tú y yo somos tres

Orgasmo fingido, mentiras de la vida

Samanta Villar y María Lapiedra (Cuatro).

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Ferran Monegal
Ferran Monegal

Crítico de televisión

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Reflexionando sobre el fingimiento y la mentira, Samanta Villar (Cuatro) se citó con la vamp María Lapiedra en una cafetería. Le preguntó si en las películas porno se finge mucho. Ha contestado que, por parte de ellas, casi todos los orgasmos son mentira, pero que en el caso de los chicos, dado que se tiene que ver cómo eyaculan, el fingimiento es casi imposible. ¡Ah! Es tema para la guerra de sexos. El feminismo tiene ventaja: con solo hacer un poco de teatro salvan la escena. Los pollastres lo tienen más crudo. Precisamente para enseñarnos lo fácil que es para ellas hacer del sexo una comedia se pusieron las dos a fingir un orgasmo allí mismo. Simulaban llegar al éxtasis pegando jadeos y gritos. Hombre, eso le salió mucho mejor a Meg Ryan en la película Cuando Harry encontró a Sally. Aquí lo interesante para los muchos amantes que la señora Lapiedra ha tenido -ahora lo viene contando por capítulos en Tele 5- es lo que a continuación dijo: «Yo, con casi todos mis novios, finjo. Pero en la cama, cuela». ¡Ahh! A los afectados les ha debido de sobrevenir un bochorno terrible. También fue pintoresco cuando Samanta visitó a un polígrafo. Le preguntaron si había tenido sexo con un famoso. Contestó que no. La máquina sentenció: dice la verdad. Y ella se apresuró a advertir: «¡Pues he mentido! ¡Tuve sexo con un famoso! ¡He pillado al polígrafo!». ¡Ah! Tremendo golpe para el imperio Mediaset. Les ha desmontado el poco o mucho crédito que pudiera tener otro famoso polígrafo: el del Sábado Deluxe.

SERRAT EN TV-3 .- Por fin una alegría: en TV-3 le han dedicado un emotivo Sense ficció Joan Manuel Serrat. Y además conducido por Lluís Permanyer, que es sinónimo de calidad y finura. Nos ha sorprendido el introito de la actual directora del programa, Montse Armengou. Dijo: «La polémica ha rodeado a menudo la relación de Serrat con Catalunya. En 1968 por querer cantar en catalán en Eurovisión. Y recientemente por mostrarse crítico con el procés de independencia». Pues no, señora, dicho sea con todo el cariño. Serrat nunca ha tenido, que yo sepa, relación polémica con Catalunya. Lo de Eurovisión fue con el Gobierno de España de aquella época. Lo de ahora es con los que han montado la parroquia y exigen que comulgues. Tienen tendencia a creerse que ellos, y solo ellos, son Catalunya, eso sí.