26 oct 2020

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de vuelta a tve-1

Máximo Huerta: "No soy mucho de arrepentirme. Sería arrastrar culpas"

"He tenido un montón de ofertas para volver a la televisión", asegura el exministro, ahora al frente del magacín 'A partir de hoy'

Marisa de Dios

Máximo Huerta, en el plató de ’A partir de hoy’. 

Máximo Huerta, en el plató de ’A partir de hoy’.  / RTVE

Hasta hace poco más de un año, a Máximo Huerta (Utiel, Valencia, 1971) se le conocía por sus más de dos décadas como presentador de televisión, primero en los informativos de Canal 9 y Tele 5 y, después, en El programa de Ana Rosa, así como por su faceta literaria. Hasta que, en junio del 2018, llegaron "los tiempos convulsos", como él mismo los define. Su dimisión a los siete días de ser nombrado Ministro de Cultura y Deporte por Pedro Sánchez debido al revuelo que se montó al revelarse una infracción tributaria no es algo fácil de olvidar, aunque él no tiene problemas en recordarlo ahora que ha regresado a TVE-1 con un nuevo programa de corte estival, A partir de hoy

Perdone, pero me resulta raro llamarle Máximo y no Màxim, después de más de 20 años nombrándole así.

Pues llámame Màxim, yo encantado. Decidí poner mi nombre como siempre ha estado escrito en mi DNI porque nadie pronunciaba bien Màxim. Pero vamos, quien sepa decirlo bien que me llame Màxim, ningún problema.

¿Qué balance hace de las semanas que lleva en A partir de hoy?

Estoy muy satisfecho y disfrutándolo mucho.

Las reflexiones que hace al inicio de cada programa tienen un toque muy literario: habla de envejecer, del amor, de la felicidad, de la nostalgia, de los veranos de la infancia, del primer beso...

Era una propuesta que me parecía superinteresante. Hacer un juego literario en televisión es un lujo y marca el tono del programa, en el que hay gente hablando, escuchando, disfrutando de una conversación, riendo, comentando... Resaltamos el valor de la palabra y de la gente que escucha. Sin peleas, sin necesidad de polarizar y de enfrentarse.

 

Las broncas y los gritos son algo que abunda en la televisión de hoy en día.

Sí, y yo respeto esos otros ritmos televisivos porque he trabajado en ellos. Pero creo que en la televisión pública puedes hacer programas con otra velocidad, con otro tempo y otras emociones.

Vendieron el programa anunciando que no tratarían ni sucesos ni política, y eso que hemos tenido unos días moviditos con el debate de investidura.

Es que machacar al espectador con lo mismo cuando ya hemos tenido en TVE-1 La mañana y Los desayunos y luego viene el Telediario... Hay que ir ofreciendo nuevas propuestas y temas. A Carles Francino le digo que a mí nuestro programa me recuerda a la hora más amable de La ventana de la Cadena SER, con el tono del aperitivo.

"En 'A partir de hoy' resaltamos el valor de la palabra y de la gente que escucha. Sin peleas"

Máximo Huerta

Periodista, escritor y exministro

¿Tuvo muchas ofertas para volver a la pequeña pantalla?

Afortunadamente he tenido un montón y las agradezco todas. De Telemadrid, de productoras, el día antes de aceptar la de TVE-1 me llamaron de Atresmedia... Pero o no encajaba en el proyecto o, emocionalmente, no iban conmigo.

¿Y por qué sintió que sí encajaba en la oferta que le hicieron de A partir de hoy?

Me parecía atractivo tener la oportunidad de hacer otro tipo de televisión que no había hecho tanto. El programa me lo ofrecieron de la productora Catorce Comunicación y me dijeron que se iba a poder hablar, que iba a ser como una conversación en la que se tratarían otro tipo de temas más amables, como esos que te quedas mirando en el periódico porque te sorprenden, y los nombres que barajamos para colaborar y como invitados me parecían maravillosos. Así que directamente dije que sí y luego fue TVE la que aceptó.

Algunos han dicho que su fichaje por TVE ha sido un premio del Gobierno de Sánchez. ¿No le preocupó que se hicieran comentarios de ese tipo si volvía precisamente a la cadena pública?

Después de 23 años de profesión y habiendo hecho un programa como Destinos de película en TVE-1, me parece tonto justificarme. Por decir... Todavía hay gente que dice que la Tierra es plana y que el hombre no llegó a la Luna. Y tampoco leo todas las noticias ni oigo todo lo que dicen.

        

En su debut en A partir de hoy habló de su paso por el ministerio. ¿Por qué quiso empezar así?

Porque me parecía que era un ejercicio de honestidad y de manos abiertas de cara al espectador. Era mostrar el tono y decir: ‘Sí, soy yo, el de todo lo anterior, y estoy aquí después de un tiempo convulso, y vuelvo a la tele’. Disimular que había pasado por el ministerio me parecía absurdo.

Ese día dijo que con ese episodio aprendió mucho más de periodismo que de política, que le trataron de forma distinta por venir de la televisión, que no se echa tanta leña con algunos personajes y que a usted lo echaron a la hoguera de San Juan. Que parecía que haber trabajado en la tele era algo exótico, que venía de otro lugar...

Me parece que es obvio que hay una mirada distinta hacia el periodismo televisivo.

Cuando publicó su primera novela, Que sea la última vez..., también dirían que era el de la tele que sacaba un libro.

Sí, pero a otros que lo hacen nunca se lo dicen. Depende. El mundo está lleno de filias y de fobias. Como dice Elvira Lindo, nos dividimos entre acusadores y acusados. Es algo que no me preocupa. Cuando uno lleva ya 13 libros y está cerca de los 50, no se para en eso. Me preocupo de la salud de mi madre, de mis sobrinas, de hacer un buen programa y de estar satisfecho.

Un año después del episodio del ministerio. ¿Se arrepiente de algunas decisiones?

No, no soy mucho de arrepentirme, que es un sentimiento como religioso. Arrepentirse sería arrastrar culpas y para qué vas a alargar el reloj. No es necesario. Lo vivido, vivido está, los errores, los aciertos... En la vida, lo bueno es mirar atrás y poder decir: ‘He vivido’.

"Después de lo del ministerio puse Twitter en su lugar"

Máximo Huerta

Periodista, escritor y exministro

¿Desde entonces mira menos Twitter?

Lo puse en su lugar. Lo borré para estar libre y ajeno a los gritos. Y luego lo recuperé para que no se perdiera el nombre @maximhuerta. Pero lo que vi es el peso que tiene realmente. En un país con 47 millones de habitantes, que haya 600 criticando no me interesa. Me interesa la calle, el bar, la panadería, la farmacia... Me interesa la gente, la información. Me meto en las páginas de los diarios, escucho la radio y creo que, al final, no me interesan las opiniones de tantos, prefiero los hechos.

Usted ha escrito 13 libros, pero dice que a usted, como lector, le duran dos días.

Los devoro. Mi padre era camionero, un hombre muy sencillo que, aunque supiera, no leía aunque le encantaba regalarme libros. Quería que yo tuviera lo que él no tuvo. Y mi madre, un ama de casa que hacía los típicos arreglos de modista, sí que ha leído mucho, y también me regalaba libros. Así que soy un gran lector desde niño. Ir creciendo con los libros es muy sano.

¿También devora series?

Sí que me gusta mucho ver series, también a la carta. Acabo de ver los seis capítulos de la tercera temporada de Paquita Salas del tirón, he visto Chernobil y ahora estaba mensajeándome con los amigos hablando de la segunda temporada de The crown, porque estoy ansioso por ver cómo cambian los actores.

¿Echa de menos su etapa en informativos, donde estuvo ocho años? ¿O valora la posibilidad que le ofrece un magacín de mostrarse tal y como es?

En informativos disfruté mucho. Si lo uno al tiempo de radio y el que estuve haciendo prensa política, fueron años en los que aprendí muchísimo y me hicieron ver y estructurar la actualidad de otra manera. Dentro de mí siempre habrá un presentador de informativos que está mirando el orden de las noticias y cuánto tiempo se le da a una o a otra... Fue una época que definiría con el título de aquella serie Aquellos maravillosos años.

 

Antes de debutar en los informativos de Canal 9, hizo un casting en un programa de María Teresa Campos.

¡Sí! Me lo sacaron en A partir de hoy hace poquito. Mi primera aparición televisiva fue allí, supongo que estaba en COU o en primero de universidad, ya no me acuerdo, era muy joven... Revisar esas cosas me resulta muy tierno.

Era la época antes de mudarse a Madrid desde Valencia. Porque usted se reivindica de pueblo.

Nací en Utiel y viví en Buñol. ¡Benditos los que somos de pueblo, porque nuestras raíces son de otra manera! No sé si mejor o no, pero está la proximidad de la gente, de las tiendas, de las tradiciones, la pandilla, el verano, las fiestas... Todo eso se vive con otra intensidad. Así que reivindico mucho el pueblo y siempre que puedo me voy para allí. Allí tengo a mi madre, a mis primas, a mi gente...

A partir de hoy estaba previsto únicamente para la etapa veraniega. ¿O tiene ahora visos de continuidad?

Mi compromiso era para el verano, y ya me parecía fantástico. De hecho, el programa tiene ese tono de terraza de verano muy mediterránea. Obviamente, si tuviera que estar hablando más de actualidad tendría que cambiar el tono y un poco el formato.

Su último libro se titula Intimidad improvisada. ¿Es usted mucho de improvisar?

Improvisar es bueno, relaja mucho. Sobre todo si sale de manera fresca y natural es fantástico. Pero creo que era Jesús Hermida el que decía que la mejor improvisación está preparada. Y también es un poco así.