Ir a contenido

TÚ Y YO SOMOS TRES

Medir TV-3 con audímetros ya es inútil

Ferran Monegal

 Vicent Sanchis el viernes en Tot es mou. / TV3

Para finalizar la temporada y hacer balance,  el director de TV-3, Vicent Sanchis, fue entrevistado el viernes en Tot es mou. ¡Ah! No solo fue una cosa muy entusiástica y bonita: también fue merecida. Lo que ha logrado Sanchis en 16 meses como director, transformando la que fue la gran TV pública de todos los catalanes en la mejor televisión privada de Catalunya, tiene un mérito indiscutible. Al principio, algunos se preguntaban cómo podría hacer su cometido sin apenas tener experiencia en gestión televisiva.  Estas almas ingenuas y sorprendidas no lo habían entendido: lo fuerte de Sanchis es la maniobra política, la agitación de la propaganda partidista. Y en este sentido ha hecho un trabajo perfecto: ha diluido el periodísmo en favor de una colosal maquinaria de cheerleaders del procés, y solo de una manera de entenderlo, me atrevería a añadir. Por eso estos días ERC, sobre el tema TV-3, se está preguntando ¿qué hay de lo mío? Pregunta compresible. Solo hay que ver cómo han diluido, o apenas recordado, al preso Oriol Junqueras, o a su familia, mientras a otros les han dedicado cariñosos, continuos y naturalmente merecidos reportajes, con familiares incluidos. En cambio, con Junqueras han seguido la pauta Puigdemont: ni una llamada, ni una carta, desde que entró en prisión, según contó Évole y otros periodistas.

En la entrevista de Tot es mou, Sanchis resaltó con orgullo que el resto de cadenas quedaban, en audiencia,  a una distancia infinita. Es cierto. El sábado, en el templo de El Palmar de Troya Preguntes freqüents ,llegaron al 21,4% de cuota de pantalla. Es una cifra fabulosa. Podríamos decir lo mismo de la mayoría de oficios que dispensa TV-3. O sea, que estamos ante un fenómeno insólito, muy dificil de explicar con parametros televisivos. Vista la rareza, creo que TV-3 debería abandonar el sistema de los audímetros. Estos artilugios sirven para medir cadenas de TV, y para resaltar la competencia entre ellas mismas, pero no sirven para santuarios de culto único. A nadie se le ocurrió nunca poner audímetros en las sesiones de La vidente de El Escorial, la iluminada Amparo Cuevas, porque no habia ningún contraste que medir. Los devotos que iban a verla no se planteaban ir a otro sitio. ¡Ahh! Esta ha sido la gran hazaña de Sanchis. Conseguir cerca de un millón de fieles exclusivos. No les da tele, les da de comulgar cada día.

0 Comentarios
cargando