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DESPEDIDA TEMPORAL

'El foraster' cierra la temporada en Formentera

TV-3 emite un especial, en el que Quim Masferrer descubre las historias de la pequeña Pitiusa

OLGA LERÍN / BARCELONA

Quim Masferrer, en una imagen del especial desde Formentera.

Quim Masferrer, en una imagen del especial desde Formentera. / TVC

‘El foraster’ cierra este miércoles (22.40) en TV-3 la cuarta temporada con un nuevo especial que en esta ocasión le ha obligado –a él y a su inseparable ‘pick-up’ naranja- a atravesar aguas mediterráneas para visitar Formentera y sus gentes. Aunque la menor de las Baleares ya se encuentra en plena ebullición estival, Quim Masferrer y su equipo se desplazaron a la isla a finales de mayo, cuando esta pequeña porción de tierra todavía conserva su genuino carácter.       

Y como ya viene siendo habitual -este curso, el programa de TVC en colaboración con Brutal Media ha superado el 22% de cuota de media, con 656.000 incondicionales-, la acogida de sus habitantes, residentes estacionales y hasta turistas ha sido “muy buena”, según cuenta el propio actor y presentador. “Pensábamos que conocerían poco el espacio, pero en Baleares han vuelto a ver TV-3 después de un periplo a oscuras y, además, algunos nos siguen por internet”, añade.

En ese variopinto mosaico humano no pueden faltar los herederos de los ‘hippies’ que desembarcaron en la isla en los años 70. Porque los lugareños ya no utilizan este término: ahora simplemente hablan de la isla de los ‘happy’. En esa categoría están Miquel, muy popular por trasladar a famosos, como Leonardo di Caprio y Sergio Ramos, a los restaurantes de la costa, o Tranquilito, cuyo nombre ya lo dice todo.

A pesar de que la isla solo tiene 19 kilómetros de largo y el punto más alto, La Mola, 150 metros, uno se puede encontrar de todo cuando se dispone a ‘forastejar’: desde el hombre que coincidió con el primer turista de Formentera, a la molinera más antigua del lugar, a una mujer que iba para pija -pero se quedó en desclasada- o a los inevitables italianos, en este caso italianas, que hacen sentir a Masferrer como el hombre más atractivo del mundo.

No faltarán imágenes ya clásicas, como el cuadro que brinda el faro de Barbaria (inmortalizado en películas como ‘Lucía y el sexo’), y el remojón en la séptima mejor playa del mundo, Ses Illetes. Y tampoco el monólogo, esta vez en un espacio abierto, como es la plaza de Sant Francesc, donde “la sensación de fiesta es mucho más grande”, concluye Masferrer.

Mercabarna, última parada

El programa que este miércoles pone el broche de oro a la temporada es el último de una serie de especiales que ‘El foraster’ ha emitido a lo largo de su trayectoria en la tele autonómica. En el primero, Masferrer aparcó su ‘pick-up’ naranja para visitar las instalaciones de TV-3 y presentar los programas de la temporada 2014-2015. El pasado diciembre, celebró las fiestas de Navidad en el Hospital del Vall d’Hebron, y en junio visitó Madrid.

A Masferrer también le ha dado tiempo para pasear por Mercabarna, donde estuvo 24 horas, para recoger la actividad frenética que viven los diferentes mercados del polígono alimentario y las historias de las personas que trabajan en el recinto. El ‘foraster’ grabó el monólogo, a una hora intempestiva, en uno de los pabellones del mercado de frutas y hortalizas. Pero habrá que esperar hasta después del verano para ver qué se cuece en esa instalación, y un poquito más para engancharse a una nueva temporada, todavía no confirmada por TVC. El actor no ve grandes diferencias entre estas incursiones esporádicas y las que realiza en los pueblecitos de menos de 1.000 habitantes que recorre habitualmente: “Aunque son lugares con pocas similitudes, hay el mismo sentimiento de pertenecer a una comunidad”.