Ir a contenido

TÚ Y YO SOMOS TRES

¿Quién gritó: '"Con Iglesias, sí! ¡Con Casado, no!"?

Ferran Monegal

Pedro Sánchez, en el balcón de Ferraz

Eran las 23.51 horas según el reloj de Al rojo vivo noche electoral. Pedro Sánchez apareció en el balcón de Ferraz. Saludó a las masas. Y de pronto se escucharon gritos que clamaban: «¡Con Iglesias, sí! ¡Con Iglesias, sí!» y seguidamente el coro añadió otro sonoro mensaje: «¡Con Casado, no! ¡Con Casado, no!». ¡Ah! Se notaba en Sánchez una cierta incomodidad. Sin perder las formas, advirtió: «Bueno, dejadme terminar. Os veo muy activos. Por favor, dejadme terminar». Al retirarse del balcón, Ferreras apostilló: «En abril gritaban: ‘¡Con Rivera, no!’ Ahora gritan ‘¡Con Iglesias, sí! ¡Con Casado, no!’. Parece que es un grupo pequeño. Llevan un cartel extraño.  Pone algo así como ‘¿Qué pacha?’, al estilo Ignatius». Y Ferreras concluyó: «No sabemos si realmente son militantes del  PSOE». Esta advertencia es interesante. Provoca una duda meditable. ¿Eran militantes del PSOE los que exigían pactar con Iglesias?  ¿O eran simpatizantes de Podemos que se habían camuflado en Ferraz para ir calentando el ambiente reclamando un pacto Iglesias-Sánchez? Una incognita a despejar.

Precisamente poco después la periodista Ana Pastor pudo pillar a José Luís Ábalos y le soltó a bocajarro: «Con 52 diputados de VOX en el Parlamento, ¿cree que Sánchez dormirá mejor?». O sea, le trasladó la andanada que Iglesias acababa de lanzar desde la sede de Podemos. ¡Ah! La respuesta de Ábalos fue un salir del atolladero y poco más. Lo definitivo fue su rictus facial:  puso cara de tierra trágame.

En Intereconomía TV escenificaron el seguimiento electoral invitando a su plató a Espinosa de los Monteros, a Esperanza Aguirre, a Alejo Vidal Quadras... Su sentido de la pluralidad ideológica es fantástica. El  presentador Xavier Horcajo, en un momento dado, nos ofreció en directo el hermoso recital que estaban dando un grupo de mariachis frente a la sede de Ciudadanos. Horcajo exclamaba: «Ay, ay, ay, ay, canta y no llores». A lo mejor Rivera decidió dimitir después de escuchar esta estrofa tan mordaz.

Varias cadenas de ámbito estatal resaltaron que el independentismo en Catalunya sigue sin alcanzar la mayoría; ni siquiera el empate. Pusieron en pantalla el dato: votos independentistas, 42, 59%. En TV-3 prefirieron enfatizar el hecho de que el independentismo crece, que también es verdad. Maneras de mirar.


 

Temas: La Sexta