Ir a contenido

ENTREVISTA

Alberto Chicote: "Cojo muchas ideas de 'Top chef' de las redes sociales"

El cocinero madrileño advierte de que «si alguien cree que por tener una estrella Michelin no se le puede decir nada, está equivocado»

JUAN CARLOS ROSADO / MADRID

Alberto Chicote, presentador del programa de Antena 3 Top chef, con nuevo espacio a la vista.

Alberto Chicote, presentador del programa de Antena 3 Top chef, con nuevo espacio a la vista. / RAUL GUERRERO

Alberto Chicote tiene ya tres restaurantes en Madrid y tres programas en la televisión. Toda esa actividad ingente cabe en el menguado cuerpo de este cocinero madrileño, que acaba de estrenar la cuarta temporada de ‘Top chef’ (miércoles, 22.40) en Antena 3 después de compaginarlo con sus especiales sobre alimentos y ‘Pesadilla en la cocina’. El está dispuesto a estrujarse la cabeza para aportar nuevas pruebas que eviten caer en la rutina. Cree que solo así se consigue encadenar temporada tras temporada sin aburrir al espectador. Un pecado que se tiene prohibido como personaje mediático y televisivo.

¿Usted también cree que esta cuarta temporada es la mejor edición de la historia de ‘Top chef’? Desde luego. Pero es que tiene que ser así. Si haces una cuarta edición y no es mejor que las anteriores, es que no has hecho bien el trabajo. Los deberes hay que hacerlos y creo que si no tuviéramos todos ese espíritu de superación no estaríamos contentos trabajando. 

Debe de costar cada vez más ser original e innovador después de tres temporadas, ¿no? Bueno, es que si no cuesta no tiene gracia. También es verdad que ahora tienes una experiencia que no tenías al principio y que cuentas con más herramientas y recursos para hacer que la cosa vaya creciendo. Ya sabes no dónde te has equivocado, sino dónde puedes mejorar. Nosotros siempre hacemos ese ejercicio de ver lo que es mejorable.

¿Y qué se puede mejorar? No lo puedo decir porque destriparía el programa. En mi teléfono ya hay apuntadas unas 15 pruebas para el año que viene. Se me van ocurriendo o las cojo de las cosas que dice la gente en las redes sociales. Para eso las redes funcionan  de maravilla y están llenas de ideas y sugerencias. Cuando hagamos la quinta temporada, que confío en que se hará, le pasaré a la productora el listado de pruebas. En un año se pueden apuntar muchas nuevas pruebas, igual 100. Si de esas acabas haciendo seis, las otras se quedan guardadas para otras ocasiones.

"Esta es la mejor edición de 'Top chef'"

¿Qué prueba de este año le parece más complicada? No lo puedo contar. Puedo hablar de las anteriores. Pero posiblemente las que más me costarían serían  las que tuviesen algo que ver con la casquería. No es mi fuerte ni como cocinero ni como comensal. No es un producto que me guste consumir ni, por ende, cocinar. A mi me sueltas un corazón o un bofe y salgo corriendo. Pero  no lo diga muy alto porque luego me lo ponen (ríe).

¿Ustedes tres se sienten superiores a los concursantes por ser miembros del jurado? No. No estamós aquí como jurados por ser mejores, sino porque hacemos un trabajo. Cocineros mejores que nosotros los hay a patadas. Todos los concursantes, que son profesionales como nosotros, saben perfectamente que nuestro trabajo es juzgar el suyo. Esto no va de tú eres peor que yo. Si alguien se cree que por tener una estrella Michelin no se le puede decir nada está equivocado. Aunque yo no la tenga, soy el jurado del programa. Ni más ni menos. Y lo entienden todos así. A nosotros nos corresponde decir lo que más nos gusta y lo que menos. Sin más mandanga. Si la cuestión fuese valorar la capacitación de cada uno, pondríamos los currículos de todos los concursantes encima de una mesa, incluidos los nuestros, y decidiaríamos, perdón por la expresión, cuál es el que la tiene más grande. Y todos para casa porque aquí ya no pintamos nada.

¿Qué supone para el programa que en esta edición haya un gran cocinero con una estrella Michelin? Víctor estuvo en la segunda temporada haciendo una ‘master class’ dentro del programa. En este mundillo nuestro de los cocineros hay quien tiene más metida la competición en el cuerpo y otros que menos. Hay innumerabales concursos de cocina por toda la geografía española. Hay gente competitiva que le apetece vivir la experiencia y se vienen a cocinar. En este edición ha habido muchísima gente que se ha presentado a las pruebas. Yo creo que han visto que todos los concursantes anteriores han recibido un buen rédito de su participación en el programa y todos van hablando muy bien de su experiencia. Cada vez hay más gente que lo quiere vivir. Antes, había mucha gente que se mostraba reticente porque pensaba que si iba y no ganaba quedaba mal. Y no es verdad.

¿Por qué? Porque venir a ‘Top chef’ y no ganar no quiere decir que seas peor. Aquí es cuestión de superar las pruebas de la mejor manera hasta llegar a un objetivo. El otro día escuché que la final de la Copa la jugará el Barça contra el Alavés. ¿Eso quiere decir que son los dos mejores equipos del país? Esto es una competición. Si una selección gana el Mundial, es el campeón del Mundial.

"No me gusta la casquería: a mi me sueltan un corazón o un bofe y salgo corriendo"

¿Cómo se ha tomado las denuncias presentadas por varios restaurantes contra su programa 'Pesadilla en la cocina'? Todo mi interés con ese programa es que todos los restaurantes superen su situación. Creo que mi trabajo está bien hecho y ahora es el departamento jurídico de Antena 3 el que tiene que tomar las decisiones que correspondan.

Susi tiene fama de llorona, pero usted no le va a la zaga… Yo soy un tío que me emociono y me rindo mucho, pero no ante las cosas que se suele rendir la gente. Me rindo mucho ante el esfuerzo, la determinación, el sacrificio y el trabajo. Yo no lloro en una película de llorar, pero lloro en las Olimpiadas cuando veo a un tío subir a un pódium. Pienso que ese hombre lleva toda la vida entrenando para estar ahí y lo ha logrado. Me parece lo más emocionante del mundo. Cualquiera que me viera me preguntaría: “¿Qué pasa, que te hacen llorar los ciclistas?”. A mi ese tipo de cosas me emocionan mucho. Sin embargo, luego no lloro con las pelis que llora todo el mundo.

¿Reconoce que su popularidad televisiva le ha ayudado para que sus restaurantes triunfen y estén bien concurridos? Pues seguramente sea así. Es evidente que aparecer en un programa de televisión te da una presencia pública, pero es un ten con ten. Por un lado te presenta al gran público mucho antes que alguien que monta un negocio desde cero, pero por otro también es verdad que el nivel de exigencia del público cuando viene a tu restaurante es diferente.

¿Intervienen ustedes en la elección de los concursantes? La cadena hace una primera selección que para nosotros sería imposible porque se reciben 10.000 solicitudes. Pero una vez que se llega a las fases presenciales y de cocina, ahí somos nosotros los que valoramos los platos de cada uno y se lo pasamos a la productora y a la cadena.

"Yo no lloro con las películas, pero lloro en las Olimpiadas cuando un tío sube al podio"

¿Y ustedes han comido antes en algunos de los restaurantes que se presentan? Sí, en algunos. El restaurante de Víctor es muy visitado. Y también los de Marcano, María Rosa, Julio…

¿Echa de menos algo de lo que tenía antes de ser conocido por la televisión? Si lo echase de menos volvería a ello. Me esforcé mucho en llevar una vida que me gustaba, apareció hace cinco años un trabajo diferente para mi y me divierto porque me gusta. Puedo coordinar una cosa y otra porque tengo gente de muchísima confianza al frente de los restaurantes. De momento disfruto de ello. No echo nada de menos. Quizás un poco más de tiempo libre, pero al final me las apaño. Ahora viajo mucho, con lo cual me queda mucho tiempo para leer. Igual también echo en falta pasar más tiempo con la familia, porque cuando grabo Pesadilla… me paso cuatro meses fuera de casa. Pero disfruto tanto de lo que tengo que nos hemos amoldado a ello.

¿Cómo va su proceso de adelgazamiento? Bien. He perdido unos 20 kilos y se nota. Si los llevase ahora encima no llegaría ni a la esquina. Pero no puedo desvelar mi método para adelgazar porque forma parte de un programa.

¿Le gustaría invitar a un chef extranjero y enseñarle a hacer una paella sin chorizo y una tortilla de patata en condiciones? A mi me da rabia como a todos ver cómo determinadas enseñas culinarias que tenemos metidas en el corazón son retocadas por gente de fuera. Pero como dice un amigo mío, les pedimos a los extranjeros que hagan paellas como en La Albufera y luego cuando vienen aquí les damos paellas de mierda. Empecemos por aquí y terminemos por allá. Cójase una zona turística española y mire las paellas que se sirven. Y luego me cuenta lo del inglés, el francés o el alemán. Vamos a hacer las cosas con coherencia. Si algunos personajes de otros países vieran lo que hacemos nosotros con su cocina patria igual nos pasaban a cuchillo. Nos la cogemos mucho con papel de fumar.

0 Comentarios
cargando