Ir a contenido

TÚ Y YO SOMOS TRES

"¿Volverá, señor Mas?... ¡Ay 'bandido'!"

Ferran Monegal

Joel Díaz con Artur Mas (’APM’, TV-3).

De los fichajes de TV-3 para esta temporada quisiera resaltar al nuevo reportero volante del APM, Joel Díaz. ¡Ah! Es una criatura muy suelta y entretenida. Tiene el don de la impertinencia picante y corrosiva, pero lo envuelve bajo una alegría naïf aparentemente inofensiva. Le recuerdo un monólogo en el FAQS que comenzaba diciendo que a los que arrancan lazos amarillos les pagan con cocaína. ¡Ah! Comprendamos al humorista: estaba en El Palmar de Troya y claro, cuando penetras en ese templo, una de dos, o abrazas el catecismo, o te corren a gorrazos y te expulsan extramuros. Pero ha sido en su debut en el APM donde hemos visto al Joel Díaz más interesante e incisivo. Sin devociones ciegas. Repartiendo a todos. Sin manías.

Salió a la calle l’Onze de Setembre y nos enseñó lo que hizo. Abordó a Quim Torra y le regaló un lliri.  Un lirio blanco, muy hermoso, y le dijo: «Tingui, porteu-lo a la mà». Y Torra se enfadó mucho. A Ernest Maragall le preguntó si cree que llegará a ver la independencia algún día. Y le añadió: «Bueno, no se preocupe, ¡la medicina está avanzando mucho!». A  Josep Bou, concejal del PP, le soltó: «Con toda franqueza, ¿usted qué hace aquí?». Y Bou comenzó a hablar de lo españolazo que era ‘Rafael de Casanovas’ y claro, el pitorreo fue mayúsculo. No por lo de españolazo --que es exagerado pero no va desencaminado-- sino por cambiarle otra vez el nombre a quien se llamaba Rafael Casanova, y punto. Pero los dos momentos cumbre de Joel Díaz en su periplo por la Diada fueron con Artur Mas y con un grupo de manifestantes maduros. A Mas le decía: «¿Volverá, señor Mas? ¡Catalunya le está esperando! ¡Ay, bandido!». ¡Ahh! Lo de ‘¡ay  bandido!’ fue impagable. Con los manifestantes también estuvo apoteósico. Les hizo gritar: «¡Oriol Pujol, pres polític! «¡Oriol Pujol, pres polític!», y los manifestantes lo coreaban con un fervor indescriptible. Hombre, estando este Pujol disfrutando de una situación de permisos carcelarios similar a la de Urdangarin, tiene mérito el asunto.

Tuvo Joel un momento peliagudo, eso sí. Fue cuando abordó a Vicent Sanchis, y le preguntó si TV-3 era una estructura de Estado, de qué Estado, y si a lo mejor era simplemente una estructura autonómica. Sanchis le clavó entonces una mirada terrible. Y le espetó: «¡Autonómico lo será usted!». ¡Ahh!  Cuídate Joel. No vayamos a tener un disgusto.