Ir a contenido

TÚ Y YO SOMOS TRES

1980: 'Andaluz, no vayas a votar' les decían

Vox provoca atención televisiva en Andalucía

Ferran Monegal

 1980, referéndum en Andalucía, no votes.

Veo que en Informe Semanal (TVE-1) han abordado el tema de Vox en Andalucía. Buscaban una explicación. Y no la encontraban. ¡Ay, ay! Dentro de la información, habia dosis de estupor y espanto soterradas. Exclamaban: «Vox ha sido la gran sorpresa: ¡la extrema derecha entra en un parlamento en el que no cree!». ¡Ay, ay! Y las cámaras de TVE se fueron un momento a la localidad almeriense de Balanegra, en donde Vox ha obtenido su máximo en Andalucía: les han votado el 30% de los balanegrenses.  ¡Ay, ay! Por fortuna la siguiente localidad que visitaron fue Algodonales, en Cádiz, donde nos decían: «¡Aquí el PSOE ha resistido!», y el tono informativo se esponjaba, se ilusionaba, abrigaba el espejismo esperanzado de que en el futuro toda Andalucía sea un gran algodonal socialista, como antes, como antes. ¡Ay, ay!

Desde el 2 de diciembre, día de las elecciones, Andalucía persiste en boca de todos los informativos televisados. A mí me ha gustado La Sexta columna del viernes. Se tomaron la molestia de recordarnos lo mucho que ha sido Andalucía apaleada. No me refiero al franquismo, que apaleó indiscriminadamente y sin manías por todos los puntos cardinales de España. Me refiero a las tropelías, trampas, encerronas y engaños que les fueron sistematicamente practicando a los andaluces desde el principio de la llamada instauración de la democracia. Recordaban en el programa cuando, en 1980, Suárez, a regañadientes, aceptó plantear un referendum para la autonomia de Andalucía, pero con una campaña arbitrada por él mismo desde su gobierno de UCD, y también con la ayuda de AP, que decía: «Andaluz, no te dejes engañar, ¡ese no es tu referendum!». O sea, un caso del que el intelectual y político Javier Aroca decía: «En politología no se recuerdan casos de que quien convoca el referendum, al mismo tiempo te recomiende que no vayas a votar».

Y  rescataron de algún archivo las imágenes del político Rafael Escuredo que, al ir a votar, se encontró con un censo plagado de personas fallecidas, pero él no aparecía, y exclamó: «Andalucía es el único sitio donde es seguro que los muertos votan, y los vivos no aparecen».
¡Ahh! Andalucía, ahora, en el 2018, gran foco de preocupación en la tele.  Intentemos tanquilizar y relativizar la excitación: un grupo de ultraderecha llamado Vox, de un parlamento de 109 diputados, ha sacado 12.