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TÚ Y YO SOMOS TRES

Vibración historicista del profesor Torra

Ante la Diada, Quim Torra evocó para TV-3, en el Born, l'Onze de Setembre de 1714

Ferran Monegal

Quim Torra y Cristina Puig, en el Born.


A cuatro días de la Diada en el templo del FAQS (Preguntes freqüents, TV-3) decidieron arrancar temporada colocando a su presentadora Cristina Puig en el Born, ante las ruinas del inmenso quebranto que las tropas borbónicas en 1714 causaron,  y el president Quim Torra a su lado. Ella en calidad de alumna oyente, y él en el rol de profesor de Historia sobre la marcha. ¡Ah! Como estrategia para ir calentando el tono muscular de cara al Onze de Setembre me ha parecido acertada. Nada mejor que recordar in situ, sobre el Bornet, las salvajadas que FelipeV –aliado con el ejército francés– mandó perpetrar sobre Barcelona.

A mí me ha gustado el papel de Torra como maestro de historia paseante. Vibraba mientras circulaba por los restos de la que fue casa de l’adroguer Duran, por el patio de La taverna dels fadrins, rememorando el heroico papel de los defensores del Baluard de Santa Clara... En un momento dado tuvo un golpe de emoción resaltable cuando advirtió que en ese instante estaban pisando la que fue casa de los cónsules de Holanda. «¡Los holandeses eran parte de nuestros aliados!» puntualizó con devoción y gratitud. ¡Ah! Es un hermoso detalle. Demuestra que Torra no es rencoroso, porque en julio de 2018, en su primera recepción como president al cuerpo consular, fue precisamente el cónsul honorario de Holanda quien abandonó la recepción con ostensibles gestos de desacuerdo por la versión que estaba dando Torra de España.

La glosa que ha hecho Torra del Setge de Barcelona, a mi juicio ha sido fiel a la Historia. Aquí no caben nuevos relatos. Hay consenso general. Fue una masacre. Quizá cabía una pincelada sobre el archiduque Carlos: defendíó Barcelona no en aras de ninguna independencia sinó porque también quería ser rey de España. De hecho se calzó la corona un par de veces, en plan simulacro. Pero en fin, pelillos a la mar.

Ahora que se habla de la nueva interpretación de la Historia que desde ámbitos independentistas se está realizando, quizá Cristina debería haber citado a Torra ante el cuadro de la muerte de Guifré el Pilós, interpretación libre del pintor Claudi Lorenzale (1844), y que se encuentra en la Academia de Belles Arts de Sant Jordi. Es acariciando la figura Guifré (S. IX), y subsiguientes, donde empieza el cacao del nuevo relato. ¡Ah! Escuchar la interpretación del profesor Torra hubiera sido interesante.