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ENTREVISTA

Javier Cárdenas: "A veces, me escucho y me cabreo"

El presentador vuelve a la tele con 'Hora punta' (TVE-1), un programa en el que plasma el espíritu de su exitoso 'Levántate y Cárdenas', de Radio Europa FM

Inés Álvarez

Entrevista con Javier Cárdenas, el presentador de Hora punta, de TVE-1. / RICARD FADRIQUE

Javier Cárdenas (Barcelona, 1970) vuelve a la tele,. a TVE-1, con un programa de entrevistas, reportajes y noticias curiosas que conserva el espíritu de su exitoso 'Levántate y cárdenas' de Radio Europa FM. Se fue a la radio en busca de libertad y en 'Hora punta' (lunes a viernes, 22.15) podrá hacer lo que le más le gusta. 

¿Competir con ‘El hormiguero’ y 'El intermedio' es un acto valiente o inconsciente? Quiero pensar que valiente. No obstante, no venimos a ganar, sería absurdo con programas tan potentes. Solo queremos hacer un programa diferente, y si tenemos el respaldo de la audiencia, mejor.

¿Es un ‘Levántate y Cárdenas’ televisivo? TVE nos dio la opción de plasmar el espíritu de la radio en la tele y hacer justo lo que queríamos. Pero las historias serán diferentes.

Lo poíticamente correcto no es lo suyo. Y la tele todo lo amplifica. ¿Miedo? No lo tengo. Llevo muchos años en esto para saber que aunque seamos el mejor programa del mundo habrá críticas.Vivimos una época de crispación, pero no me puedo preocupar de eso.

Llevo años en esto y sé que aunque 'Hora punta' sea el mejor programa del mundo habrá críticas

¿Y a las redes sociales? Este año he vivido dos incendios en Twitter: hicieron ‘trending topic’ de algo que yo no había dicho. Son dos audios que manipularon y nos hemos comido un marrón increíble. Emitimos el corte y nuestro público vio que habían quitado segundos. Pero claro, de 37 millones nos escuchan tres, que es mucho, pero los otros 44 no se enteraron.

Graban en el plató de ‘Crónicas marcianas. ¿Vuelven los fantasmas del pasado? Cuando llegué al plató estaba como había quedado hace  15 años. Y ahora voy a estar aquí yo solo. Si me lo llegan a decir hace unos años... La vida es acojonante.

¿Le debe mucho a ese programa? Xavier Sardà y yo teníamos una manera de ver la vida totalmente opuesta. Yo le pedía hacer cosas diferentes, pero él lo tenía muy claro y me iba muy enfadado para casa. Pero le tengo mucho cariño porque le debo seis años de trabajo y, si yo era tan bueno, podría haberme ido. Pero me quedé y le debo mucho.

¿Le obsesiona innovar? Sí. He sido un tío frustrado en ese sentido. Estuve cinco años maravilloso con Alfons Arús en los que hacía lo que quería. Pero luego empecé a trabajar con productoras que me encasillaban. Y yo me moría por hacer mil cosas diferentes. La radio me dio esa libertad.

Tengo un montón de defectos y no hace falta que nadie me lo diga. Y no te dejan ser al 100% feliz

Con la que está cayendo, ¿cómo logra que la gente se levante de buen humor? No lo sé. Porque a veces me escucho y me cabreo. Porque me pongo muy pesado, muy denso, muy de mal rollo…Tengo una guerra conmigo mismo importante. Pero es que vas sin guion.Y te levantas a las cinco y cuarto, y si tienes fiebre, llegas con una mala hostia al programa...

¿Hace autocrítica? Muchísima.Tengo un montón de defectos y no me hace falta que nadie me lo diga.Y no te permiten ser al 100% feliz. Los debo pulir.

Y más siendo tan escuchado. Sí. Aunque cuando hago un programa no pienso en la gente que me escucha, sino que a mí me divierta. Pero creo que la gente capta la ventaja de ir sin guion, aunque me equivoque mucho. Y valoran que me moje donde otros se callan para no ser políticamente incorrectos.

¿Es precursor del reporterismo descarado? Quizá, pero porque fui el primero en hacerlo, no porque fuera un genio. Pero de mí siempre se ha dicho que soy un canalla, cuando tengo momentos tiernos.

Se le ha acusado de explotar a sus 'frikis'.  Al contrario. Carmen de Mairena siempre me agradeció que les sacara de la prostitución y Pozí estaba en la indigencia, se moría de hambre, su familia le drograba… Toda esa gente tan critica no llamó a asuntos sociales y le pagó un geriátrico para que pasara los últimos años de vida, como yo hice, de lo que estoy muy orgulloso. Pero no necesito ir contándolo. No obstante, entiendo las críticas y las asumo.

¿Se mueve por las audiencias? Es un orgullo tenerlas buenas, pero no todo lo que tenga más audiencia tiene que ser mejor.

Estuve cinco años maravillosos con Alfonso Arús en los que podía hacer lo que quería

Tiene sus límites: nada de ‘corazón’. A la directora de 'Tal cual' (A-3 TV) le había advertido que no presentaría vídeos del 'corazón'. Lo aguanté un día, dos, pero al tercero, cuando debía presentar uno de Belén Esteban, me fui en directo. Pero, claro, tener dignidad cuando tienes un buen trabajo -yo lo tenía en la radio-, es muy sencillo.

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