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TÚ Y YO SOMOS TRES

"¡Pablo, quiero casarme contigo!"

Ferran Monegal

Palomy y Pablo López (’La Voz’, A-3 TV). / Antena3

Han acertado con los jurados, con los los llamados coaches. Paulina Rubio, en el papel de transmisora del empoderamiento femenino; Antonio Orozco, locuaz y desbordante de simpatía;  Pablo López, rebosante de ternura, y Luis Fonsi, sumergido en una deliciosa ingenuidad sutil. Han acertado con el horario: nos pudimos acostar a las 0.30  y no cerca de las dos de la madrugada como suele ocurrir en este tipo de programas de tanta envergadura. Han acertado con el casting de aspirantes. Hubo dos, concretamente, que dejaron huella. De esas huellas que tanto codician los canales de televisión y que tan raramente se producen. Me refiero a la actuación de Palomy, una joven de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real) que hizo brincar a Pablo López, abandonó su trono de jurado, pisó el escenario, se sentó al piano y cantó con ella ese tema suyo, tan profundo, Ángel caído, que puso al público de pie aplaudiendo a toda mecha. No es de extrañar que después del clima conseguido Palomy le dijese a Pablo, totalmente subyugada: «Yo quiero ir al fin del mundo contigo ¡y casarme contigo!».

También luego, otro momento impactante, con la actuación secreta, tras una cortina, de lo que parecía un dúo, o quizá un trío, femenino  y resulta que era un muchacho que se llama Juanfra y es de Torredonjimeno (Jaén). Portentosa voz la de este artista. Su versatilidad permite desdoblarse en varios tonos y registros. Paulina, entusiasmada, le gritaba: «Vente conmigo. Yo te abriré el mercado internacional. ¡El mundo!». ¡Ah! Paulina Rubio sabe lo que dice. El arte de Juanfra, primero cubierto por la cortina y maravillando al público con el amplio colorido de sus modulaciones, y luego desvelando el misterio,  triunfaría ahora mismo en las grandes varieties del mundo. En París, por ejemplo, Thierry Mugler le contrataría enseguida para su show Mugler Follies, estoy convencido.

Resumiendo, el trasvase de La Voz, de Tele 5 a A-3 TV no parece que acuse desgaste alguno, Todo lo contrario. Advertirán que no les he hablado de la presentadora, Eva González. Básicamente, porque no ha existido. Estaba con las familias de los concursantes, pero ha pasado totalmente inadvertida. Quizá es una estrategia, hasta que deje de salir también en TVE-1 presentando Masterchef junior. ¡Ah! El simulcast de una presentadora entre cadenas que compiten es un asunto raro y peliagudo.