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ENTREVISTA

Àngels Barceló: "Me está costando contar en Madrid lo que pasa en Catalunya"

La periodista catalana, que lleva 10 años al frente del programa 'Hora 25', dice que hace falta convencer a los jóvenes de las bondades de la radio

La presentadora de los informativos de TV-3 y de Tele 5 aegura que dejó la tele porque no soportaba la presión de las audiencias

Inés Álvarez

La periodista Àngels Barceló, directora del programa Hora 25, de la Cadena SER.

La periodista Àngels Barceló, directora del programa Hora 25, de la Cadena SER. / SER

Lleva 10 años al frente del programa Hora 25 en la Cadena SER, encargo que aceptó con orgullo por ser la primera mujer que lo dirigiría. Y ahora encara una nueva temporada sin perder las ganas, porque la actualidad no se lo permite. En su larga carrera, Àngels Barceló (Barcelona, 1963),  que recibió el año pasado el premio Ondas a la mejor presentadora de radio, ha tenido el privilegio de dar en directo noticias tan trascendentales como el atentando del 11-S en Nueva York y el fin de ETA. Ahora le gustaría poder dejar de hablar de Catalunya. 

Después de 10 años al frente de Hora 25, ¿cómo afronta esta nueva temporada? A estas alturas o la coges con ganas o mejor te retiras. Y yo la cojo con ganas, porque la actualidad tampoco me deja bajar el ritmo. Hay pocas opciones de aburrimiento.

La ha comenzado hablando de másteres y hasta de una dimisión. He hecho un máster en másteres. Además, ha sido una sorpresa, porque pensaba que el arranque iba a ser muy Cataluya, aunque también lo ha sido. Pero la temporada pasada ni nos imaginábamos que contaríamos una moción de censura y un cambio de Gobierno. Y hemos arrancado con la dimisión de una ministra, que en este país no es algo corriente. 

Usted se ha definido como una calatana "desolada". Lo dije cuando hubo la proclamación de independencia en ese pleno de octubre del año pasado, porque yo no lo he escondido nunca: no soy independentista. Sí he pensado siempre que a través de una votación es más fácil resolver este problema, pero siempre siguiendo unas normas, las que marca el Estatut. Vivimos el año pasado una muy mala época para Catalunya.

Hablaba de retroceso.  Sí, sí, porque al final no solo no tenemos una república, sino que vamos camino de tener menos autogobierno. Y de hecho durante un largo periodo de tiempo, con el 155, hemos tenido cero. Es para que los catalanes nos lo hagamos mirar.

Con el equipo de informativos de TV-3: Jordi Llompart, Jaume Barberà, Helena Garcia Melero, Eduard Boet y, en primer plano, junto a ella, Carles Francino. / TVC

¿Como catalana en Madrid se siente más que nunca en el punto de mira?  Siempre he tenido la sensación de que he tenido que explicar muchas cosas, pero mucho antes de que se hablara del  procés, porque llevo en Madrid desde el 1997.  Cosas que no se entendían, pero solo no Madrid, tampoco en otras partes de España. Aunque siempre me he sentido cómoda, bienvenida,  acogida... No he tenido nunca un problema personal por ser catalana, y no me he cambiado en nombre. Lo que pasa es que ahora no entiendo lo que está pasando, con lo que me está costando mucho explicarlo.

¿Hay más prejucios hacia los medios? Hay un problema en este país, no solo en Catalunya, sino también en España. La gente solo quiere escuchar a quienes opinan como ellos. En la Cadena SER hay pluralidad de opiniones y a mí me lo dicen desde Catalunya:  "Yo ya no escucho la Cadena SER". Y les digo: "Pues no sabes lo que te pierdes". Te pierdes la posibilidad de escuchar a otra gente que piensa diferente que tú, algo que enriquece el debate, el diálogo... No solo en el tema del procés, en cualquier cuestión. 

Por su franja horaria, Hora 25 tiene que competir con la tele. Sí. Nuestra competencia directa no son nuestros compañeros, sino la tele. Yo a los oyentes les digo: "Plantéatelo si prefieres sentarte delante de la tele y consumir lo que te echen o buscar la radio en el dial. No digo mi programa, que espero que sí, también Onda Cero, la COPE... Un rato de radio que te ofrece la posibilidad de reflexión, de entender las cosas... Porque tenemos más tiempo para explicarlas. Te ofrece entreteniemiento, la posibilidad de estar en casa, acostándote o preparando el túper, escuchando algo con lo que te vas a ir a la cama tranquilo. Que te pones a ver la tele según qué y te vas enfadado.

Sorprende que la radio aún tenga un público tan fiel. El oyente de Hora  25 es de una fidelidad absoluta, porque tiene muchas tentaciones a esas horas de la noche. Quien escucha Hora 25 es porque quiere escuchar Hora 25.  También a cualquiera de los programas con las que comparto franja. Hay que agradecerles uno a uno que en lugar de sentarse delante de la tele nos escuchen.

¿Da vértigo bajar del millón de radioyentes? Hemos bajado del millón un par de veces. La primera vez cuando los programas de mi franja recortamos media hora del programa. Y en el último EGM, estamos ahí ahí . Claro que da vértigo bajar del millón. Pero no es porque la gente se haya ha ido a la competencia, sino porque deja de escuchar esa franja. En la radio tenemos que hacer una reflexión de quién está al otro lado. La gente no siempre pone el transistor a la hora del programa, sino que tiene diferentes maneras de consumir la radio. Igual tenemos que plantearnos otra forma de medir los consumos e igual otro tipo de programas.

Lo mismo le pasa a la tele. Sí. Tengo una hija de 25 años que nunca ve la tele en directo, sino cuando puede. Yo misma, las series las veo un rato antes de acostarme. Y la radio, igual. Nuestro reto es adaptar nuestros formatos a que puedan ser escuchados en cualquier momento.

Con Javier Valentí, Hilario Pino y Vicente Vallés, en Tele 5 / MEDIASET

¿Vamos más por el dato de audiencia? Siempre se ha ido por el dato de audiencia. Yo dejé la tele porque no soportaba esa presión. Me obligaba a hacer unos informativos con los que yo no estaba de acuerdo: pensando en la audiencia y no en la información. Y yo soy periodista. En la radio afortunadamente las mediciones son cada tres meses. Si el dato es bueno, te da una alegría. Pero te dura 24 horas, porque hay que seguir trabajando. Y si el dato es malo, hay que pensar que algo estamos haciendo mal. Pero en la radio no vivimos pendientes del dato. Solo de la publicidad, que de eso vivimos. 

¿Tiene plan B si le despidieran, como a Gemma Nierga? [Ríe] Siempre tenemos que estar preparados para esto. Los que  estamos al frente de un programa tenemos contratos  que finalizan. Y la empresa es libre de renovártelo o no. Pero la sorpresa siempre te llega, aunque muy interiormente sepas que esto te puede pasar. ¿Mi plan B? Cumplo 55 años. Igual sería seguir haciendo algo relacionado con el periodismo o dedicarme a otro cosas. Incluso parar una época. Llevo muchos años vinculada a la información diaria y, a veces, bajarte de este autobús es bueno para la salud.

¿Qué tal un programa tranquilo en la tele? No me interesa especialmente la tele.

¿No siente la necesidad de salir en la pantalla? Salí por la tele durante muchísimos años y pensé que a lo mejor me generaría algún tipo de problema no hacerlo. Aunque la dejé por decisión propia, llegué a plantearme si no sabría gestionarlo. Y no me ha pasado. Además, ahora mismo no hay ningún espacio en el que yo pudiera sentirme cómoda haciendo lo que yo sé hacer, que es periodismo. Estoy bien donde estoy.

Como mujer no parece haber topado con ese techo de cristal. No lo he tenido ni más fácil ni más difícil. A Tele 5 me fui para dirigir un informativo y en la Cadena SER, he dirigido A vivir que son dos días, y un programa que nunca había tenido una mujer al frente como Hora 25, lo cual me llenó de orgullo y satisfacción. Lo he notado en algunas cosas, pero no en la evolución de mi carrera. Luego sí que hay ciertos comportamientos machistas y se ve perfectamente en la televisión con los estándares de las mujeres que están al frente de programas. ¿Cuántas mujeres de 55 años están al frente de un programa en la tele?

Pero cuando apostó por ir a Madrid, se le acusó de abandonar a su familia en Barcelona. Eso no se lo dicen a un hombre. Nunca me lo han dicho a la cara. Pero sí que he tenido que explicar muchísimas veces cómo he gestionado mi vida. Pero es que esta niña tiene un padre, no soy madre soltera. Mis padres, por muy tradicionales que fueran, en ningún momento me han dicho "qué haces yéndote dejando a tu familia". Siempre he tenido el apoyo de mi entorno. Pero sí que he tenido que dar muchas explcaciones de cómo me he organizdo. Tengo capítulos para explicar un libro.

Igual serviría para muchas mujeres. Plantéeselo. A lo mejor sí.

El Ondas que le dieron el año pasado valoraba su capacidad de innovar. ¿Cuesta más hacerlo en la radio? No lo sé. Quizá porque no hemos tenido la presión de la audiencia diaria, no hemos tenido la necesidad de abrir el debate de adecuarnos a las nuevas tecnologías. Aunque para nosotros han sido una bendición, porque te permiten escuchar la radio desde cualquier sitio. Pero nos falta convencer a los jóvenes de las bondades de la radio. La juventud, aun escuchando la radio a la carta, no tienen esa cultura radiofónica que teníamos nosotros. Debemos hacer el esfuerzo por captar a nuevos clientes.

Ha dado noticias trascendentales, ¿cuál le gustaría no tener que dar y cuál quisiera contar? Me gustaría dejar de hablar de Catalunya, porque la situación se haya normalizado. Dejar de hablar de refugiados, de inmigrantes, de naufragios.... Pero, lamentablemente, nos queda mucho aún. ¿Cuál me gustaría dar? Durante muchos años los periodistas tuvimos la respuesta recurrente del fin de ETA, y yo pude darla en directo una tarde noche de octubre. 

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