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TÚ Y YO SOMOS TRES

Equilibrios 'OT': Txarango y 'España cañí'

Ferran Monegal

Miki cantó ’Una lluna a l’aigua’ (’OT’, TVE).


Decía el presentador Roberto Leal, con énfasis: «Estamos contentos de que por primera vez en las 10 ediciones de Operación triunfo se cante, ¡ya era hora!, en catalán». Y en efecto dio paso al concursante Miki, de Terrassa, que interpretó con gran entusiasmo el tema Una lluna a l’aigua, del famoso grupo barcelonés Txarango. Al concluir, en el plató parecía reinar una alegría generalizada muy hermosa. Hombre, que en Operación triunfo (TVE) permitan después de 10 años que el idioma catalán suene, es analizable.  Hay dos maneras de observar esta novedad. Una, celebrándola. Otra, pensando que es la excepción que confirma la regla de un concurso musical en donde solo se canta en castellano, o en inglés, y con el resto de idiomas –todos del Estado español, según la Constitución– siempre ausentes.

Recuerdo que solo el gallego tuvo cabida, también excepcionalmente, en dos ediciones. En 2003 a Bea Porrúa le permitieron cantar Lela, un delicadísmo tema. No llegó a la perfección de la versión de Dulce Pontes, pero fue una estimable interpretación. La segunda ocurrió en esta misma edición actual, cuando la concursante Sabela cantó Benditas feridas. Ahora, finalmente, también han descubierto que el catalán existe y que se puede cantar, y componer con él, la mar de bien. Hombre, dicen los expertos que a esta versión de Una lluna a l’aigua le han extirpado una estrofa que dice: «Des de Catalunya al món sencer (..) Crema Barcelona i la llum ens mira quan la nit delira la ciutat». Alega la dirección del concurso que ha sido por necesidad de ajuste de tiempo. Me lo creo. No le veo a lo extirpado trascendencia inquisidora. A mí me hubiera gustado, eso sí, que de Txarango hubiesen elegido otros temas, como Pren el carrer, viatger de l’esperança, o Obrim les portes, que son de una poética más guerrera.

En cualquier caso, lo verdaderamente curioso es que, inmediatamente después de Miki en catalán, el presentador, con entusiasmo similar, dio entrada al pasodoble España cañí, con los concursantes bailándolo en la Academia. ¡Ah! Quienes no crean en las casualidades, ahí tienen tema. Después de la excepcionalidad de un tema en catalán de Txarango, ¡patapám!, la España cañí de Marquina y Corral, a toda mecha. ¡Ah! No sé si entenderlo como un equilibrismo, como una forma de compensar su atrevimiento.