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TÚ Y YO SOMOS TRES

Debates: Cayetana, artista revelación

Ferran Monegal

Cayetana interpelando a la ministra Montero.  / RTVE

Al margen de las adhesiones o rechazos que pueda generar, independientemente de que se abomine o se aplauda su ideología, su mensaje y su manera de pensar, Cayetana Álvarez de Toledo se ha instituido en la artista revelación de esta temporada de debates. El otro día, en el debate a seis que ofició el periodista Xabier Fortes en TVE-1, Cayetana demostró poseer unas capacidades escénicas considerables. Su escuela interpretativa es muy curiosa. Muy analizable. Altiva, displicente, soberbia, impertinente en muchas ocasiones, sagaz, engreída y enormemente lista, suele transformar sus actuaciones en ataques directos a sus adversarias y adversarios. No debate, interroga. No polemiza, practica el arte de acusar.

¡Ah! Quizá se ha inspirado en Cersei Lannister, uno de los personajes más temibles, arrogantes y astutos de Juego de tronos. Difieren en el gesto, eso sí. Mientras Cersei es puro hieratismo afilado, Cayetana se acompaña, con una soltura muy teatral, de pintorescos gestos y ademanes. En este debate a seis de TVE-1 tuvo momentos en que buscaba el bombazo. Como en el famoso lance con Irene Montero, tan comentado, especulando Cayetana sobre si el silencio de una víctima de una violación es señal de consentimiento. Provocó un incendio general. Una ira generalizada. Es lo que buscaba. Escuchándola en ese lance parecía, más que del PP, de Vox. Yo creo que fue un petardo escénico que llevaba preparado de antemano.

Otro momento, que ha pasado más inadvertido, es cuando comenzó a interrogar a la ministra María Jesús Montero (PSOE). «A ver, repita y diga: Españoles, el Partido Socialista no volverá a indultar a golpistas. ¡Repita! ¡Descarto el indulto a los presos nacionalistas! ¡Dígalo!». ¡Ah! Tuvo suerte Cayetana. Si la ministra hubiese entrado al trapo y le hubiese exigido, inquisitiva, que el PP deje de obstaculizar y torpedear el derecho que miles de familias tienen a recuperar a sus muertos asesinados y sepultados en fosas y cunetas, si la ministra hubiese entrado en ese interrogatorio cruzado, Cayetana habría trastabillado.

En cualquier caso esta nueva líder, a la que el PP le ha asignado Catalunya para irse desfogando, da un juego televisivo interesante. Lo que hemos echado en falta es que no se pusiera aquel luminoso jersey amarillo que llevaba cuando la entrevistó, en La Sexta, Cristina Pardo.