Ir a contenido

ENTREVISTA

Alba Reche: "Un 'talent' te ayuda, pero no te da de comer durante toda la vida"

Inés Álvarez

 La cantante Alba Reche, en su visita a EL PERIÓDICO, en Barcelona. 

 La cantante Alba Reche, en su visita a EL PERIÓDICO, en Barcelona.  / ELISENDA PONS

Quedó segunda en 'OT 2018', como David Bisbal, Manuel Carrasco, Pablo López y Aitana, pero ella no cree en puestos tocados por la fortuna. Solo en el trabajo. En el escenario del 'talent' de TVE, Alba Reche (Elx, 1997) propició momentos mágicos, y en la Academia, su amistad con Natalia Lacunza se interpretó como un romance entre chicas que no saben de sexos. Ahora acaba de publicar su primer disco, 'Quimera', un producto muy suyo envuelto como un regalo en su voz de terciopelo.  

'Quimera' es muy Alba Reche...

Sí, he estado presente en todas las canciones en su momento de composición y producción y he aportado lo que mejor podía. Las letras son mías al 90%.

Sobre todo 'Niña'.

El bébé. Fue la única que cogí de las que escribí dentro de la Academia de 'OT'. 

Que se inspire en la mitología fue idea suya. Muy propio de una estudiante de Bellas Artes...

Sí, la mitología se utiliza sobre todo para estudiar esculturas y pinturas. Y me encanta. Me gustan las historias, los cuentos, las formas de contar y expresar, de escribir...  Todo lo que tenga que ver con eso me atrae, me despierta curiosidad. 

La cantante se siente feliz con su disco 'Quimera'. / ELISENDA PONS

En  'Aura' dice: "Espero verte feliz aunque sea sin mí". ¿En una ruptura, quien sigue amando puede ser tan generoso?

Sí, si sigues queriendo a esa persona, y no solo hablo de una pareja en el amor romántico, sino de gente cercana con la que no puedes compartir tu vida como lo hacías, es la manera más sana de despedirse. 

En 'Inanna' reclama: "No quiero que me quieras más, quiero que me quieras bien".

El amor romántico en el que nos han educado muchas veces parte de cosas muy insanas que acaban en situaciones extremas, como el maltrato y la violencia machista. Yo valoro mucho las relaciones que me aportan cosas buenas, en las que me tratan bien y con respeto. Es lo más importante a la hora de crear lazos emocionales con otras personas: que sea sano. 

Sorprende que entre los más jóvenes aún se produzcan relaciones tóxicas.

Es que hemos sido criados por generaciones anteriores y por un contexto de la Europa blanca. Y no es culpa del individuo que se deja querer mal. Es cuestión de reeducarnos y desaprender todo lo que nos han enseñado. Porque puedo tener muy claro lo que quiero en mi vida, pero cometer errores. Y aprender de ellos lo que quiero y lo que no, que también es muy importante. A veces la gente aprende a base de hostias.

El disco plasma su querencia por el francés. Y eso que a los jóvenes les pirra lo anglófono.

Sí, en 'Ares', que canto con Pol Granch, y en 'Lux'.  Es un idioma que me gusta mucho. Cuando estudiaba ESO, me dieron a escoger entre informática y francés y opté por este.

Su videoclip, de estética mitológica, ha generado polémica por usar una serpiente.

Me sabe fatal, porque me lo planteé mucho.

Era consciente, entonces.

Claro, porque viniendo de un mundillo en el que mis amigos y yo somos la mayoría animalistas, vegetarianos o veganos..., también me causó controversia. Por eso contactamos con un cuidador, para que el animal no viniese de un zoo, y buscamos que estuviese el menor tiempo posible en el plató. Y si estaba, que fuera en las mejores condiciones. Y escogimos una serpiente albina de trigo que ya de por sí no iba a estar en su hábitat natural, porque no le conviene. Entiendo la crítica, ¿eh? La entiendo. Pero que se sepa la otra parte de la historia.

A veces es difícil conjugar defensa de los animales y representación artística…

Ya, pero yo tengo claro que los animales están por encima de todo. ¡En mi vida iba yo a maltratar a un animal! El cuidador me dijo que no estaba estresada y que volvió a casa tranquila y me quedé contenta. 

Sabela, Julia, Famlous, Natalia Lacunza y Alba Reche, quinta, cuarta, ganador, tercera y segunda en 'OT 2018'. / JOSEP ECHABURU (EFE)

¿Algún día renegará de 'OT?

No, porque es una parte de mi vida. Es como si renenegase de mi familia o de la ciudad de donde vengo. Además, un programa como 'OT' te catapulta a niveles increíbles que de otro modo seguramente no conseguirías. Aunque a largo plazo lo importante es trabajar.

Y demostrar que no les han regalado nada.

Día a día siento la presión. Tengo que valorar todo muchísimo más, porque hay gente que no tiene lo que tengo yo habiendo trabajado mucho más anteriormente. Por eso no puedo renegar de 'OT', porque a mí me ha ayudado.

'OT no es necesariamente una fábrica de cantantes. O no más que lo puede ser una facultad de abogados o de periodistas. Tu futuro depende de lo que hagas al salir, ¿no?

Sï. El ir a un 'talent' no te asegura nada. Te puede ayudar, pero no te va a dar de comer durante toda tu vida.

¿Cree en la maldición del ganador de 'OT'? No son los que más triunfan.

No creo en supersticiones. También se dice que los segundos tenemos más suerte... 

Fueron segundos David Bisbal, Manuel Carrasco, Pablo López... Y mire Aitana…

Acaba de llenar un Palau Sant Jordi...

La primera mujer de 'OT' en hacerlo en solitario. Y Lola Índigo, primera expulsada de 'OT 2017', acaba de hacerse con un MTV.  Aunque a veces no todos es trabajar. El carisma ayuda.

El personaje global es lo que hace. Tienes que tener mucha suerte y picar mucha piedra.

¿Cómo asimiló que se supiera tanto de usted al salir de 'OT'?

Sientes un cariño abrumador al principio. Pero es un arma de doble filo, porque debes acostumbrarte a lo que está pasando y a tu nueva forma de vivir, en otro ámbito como otra persona, como personaje público. Es un momento de aprendizaje. En estos 11 meses he aprendido a llevarlo y a entenderlo. Y apreciar las cosas buenas que te ofrece y entender que lo malo es temporal y centrarte en lo que te aporta.

En las redes no comparte muchas cosas íntimas.

Hablo de mi rutina de trabajo. Estoy cómoda así. Tampoco soy muy 'influencer'. Aunque, como antes no utilizaba las redes, en comparación, ahora lo hago muchísimo.

La cantante, en septiembre, en la gala de los 40 Music Awards. / JUANJO MARTÍN (EFE)

Cuando se enteró de que la gente hablaba de un 'shipeo' con Natalia, ¿se sorprendió?

No entendía nada, porque nosotras no habíamos tenido una relación sentimental. Era mi amiga, tuvimos esa relación y punto.

A ella, que no esconde su bisexualidad, le gustó que se visibilizase.

Nosotras solo vivíamos nuestro día a día. Pero si ha ganado visibilidad el colectivo al que pertenezco, mejor que mejor.

¿Le inspiró Natalia la canción 'Niña'?

No. Está basada en la relación con la Alba de la infancia. Es como una despedida, porque te has hecho mayor y miras para atrás y aquí estás de nuevo. Pero despídete bien de tu Alba y perdónate. Porque debes vivir contigo misma y perdonándote por todo lo que quizá de mayor entiendes que podrías haber hecho mejor. 

Tampoco fue consciente de que pedir atención psicológica en 'OT' crearía polémica...

Creo que la salud mental hay que cuidarla igual que nos intentamos mantener físicamente. No es más que eso: normalizar ir al psicólogo y tratarte. Y para mí era necesario en ese momento. Es un tema que está mal visto socialmente. Entiendo el porqué, pero no lo comparto. Tampoco fue una denuncia como tal, sino que lo necesitaba.

¿Entró al trapo en la polémica que provocó Tinet Rubira, director de Gestmusic, al declarar qué ganan en los conciertos?

Aparte de que por contrato eso no se debe decir, desvelar cuál es el caché de un artista no creo que esté bien. Cada uno allá con sus actos. Igual lo hizo sin pensar, pero no estuvo bien. Pero, como él es el jefe, puede decir lo que quiera.

Ahora, participar en Eurovisión no depende de 'OT'. ¿Le gustaría hacerlo algún día?

No lo sé. Depende. La Alba del futuro que se lo plantee.

¿Y cómo ve a esa Alba?

Espero que esté contenta con lo que hace, con su trabajo. Que esté tranquila y se rodee siempre de gente, no sé si buena, pero que le aporte cosas buenas. Y si tiene que cambiar, que lo haga, pero que aprenda mucho.