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ESTRENO EL DOMINGO, 23

El helicóptero de Calleja alza el vuelo en Cuatro

La cuarta temporada del programa viaja a Las Hurdes y El Hierro, entre otras localidades, y en la leridana Serra del Montsec recuperará un glamuroso cine de pueblo

Inés Álvarez

Jesús Calleja, en la inaguración del cine Kursaal, en el programa ’Volando voy’, sobre la Serra del Montsec.

Jesús Calleja, en la inaguración del cine Kursaal, en el programa ’Volando voy’, sobre la Serra del Montsec.

El helicóptero del aventurero Jesús Calleja comenzará a recorrer con el programa Volando voy, el domingo, 23 (Cuatro, 21.30 horas), nuevas zonas de la geografía española para cumplir las misiones que se ha impuesto. "En esta cuarta temporada, estarán muy ligadas a la actualidad y serán gigantescas", asegura. Entre ellas destaca la reconstrucción del que fuera el cine más importante de La Noguera, el Kursaal, que se encuentra en Penelles (Lleida).

"Ha sido el programa que, en conjunto, más me ha emocionado en mi vida. Porque cuando eras niño, era maravilloso que hubiera un cine en el pueblo", dice Calleja. "Ahora tenemos internet y mil cosas de ocio, pero entonces (tengo 53 años) el cine era una ventana al mundo", rememora. "Pero esas salas cerraron. Y en las ciudades tampoco pitan", lamenta.

Se verá cómo esa"glamurosa" sala renace tras una minuciosa rehabilitación, de la cual son artífices Anna, heredera de la sala, y Pere, socio de otra cadena."Hasta le hemos comprado las butacas de un cine de Madrid.  Van a flipar", dice. "La fachada la ha pintado uno de los grafiteros más importantes de Europa y va sobre Cinema Paraíso. Incluso la música es de esa película", añade”.  

Insectos e incendios

Otro ejemplo de acciones grupales es la reconstrucción de hoteles de insectos en Las Hurdes (Cáceres) para luchar contra la muerte de las abejas (que muestra el primer progama) y la recuperación de un camino rural en el Parque Natural de Redes (Asturias). "Una avalancha por un argayo (derrumbe) en Asturias dejó durante más de un mes a comarca aislada, con lo que se ha recuperado una senda espectacular para convertirla en una ruta turística".

El programa de Las Hurdes de 'Volando voy' (Cuatro)  / MEDIASET

Asimismo, Volando voy se desplaza a la Sierra de Aracena, en Huelva, para frenar la dañina plaga de la seca, y a la comarca gallega de  Val Miñor-Baixo Miño, donde pondrán medios contra los incendios. "Miramos por qué se produjeron los del 2017 e. intentamos solventarlos plantando más de 1.000 árboles". También se zambullirá en el mar de El Hierro para estudiar los zifios, unos cetáceos desconocidos.

Y para luchar contra la despoblación, un mal común de la mayoría de los pueblos, Calleja y su equipo asistirán a una boda en la Tierras de Burgo (Soria), que se promocionará para celebraciones de eventos. "En la temporada pasada, nos enteramos de que el segundo lugar más importante de románico del mundo está en Palencia y conseguimos que se llenaran los hoteles", explica. "Como pasó en Albarracín a las 48 horas de la emisión del programa", se congratula. 

Nada de independentismo

Pero el programa tiene más objetivos: "Hacer llorar y reír, y emocionar a esa gente que sube al helicóptero y que quizá nunca ha volado". Entre los personajes de esta temporada destaca a un pastor de cerdos. "No sale del pueblo, pero te puede hablar de física cuántica y de los clásicos". También es curiosa la colonia de thailandeses que en la Sierra de Aracena trabaja una agricultura que ahorra en el gasto de agua. 

Calleja, en el programa de 'Volando voy, sobre el asturiano Parque Natural de Redes. / MEDIASET

Al leonés le sorprendió también que en su visita a Lleida, no surgiera el tema del independentismo: "Todo el mundo se centró en lo que hacíamos. En eseta maravillosa historia lo que importa son las personas. El pueblo se entiende muy bien y son los políticos los que tienen esa rara afición de agitar a su merced para que nos revolvamos de un lado o de otro, cuando no hay ninguna necesidad. La gente nos entendemos muy bien, seamos de donde seamos", concluye.

El programa mantiene la proyección final de una selección del programa en la plaza del pueblo. Algo que siempre ha recordado al monólogo de El foraster, de TV-3, y, ahora, a su versión española, El paisano (TVE-1). "Nos parece maravilloso que la competencia también entienda que estos programas son buenos y, sobre todo, que se preocupe por  la gente de pueblo. Si hay otro programa que también lo hace, pues fantástico. Bienvenido sea. Cuantos más seamos luchando por la despoblación rural y dando voz a la gente del pueblo, mucho mejor".