21 oct 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Cuní, en el paisaje belga de Puigdemont

Ferran Monegal

Josep Cuní, en Lovaina (Cuatro).


Josep Cuní se ha ido a Bélgica (Mucho más que Bruselas, cadena Cuatro). ¡Ah! Qué viaje más oportuno. Más interesante. El imperio Mediaset ha decidido emitirlo el mismo día y misma hora que Tele 5 estrenaba GHVIP. Hombre, eso es una puñalada. Contra la ratomaquia no hay manera de prosperar. No obstante el periplo de Cuní alrededor del rompecabezas belga ha sido disfrutable. Nos ha enseñado, y diseccionado, este paradojico de país: considerado el corazón de Europa por ser Bruselas la capital institucional de la Unión Europea, resulta ser una nación inquietantemente fragmentada. Cuní se ha incrustado, y ha conversado, en ese mal equilibrio en el que conviven las tres regiones belgas clásicas, las tres comunidades que conforman el país: al norte los flamencos, zona Flandes, de habla holandesa; al sur Valonia, amplísima zona francófona; y al este los germanos, en los cantones de Lieja, de aparente insignificancia geográfica pero de poderosísima potencia económica.

Ha añadido Cuní, con buen criterio, conversaciones con líderes de otra comunidad sobrevenida en los últimos años: la llamada zona islámica de Molenbeek, de trágica actualidad, en donde el Partido Islam propugna el fundamentalismo y la sharia. ¡Ah! Ha sido un buen retrato de este corazón de Europa, tan cuarteado. Pero Cuní sabe bien que desde que Carles Puigdemont ha fijado allí su residencia accidental, Bélgica suscita un interés bárbaro. Y se ha detenido en el tema con afilada intensidad.

Puigdemont no lo ha encontrado. Seguramente cuando Cuní realizó este viaje, todavía estaba en Alemania. Pero sobre él ha conversado con personajes belgas relevantes. Pongamos dos opiniones enfrentadas. La de la jueza Manuela Cardelli, por ejemplo, que hizo de Puigdemont este retrato: «Cuando llegó teníamos de él una imagen de héroe. Pero se ha juntado con los nacionalistas flamencos, en su mayor parte de extrema derecha, algunos incluso nostalgicos del nazismo». Y la de Peter Luykx, precisamente del partido nacionalista flamenco N-VA, que le dedicó cariñosas palabras: «En Flandes le tenemos gran simpatía. Flandes también lucha por la independencia. ¡Visca Catalunya!», y vimos que una gran estelada presidía su despacho .

En definitiva, un interesante viaje de Cuní por los actuales paisajespuigdemontianos. No sé si TV-3 tendrá el fraternal detalle de citarlo.