29 nov 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Puigdemont en el mundo: la clave es Messi

Ferran Monegal

Messi, encarcelado por ’indepe’ (TV-3). / TV3

En TV-3 las están pasando canutas con el poco eco, la poca sintonía, el escaso cariño que despierta Puigdemont en el mundo. Tienen que hacer contorsionismo informativo. La semana pasada dieron en los Telenotícies, con hermoso entusiasmo, que el habitante de Waterloo entregaba un premio en el festival de cine de Berlín. Al día siguiente no sabían cómo decirnos que los premiados, enfadados, habían devuelto el premio que Puigdemont les entregó. ¡Ah! Esa contrariedad no la dieron ni en el TN migdia ni en el TN vespre de ese día. Comprendamos a los cheerleaders: hay noticias tan incómodas que es mejor que queden en el olvido. Esta semana, el Parlamento Europeo ha vetado la conferencia que Puigdemont y Torra iban a pronunciar allí. Vaya, otro engorroso asunto para el Telenotícies.

En vista de tanta contrariedad, en Està passant han realizado un ejercicio interesantísimo: Toni Soler y Jair Domínguez han hecho un brainstorming, una lluvia de ideas, a fin de encontrar una manera de que Puigdemont, y el procés, subyuguen a Europa y al mundo. La idea de que cada catalán cojamos una pala y nos pongamos a buscar petróleo en nuestro barrio o municipio no es ninguna tontería. Si Catalunya fuera una potencia petrolera, el interés de los magnates del mundo sería fabuloso. Llegaría la independencia en un plisplás, como llegó el Castor del gas de Florentino a las costas de Vinaròs, Benicarló y Peñíscola.

Pero la idea potente de verdad fue cuando Jair dijo que había que transformar a Messi en político. Ganarlo para la causa processista. Que diera de pronto un mítin, que lanzase una sonora declaración de independencia, que fuese inmediatamente encarcelado, y acto seguido, tapizar el mundo con la estampa de Messi independentista entre barrotes, sumido en una mazmorra de Lledoners, o de Soto del Real a ser posible. ¡Ah! Estoy de acuerdo con Jair. Eso revitalizaría la internacionalización del procés, y Puigdemont podría pasearse por el mundo como «una estrella del rock», como le llamaron un día, con apasionado fervor, sus hooligans de Tot es mou / Aló Waterloo.

Celebro que estas tremendas contorsiones de los Telenotícies sean pasadas en la misma cadena por el tamiz del cachondeo de Soler y Domínguez. Saber reírse de lo que en la propia TV-3 es dogma de fe y doctrina, tiene mérito. Y es sanísimo.