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TÚ Y YO SOMOS TRES

El falso periodismo

Ferran Monegal

Risto presentó Las cloacas del periodismo.

Tomando como impulso y punto de partida el  testimonio del exdirector de El Mundo David Jiménez, que desvela en su libro El Director, y en posteriores entrevistas, las corruptelas que se dan en nuestro oficio, Risto Mejide ha tomado carrerilla y acaba de presentar una edición especial de Todo es mentira (Cuatro). La ha titulado Las cloacas del periodismo. Nos decía Risto«¡Vamos a dar nombres de periodistas muy conocidos! ¡Vamos a destapar corruptelas, sobornos, chantajes, sobresueldos..!». Hombre, ha sido un trabajo valeroso, necesario para la regeneración del periodismo, caso de que esto sea posible. La parte menos interesante ha sido la de los viajes, los regalitos, el jamoncito, que algunas empresas o estamentos obsequian al profesional de la información para tenerlo a su servicio y para que silencie la verdad y solo cuente maravillas. Este es el tramo más macarrónico y pueril de la corrupción, a mi juicio. Cuando yo empecé en este oficio, a finales de los 60, la cosa todavía era más cutre. «Excelencia, han llegado los periodistas». Y Su Excelencia contestaba: «Pues que pasen y que coman». Y nos poníamos ciegos a canapés. ¡Ah! Aquello era muy cutre, sí, pero luego vino el silencio de aquel "això no toca", el mirar hacia otro lado, el oasis catalán, los otros oasis, los de la transacción mal llamada Transición, y desde entonces hemos progresado mucho.

Donde más ha acertado Risto ha sido como amplificador de la profunda denuncia del exdirector David Jiménez, cuando advierte cómo las cloacas políticas y los grandes poderes económicos están transformando el periodismo en instrumento de propaganda, y a la vez de acoso y derribo. O sea, en trincheras desde las que disparar con proyectiles en forma de fake news. Nos ha recordado los informes prefabricados contra líderes de Podemos, también contra líderes independentistas, en la línea de aquel reportaje de investigación que hizo Jaume RouresLas cloacas de Interior, que solo encontró cobijo en TV-3, IB3, ETB2 y Gol TV, y que las grandes cadenas del 'telehipódromo' estatal se negaron a emitir.

Y en particular me han gustado mucho las pinceladas sobre algunas tertulias televisivas, donde aparecen criaturas en forma de periodistas que en realidad son monaguillos a sueldo. Propalan consignas. Intoxican. Aquí les he llamado opinadores por cuenta ajena. Si se les desenmascara a tiempo, su peligro disminuye.