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TÚ Y YO SOMOS TRES

La boda de Belén Esteban, la sombra de la Pantoja

Ferran Monegal

Boda de Belén Esteban, en Tele 5.

En otras circunstancias habría sido otra cosa. Me refiero al show que ha montado Mediaset alrededor de la boda de Belén Esteban. Televisivamente hablando ha sido flojo. Conociendo el arte que tiene Tele 5, la colosal martingala que habrían podido orquestar sobre la boda de su princesa del pueblo, el resultado, como espectáculo, ha sido un poco endeble. No han dejado a Belén en la indigencia televisiva, eso no. Pero lo han centrado todo en este sábado, el mismo día de la boda, prácticamente sin calentamiento previo. Por la tarde, en el Viva la vida, sí se han esmerado en un seguimiento de la llegada de invitados, ceremonia y banquete. Pero lo tremendo es que la mayor atención e impulso se lo han dado a un acreditado paparazzo que, montado en una avioneta, "¡Está dispuesto a reventar la boda de Belén!". O sea, la gran excitaciónón en Tele 5 era  la posibilidad de fastidiar la exclusiva que la Esteban ha vendido a la revista ¡Hola! Hombre, qué curioso. Luego, por la noche,un digest del evento en el Sábado Deluxe correspondiente. Es decir, que no la han dejado sola, eso no. Le han puesto cámaras y focos. Pero como decía el experto en cotilleo  Kiko Matamoros«¿Esta es la boda del año? ¡Esta ni siquiera llega a la boda del mes!». Efectivamente.

Hay que entender al imperio Mediaset. Pragmatismo ante todo. ¿Cuál es la actual artífice de sus fabulosas audiencias? Indiscutiblamente: ¡la Pantoja! Su vida de robinsona de lujo en los Cayos Cochinos caribeños les está proporcionando cuotas de pantalla del 35% y casi cuatro millones de espectadores. O sea, ante tan bárbaro negocio, procuremos no distraernos. Si no estuviera la operación Pantoja a pleno rendimiento, es probable que los estrategas de este imperio ya hubiesen comenzado a rentabilizar el enlace de Belén mucho antes del día de la boda. Imaginemos, por ejemplo, la construcción de algún impacto 20 días antes del enlace. Una infidelidad, por ejemplo. ¡Ah! Este tipo de martingalas, en este imperio las bordan. Les sobra experiencia. Y dinero. Y tablas para escenificar la comedia. Luego, después del dolor, vendría la construcción de la escena del perdón. La reconciliación. El resurgimiento del amor. ¡Ah! No se asusten. Solo sería comedia. Solo se trataría de pescar audiencia. Pero no les hace falta. Audiencia, con la Pantoja en La isla de los mosquitos, ya la tienen toda.