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Rodaje

Joan Pera humaniza a Pau Casals

TV-3 finaliza en El Vendrell la primera película de ficción sobre el genial violonchelista

Manuel Huerga dirige el telefilme, que también cuenta con los actores Nao Albet, Carme Sansa, David Bages y Manuel Dueso

Txerra Cirbián

Parte del equipo de Pau Casals: Manuel Dueso, Manuel Huerga, Joan Pera, Carme Sansa, David Bages y Nao Albet, este lunes, en Vil·la Casals.

Parte del equipo de Pau Casals: Manuel Dueso, Manuel Huerga, Joan Pera, Carme Sansa, David Bages y Nao Albet, este lunes, en Vil·la Casals. / TVC

Este lunes, 21 de noviembre, era un día gris y lluvioso en El Vendrell. Un día perfecto para el último día de rodaje de la primera película de ficción sobre Pau Casals, el músico y maestro de violonchelo que hizo universalmente famosa la canción popular catalana 'El cant dels ocells'. Perfecto, porque en la ficción, esta jornada aparenta ser la primera de la narración, el inicio de su exilio.

El lunes era también el único día posible para rodar esas escenas en el interior de la villa, porque el hoy museo abre el resto de la semana. Una casa que Pau Casals (1876-1973) hizo construir, en 1910, en el paseo marítimo de Sant Salvador, el tranquilo barrio marítimo de El Vendrell. Una preciosa casa de veraneo, que en los años 30, cuando el maestro se acercaba a los 60 años, una sala de música, un amplio jardín y un precioso mirador.

Y allí le pilló el final de la guerra, cuando el genial músico se vio obligado a exiliarse. Esos momentos previos a su marcha eran recreados este lunes en el interior de la villa por un equipo encabezado por el director Manuel Huerga y el actor Joan Pera, como protagonista. Se trata de una coproducción de TV-3, Minoria Absoluta ('Crackòvia', 'Polònia'), la vasca Euskal Telebista y la francesa Slot Machine. 

Joan Pera ha logrado la simbiosis perfecta: no interpreta, sino que él es Pau Casals, lo humaniza. Con un poco de relleno en el traje, para hacerle parecer más grueso, unos mofletes internos supletorios, las gafitas redondas al aire y la calva del músico, conseguida a base de rasurarle el cráneo, podría ser el gemelo del músico. “En Prada de Conflent había gente mayor, como una señora de casi 100 años, y otra gente que me saludaba y decía: es nuestro Pau, es nuestro Pau”, comenta el actor.

Un Joan Pera que no es el intérprete cómico y popular de ‘La extraña pareja’ o el actor que dobla la voz de Woody Allen. “Es que vosotros no conocéis al Joan de los dramas teatrales de su primera época”, apunta Carme Sansa, la actriz que da vida a la también violonchelista Francesca Vidal, estrecha colaboradora y amiga del maestro.

Cambio de registro

Admite Joan Pera que "la gente me tiene por cómico, pero mis compañeros y la gente del oficio sabe que yo también sé hacer drama. Como en 'Forasters', la película de Ventura Pons, por ejemplo". Para él, "lo importante es comunicar. Cuando haces drama, cuando expones sentimientos, lo cojo por esa parte: conectar. Por eso de vez en cuando meto morcillas: conectas mejor", añade.

Interpretarlo ha sido “una gran responsabilidad, y un reto”, admite Pera, porque el músico es un catalán universal que “es de la gente”. Quizá se recuerde al Pau Casals de su presencia, discurso y estreno del Himno a las Naciones Unidas,  en 1971, “donde expresó claramente un sentimiento nacionalista que hoy podría interpretarse como independentista”, apunta Huerga, con aquel discurso en inglés que empezaba con “Yo soy catalán”.

Pero Casals es menos conocido como persona, como hombre que se solidarizó con los exiliados españoles, que tuvo la valentía de no querer tocar para Hitler y decidir que quería “guardar silencio y no volver a tocar en público”, como forma de solidaridad y protesta, hasta que los aliados no echaran a Franco tras la guerra civil.

Nao Albet, el joven actor surgido de la cantera de ‘Ventdelplà’, interpreta a Pierre, el único personaje ficticio de la película: “Es la combinación de dos o tres alumnos reales que Casals tuvo en Prada”, señala el actor. Un aventajado estudiante francés de chelo, que animaría e insistiría para que su maestro volviera a tocar música en público.

Indagar en ese terreno fue lo que, “un día, paseando por esta casa-museo con mi familia”, se le ocurrió a Jordi Vallejo, uno de los guionistas de la serie ‘Nit i dia’. Y con la ayuda de su antigua jefa y amiga, María Jaén, dieron a luz un retrato del maestro que permita conocerle un poco más. Porque, “Pau Casals es más desconocido que olvidado”, apunta la escritora.

David Bages, en el papel de Enric Casals, hermano pequeño del músico, y Manuel Dueso, que además de hacer un papelito, ejerce de ‘coach’ de los actores, también pasean por las inmediaciones del plató, donde Huerga observa una de las últimas escenas que se ruedan en Vil·la Casals, a través del monitor.

Joan Pera, con la pipa en la boca (“un truco de actor con el que me presenté a las pruebas de selección”, asegura, pícaro) está en el dormitorio, haciendo la maleta, mientras un coche de época le espera afuera, en el jardín. Guarda dos corbatas, unos pantalones y una cajita con dos pipas más en una vieja maleta. A continuación, la tapa, cierra uno de los herrajes y a continuación, el otro. “Corten”. Hay que repetir la toma. El cierre no ha funcionado. El desenlace lo veremos a lo largo del próximo año, cuando TV-3 estrene la película.