hombre, es un análisis simplista, pero hagamos un esfuerzo: hasta podríamos estar de acuerdo. Pero añadió: «Nos obligaron a aplicar el 155 y superamos el problema». ¡Ahh! Esa si es de traca, don Mariano. Pasmados nos hemos quedado con su ¡solucionado el problema!. También fue pintoresco su retrato de Carles Puigdemont. Dijo que le conoció en la inauguración del AVE de Girona, y que, al tomar la palabra como alcalde, en lugar de dar las gracias, «me pegó una bronca». De esta entrevista hay que resaltar el autismo de la entrevistadora. Ni una pregunta sobre Bárcenas, ni sobre la corrupción que le costó la presidencia, ni pío acerca de su nefasta gestión del 1-O en Catalunya, ni una reflexión sobre las cargas contra la ciudadanía, imágenes que dieron la vuelta al universo, y de las que él era responsable máximo como presidente del Gobierno.

Es extraño este buenismo televisivo alrededor de Rajoy. Veremos qué hacen en Està passant o en Polònia. Hombre, en la actual TV-3 es en donde mayor cariño le deberían dispensar. Cuando llegó a la presidencia, el independentismo estaba en el 23%. Cuando se marchó, lo dejó en el 44%. ¡Ah! Rajoy ha sido una máquina estupenda para el procés. Eso hay que agradecerlo. Un obelisco, un monolito, en los jardines de Sant Joan Despí, sería un detalle consecuente.