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TÚ Y YO SOMOS TRES

Momias: la Sabater y el control de TV-3

Ferran Monegal

Leticia Sabater momificada en el ’Deluxe’. 

Uno de los momentos de mayor audiencia del sábado, en el 'telehipódromo' estatal, fue cuando Leticia Sabater salió en el Deluxe (T-5) vendada como una momia. Contó que se estaba entrenando para una cirugía estética completa. Jorge Javier le preguntó si también se iba a hacer un blanqueamiento anal. Y ella, sentada en su regazo, le contestó que no le hacía falta porque tenía el ojete perfectamente. Se quejó, eso sí, de que, estando tan momificada, apenas podía moverse. Quería deshacerse de las vendas. Pero no fue posible: el show es el show. Este suceso, que eleva la tele a categoría de arte y de ciencia, consiguió que el tramo final del programa registrase un notable crecimiento.

El viernes, durante los premios Princesa de Asturias (TVE-1), todas las cámaras buscaban a Scorsese. Si yo hubiera estado allí a quien hubiese buscado afanosamente es a la periodista y escritora mexicana Alma Guillermoprieto. Protagonizó una extraordinario intervención, en particular cuando dijo: «Los periodistas dejamos constancia de lo que otros quieren tapar. O sea, hacemos falta. Este año ya son 45 los reporteros asesinados. No solo mueren las víctimas, también un poco los que le rodean. Esa es la intención: matar a uno para intimidar a todos». Sus advertencias consiguieron la atención de apenas un 8%  de share.

Ese mismo viernes se produjo en el Parlament una de esas sesiones, tan inútiles, llamadas de Comissió de control  de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals. ¡Ah! Cuentan los cronistas que los políticos le preguntaban cositas al director de TV-3, le afeaban minutajes sobre tal o cual manifestación, y dicen que Vicent Sanchis les toreaba, y hasta les sacaba los colores, con un arte estupendo. ¡Ahh! Los políticos fracasan siempre cuando se ponen a analizar la tele. Como no la ven, ni la anotan, no saben señalar que hasta se censura al mismísimo Joan Tardà cuando hace poco advirtió que no se puede imponer la independencia a la otra mitad de Catalunya que no lo és. O cómo se tapa, y se silencia en los TN  a los Mossos aplaudiendo a la Policia Nacional en la Via Laietana. Son solo dos ejemplos. Hay cientos.

Volvamos a Alma Guillermoprieto. Volvamos a su denuncia de cómo se mata y se momifica el periodismo para que no cuente lo que sucede. Lo que a algunos no gusta, se censura. Se altera la realidad. La pervierten.