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TÚ Y YO SOMOS TRES

Escrache en sede parlamentaria

Ferran Monegal

Ana Pastor y el saludo Junqueras-Sánchez. 

Gran despliegue en Al rojo vivo (La Sexta). Esplendor de la primera potencia sobre información política de todo el 'telehipódromo' estatal. Estamos de acuerdo: en el Congreso de los Diputados se estaba produciendo un gran espectáculo. Ana Pastor eligió una chaqueta amarilla como porte indumentario. Dicen los expertos en tendencias que va a ser el color de moda este verano. Yo creo que se lo puso para dar un aviso cromático, descriptivo, muy televisivo, sobre la actualidad parlamentaria de esa jornada. En efecto, la presencia de diputados recién llegados de la cárcel le daba un plus extraordinario a esta sesión congresual. Decía Wyoming la noche anterior en El intermedio«La democracia española está innovando. Presos que acaban de diputados. Hasta ahora lo habitual era ver diputados que acababan presos». No sé si progresamos.

La estampa de Santago Abascal (Vox) colocándose en la bancada socialista, detrás del escaño de Pedro Sánchez, ha sido muy comentada. A mí me ha maravillado más ver la rapidez de Pepe Zaragoza (PSC) pegando un brinco y sentándose al lado de Abascal. Dicen que lo hizo para marcar terreno. O sea, ¡esto es bancada socialista, muchacho! Pero el propio Zaragoza le contó luego a Ana Pastor que acabó ayudando a Abascal, explicándole qué botón apretar para votar y otros detalles sobre los artilugios que hay en cada escaño. O sea, el socialista se transformó en instructor de los novatos de Vox. Quedaron muy agradecidos e iluminados.

El saludo respetuoso entre Sánchez y Junqueras contrastó con los gritos y crujir de escaños de algunos diputados que nos impidieron escuchar el juramento de los indepes. ¡Ah! Los que tanto abominan delos escraches acabaron haciendo un escrache en sede parlamentatria. Por fortuna un cámara de Ferreras nos ofreció un primer plano del folio en que Junqueras escribió su fórmula de promesa de cargo: «Desde el compromiso republicano como preso político...».

Cuando las cámaras peinaban los exteriores, vimos una masa humana gritando. ¡Ah! En Le 14 juillet el pueblo tomó la Bastilla y liberó a siete políticos allí encarcelados. No era el caso. Esta masa eran funcionarios de prisiones que protestaban por sus condiciones laborales. Funcionarios de las mismas cárceles en las que están ingresados los cuatro diputados. Custodiados por imperativo legal.