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ENTREVISTA

Ana Pastor: «He incorporado más mujeres a 'El objetivo', pero por su talento»

La periodista habla del programa que presenta desde hace seis años en La Sexta', y del espacio '¿Dónde estabas entonces?', que tanto le hace disfrutar

Inés Álvarez

Ana Pastor, directora y presentadora de ’El objetivo’, de La Sexta.

Ana Pastor, directora y presentadora de ’El objetivo’, de La Sexta. / ROBERTO GARVER

Vino un domingo de hace seis años con un programa bajo en brazo en el que hablaba de algo tan arduo a simple vista como los datos y el 'fact-ckecking', y ahora no entendemos cómo podíamos concebir el periodismo sin las impacables verificaciones y las malditas hemerotecas. Porque 'El objetivo' de Ana Pastor va de eso. Y a ello se dedica en cuerpo y alma en La Sexta (con mano firme, porque sabe que a los políticos no se les debe pasar ni una)  y en su 'start up', Newtral. Aunque donde más disfruta es en el programa '¿Dónde estabas entonces?', en el que aflora la Ana Pastor empática, y que llora por dentro, del que prepara nueva temporada.

¿Quién  le iba a decir en el 2013 que un programa de datos en la noche de un domingo duraría tanto? ¿Nos gusta la droga dura?

[Ríe] Es mucha responsabilidad para el equipo. Y muy gratificante que la gente se interese un domingo por la política, los datos, la verificación, el' fact-checking'... Nadie hacía eso y ahora hay como una explosión. Por tanto, es muy gratificante. 

¿Se le siguen resistiendo políticos a pasar por el programa?

La lista es más larga de lo que tendría que ser, porque considero que los políticos tienen que dar la cara. Pero hay algunos que venían y siguen viniendo; hay otros que nunca han venido y yo los sigo pidiendo, tipo Mariano Rajoy, y otros a los que les costaba mucho al principio y ahora más. Es verdad que si miro la evolución de la política en relación con este tipo de cosas, ha ido a mejor. Recuerdo que en '59 segundos', de TVE,  se podían permitir el lujo, en el caso del PP, de no ocupar una silla en un debate. Ahora eso no es normal. A alguien mandarán. No dejarán una silla vacía. Y eso ha cambiado gracias a la presión de la gente. 

Ana Pastor, en Barcelona. / JORDI COTRINA

Van, pero alguna vez les pilla sin los deberes hechos. 

El político se prepara la entrevista. En la época de TVE  tenía la sensación de que algunos políticos venían a pasar el rato y luego se daban cuenta de que ese no era el sitio.  Cuando vino Pedro Sánchez hace años, su equipos prepararon la entrevista con él.  Y Pablo Iglesias muchas veces ha bloqueado su agenda para hacerlo. Lo mismo que Rivera y Casado. Son conscientes de que deben comunicar muchas cosas en esa entrevista y se la preparan. Y creo que es un ejercicio de profesionalidad. 

¿Le temen? Porque les echa un pulso de consideración. 

No, yo no hablaría de miedo. Porque es un examen también para nosotros como programa. Y para mí como periodista. Tengo que tenerlo preparado todo. Pero la lista de políticos que dan la cara es más larga. 

Tras seis años, ¿se ha propuesto corregir algún error de 'El objetivo'?

Muchas veces la falta de tiempo en el programa hace que yo misma imprima una velocidad al formato que hace que te pierdas cosas. 

"La falta de tiempo hace que yo misma imprima una velocidad al formato que hace que te pierdas cosas" 

A veces se le ve impaciente. «Déjeme contestar», le dicen.

Me pasa en las entrevistas y a veces me pasa también cuando estoy con Inés Calderón o Lorena Baeza explicando datos. Iñaki Gabilondo siempre decía que una entrevista o un programa es una lucha del periodista con el reloj. Porque los programas duran lo que duran y la publicidad entra cuando entra. Y esa velocidad que yo tengo, porque soy así, pues muchas veces necesita un poco de disminución. Pero como queremos explicar tantas cosas... 

Donde se ve a otra Ana Pastor más relajada es en el programa ¿Dónde estabas entonces?.

Es un formato en el que no tienes que luchar contra el reloj ni contra el directo ni las ansiedades políticas ni nada de nada. Es el programa probablemente más bonito que voy a hacer y en el que aprendo mucho.

Ahí se le ve disfrutar.

Sí. Y es el programa en el que lloramos más, porque te encuentras unas historias, por un lado, de superación y, por otro, de frustración. 

¿Cree que están cumpliendo el objetivo de 'El objetivo'?

Yo creo que siempre es un reto y, en este caso, relajarse no permite que el formato crezca . El equipo es muy incorfomista y a mí me gusta mucho. Este año hemos incorporado a Miriam Ruiz como subdirectora,  una periodista muy joven, pero con una buena trayectoria a sus espaldas, que nos sirve para estar más alerta y conectar con esa generación que empuja el cambio climático y  las nuevas voces que queremos escuchar.

Joven y mujer. En el programa hay muchas.  ¿Algo necesario?

Somos mayoría, en el caso de las  las personas  que he ido incorporando, pero por talento.

No es cuestión de cuota... 

Todavía es sorprendente, ¿no le pasa?, que haya que explicar que el feminismo es igualdad de oportunidades. Yo tengo un hijo y una hija y no quiero que sean iguales, sino que tengan las mismas oportunidades. Pues lo mismo: son periodistas que han llegado a mi vida y tengo esa suerte. Y en Newtral, igual. El 60% de la redacción y de la dirección son mujeres. Pero por talento.

"'¿Dónde estabas entonces'? es quizá el programa más bonito que voy a hacer y en el que aprendo mucho"

¿Qué porcentaje de su vida es periodista y cuál Ana Pastor?

Soy 100% madre y 100% periodista. Mientras le cuento esto, mi hijo pequeño me mira como diciendo: ¿con quién estás hablando? (Ríe). Lo intento en ambos casos. Espero que mi trabajo valga para algo y que si me equivoco como madre, que me lo digan, porque también para eso están los hijos: para recordarnos nuestros errores y contradicciones. 

Sobre todo en la adolescencia... 

Totalmente (ríe).

¿Se siente atrapada por la actualidad o es una apasionada?

Apasionada. Soy una privilegiada: me dedico a lo que me gusta, he fundado una  start up para verificación de datos y  hago televisión. Y este año hasta he tenido vacaciones. Unos amigos que tienen un bar han tenido solo dos días. La vida real es eso. Y cuando no he podido tener vacaciones y desconectar es porque yo lo he elegido, porque he montado una empresa. No tengo reproches..