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TÚ Y YO SOMOS TRES

Vladimir Putin y Catalunya

Ferran Monegal

Josep Cuní con Elena Makárova en Moscú.

Acaba de emitir la cadena Cuatro, del imperio Mediaset, el viaje que ha hecho hace pocos meses Josep Cuní La Rusia de Putin.  El título no puede ser más acertado: la Rusia que hemos visto es, efectivamente, toda ella, devota de Putin. Este documental le viene bien al imperio Mediaset porque ayuda a escalfar y redondear su compra y emisión del Mundial de fútbol de Rusia. Pero al margen del clima balompédico, este periplo de Cuní ha sido francamente interesante. Y además nos ha proporcionado claves de meditable contenido. Partiendo de Vladivostok, y montado en el Transiberiano, ha llegado hasta Moscú. Más de 9.000 kilómetros a través del país más extenso del mundo. Durante el recorrido, Cuní ha ido dialogando con criaturas que iba encontrando en el camino. Tema de conversación: exclusivamente Putin.

Primero, en el Lejano Oriente Ruso,  encontró a tres Irinas: una  universitaria, una cadete de buque y una empleada del Museo Marítimo.  Las tres hablaron de Putin en terminos superlativos. Luego le preguntó a un campesino: «Dígame alguna cosa que no le guste de Putin». Y aquel hombre, después de pensar mucho, contestó: «No encuentro ninguna». Hasta un pastor ortodoxo de la Catedral de la Sangre Derramada de  Ekaterimburgo se deshizo en alabanzas a Putin. Ante tanta maravilla, se decía Cuní a sí mismo: «Putin provoca recelos fuera de Rusia, ¡pero gran admiración dentro!». Eso parece, sí señor.

Pero la conversación más definitiva la tuvo en Moscú con la mezzosoprano Elena Makárova, hija de la gran soprano Yelena Obraztsova. ¡Ahh! Esta diva conoce Catalunya. Recuerdo que en agosto del 2003 estuvo en Peralada en un recital con Montserrat Martí. Sus elogios hacia Putin fueron infinitos. Y a la pregunta de si conocía el rumor de que Putin podría estar interesado en la independencia de Catalunya, contestó: «Ya he oído esa versión ¿Qué gana Rusia con eso? ¡Nada!». «Ganaría el control del puerto de Barcelona y del Mediterráneo», advirtió Cuní. Y la mezzosoprano zanjó: «Tal como es Putin, si hubiese querido independizar Catalunya, ¡ya lo habría hecho!».

¡Ahh! Es curiosa esta percepción que muchos rusos tienen de Putin. Ha conseguido que le vean como un  supermán al que nada se le resiste. Tiene mérito. Según la diva no está interesado en Catalunya. Es tema para debate en FAQS. Enseguida.