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Marcel Borràs: «Marcel, de 'Cites', está inspirado en mí, pero espero no parecerme demasiado a él»

El actor da vida a un despreocupado chico que lleva su nombre en la serie coral de TV-3

Inés Álvarez

El actor Marcel Borràs, en la cúpula del hotel Esperia de LHospitalet.

El actor Marcel Borràs, en la cúpula del hotel Esperia de LHospitalet. / JULIO CARBÓ

Le han dicho que los guionistas de 'Cites' se inspiraron en él para crear su personaje (de ahí que se llame Marcel) y cuando uno lo tiene delante entiende que hayan querido vampirizar su innegable carisma. Porque, como el chico de la serie de TV-3, el actor seduce con su simpatía. Lo que pasa es que Marcel Borràs (Olot, Girona, 1989) no vive del cuento como su, en cierto modo, alter 'ego televisivo', sino que se está currando su carrera. Acaba de ser padre (su pareja es Aina Clotet) y su hija parece haber venido con interesantes proyectos bajo el brazo. Está en racha y hay que aprovecharlo. Este lunes, 30 (21.55) hace su segunda aparición en la serie. Así explica su experiencia en la producción en la entrevista que ha publicado 'Teletodo'. 

Su personaje se llama Marcel, como usted, ¿es casualidad? No, se ve que no. Me habían dicho que a los guionistas les hacía mucha ilusión que lo pudiera interpretar yo, por lo que durante el proceso de escritura se habían inspirado en mí y por eso le habían puesto mi nombre. Y, finalmente, lo he podido hacer. Aunque no sé si es un bulo o es verdad; es lo que me han dicho... De todos modos, yo también he tenido que pasar por un 'casting'. 

¡No me diga que le han hecho el personaje a medida! Espero que no lo sea, que no se me parezca demasiado… Aunque, en realidad, aprecio mucho a este personaje. 

Descríbalo para quienes se perdieron el primer capítulo. Marcel Roldán es un tío que ha acabado la carrera de Arquitectura; ya está en el temario final. Actualmente vive en casa de sus padres, pero ellos residen fuera. Con lo que es como un joven que tiene el piso pagado y vive solo. Y, claro, su trabajo final de carrera lo está alargando lo máximo posible. 

Un afortunado, vamos. Siga, siga, que ya no hace 'spoiler'... Entonces utiliza una aplicación para conocer gente y queda un día con una chica que es muy guapa, muy exuberante, que a él le encanta. Pero ella, previamente impone por el chat unas normas que él debe seguir si quiere conocerla. Y estas tienen que ver con no establecer ningún vínculo de amistad, que la relación sea solo de sexo y ya está. Claro, eso, a priori, a él le parece perfecto. Pero a medida que avance la historia se verá si esos vínculos se pueden mantener a la distancia que ella pide o no. Porque, cuando se conozcan, empezarán a surgir otras cosas. Ella es una tía muy recta, con las ideas muy claras: no quiere tener novio ni pareja; solo quiere pasar el rato, pasárselo bien y punto. Pero con este tío acabará viviendo una situación especial. 

No siga, que ahora sí haría 'spoiler'. Y esa chica tan exuberante y recta a la vez es Sara Díaz. Sí, una dependienta a quien le da vida la actriz Alba Ribas. 

¿Habían coincidido Ribas y usted en algún otro proyecto? No, nunca habíamos trabajado juntos. Pero, bueno, para eso están los ensayos, para conocernos y así poder irte acercando al que será tu pareja en la serie. Trabajar con ella ha estado muy bien. 

En una historia protagonizada por follamigos, ya se sabe qué verbo es el que más van a conjugar juntos. ¿Le resultó difícil rodar las escenas de sexo? Hombre, esas escenas siempre resultan incómodas... Nunca es algo muy natural, con tanta gente del equipo allá por en medio. Realmente es un poco extraño. Pero, bueno, se hace y ya está. 



¿Sus amigos, o usted, utilizan o han tirado alguna vez de estas aplicaciones para ligar? Mis amigos más directos, no. Y yo, tampoco. 

Y ahora que acaba de ser padre me imagino que menos. Sí, hace cinco meses que he sido padre, con lo que no, yo ya no... Aunque, bueno, podría utilizarlas. ¡Que yo soy muy liberal! [ríe] No, no... es broma. Que es broma, ¿eh? No soy liberal. Pero si yo no tuviera pareja, no sé si las utilizaría, porque me gusta mucho estar en un una discoteca, en un restaurante… y encontrar lo que la vida te traiga… O en cenas con amigos… Sin embargo, aquí te saltas muchos pasos. 

¿Se va demasiado al grano? Aunque, claro, también deben de existir otras cosas, como la confianza que acabas estableciendo con aquella persona que en el fondo no conoces. No sé, yo lo veo bien. Si la gente se lo pasa bien y le gusta... ¡perfecto! 

¿Y qué supone para usted trabajar otra vez con Pau Freixas? Ya lo hizo en 'Polseres vermelles'... Buaf, eso es lo mejor. Siempre pienso que es el mejor director que he tenido. Todo lo que un director necesita, él lo tiene. Tiene imaginación, capacidad de trabajar en equipo... Es un líder, algo que es muy importante en un rodaje, porque siempre hay momentos de tensión y lo que necesitas es una persona que tenga las ideas muy claras. Y él las tiene. Está muy abierto a las propuestas, y eso se agradece mucho. Sabe cuándo una cosa funciona y cuándo no. Te puedes lanzar a actuar porque él te guía. 

Aunque esta vez solo hace tareas de supervisión. Sí, y a mí me ha dirigido Paco Caballero. Otro fenómeno. Tiene mucho talento. Es un tío que, no es que esté empezando, pero hizo un cambio de vida y comenzó a dirigir a los 20 y tantos... Y aquí está, haciendo pasos de gigante. Es un tío con mucho talento y que sabe dejarse llevar por el sentido del humor, y eso es muy importante. Además, como la nuestra es una trama de comedia romántica, es perfecto. 

'Cites' no es su último proyecto en la tele. Estrenará otra serie... Sí, lo último que he rodado para la tele es Sé quién eres, serie de intriga que emitirá pronto Tele 5. También había participado en algunos episodios de 'Polseres vermelles' (TV-3), en la que me dirigía Freixas; he sido Hansel, en 'Cuéntame un cuento'. (A-3 TV).. Y este verano pasado rodé los cuatro últimos capítulos de 'Carlos, Rey Emperador', serie de TVE en la que hacía el papel de Felipe II. 


¿Hacer de un persona histórico supuso mucha responsabilidad? Sí, totalmente, porque es un personaje emblemático, que ha existido, que pertenece a la historia..., con lo que requiere meterse hasta el fondo. Por suerte, en aquel caso el director era también una persona... Es que es muy importante la figura del director en un rodaje. Es la más importante. Porque los actores pueden ser más buenos o más malos, pero el director les puede dirigir hacia ese personaje. En cambio, si el director no da la talla, vas perdido. Todo el mundo va perdido. Y yo he tenido la suerte de coincidir con directores con mucho talento, tanto con Pau Freixas como con Paco Caballero. 

¿Y con qué se queda de 'Cites'? Ha resultado una experiencia muy guay, porque está concebida para que se ensaye mucho con los actores, y eso es algo muy de agradecer. Además, es muy interesante que te dejen aportar cosas como actor, con lo que en los ensayos no viene todo marcado y decidido, y aunque saben muy bien cómo quieren rodar y lo que quieren explicar, confían en tu parte creativa y te animan a aportar cosas. Cuando unas frases no funcionan, puedes improvisar otras. Te hacen sentir muy partícipe de lo que se ha creado. No te sientes un instrumento, porque tú acabas formando parte de la creación de aquella relación. 

En la serie también participa Marina Salas, con quien ha trabajado hasta abril en la obra 'Panorama des del pont'. ¿Le habría gustado tener una cita juntos? Claro que me habría gustado coincidir en 'Cites' con Marina, porque es muy buena actriz y trabajar con ella es un gusto. Pero, bueno, he tenido la suerte de hacerlo en el teatro cada noche, así que ya está.

Lo digo porque así no habrían tenido que romper el hielo... Sí, habría sido más fácil intimar. Hombre, con los actores que conoces es siempre más fácil. Pero también pasa que con los que no conoces, como Cites va de eso precisamente, de primeros encuentros, al trabajar con alguien que estás descubriendo al final lo acabas aprovechando todo. 

En cine le hemos visto últimamente en las taquilleras 'Tres metros sobre el cielo' y 'Tengo ganas de ti'. Y ahora está inmerso en otro proyecto cinematográfico... Sí, en abril comenzamos la preproducción y el rodaje de la segunda película que hago con Agustí Villaronga [la primera fue en 2012, 'Carta a Eva'], en la que yo soy uno de los personajes protagonistas. Por lo que estoy muy contento. Es una adaptación de Incerta glòria, la novela de Joan Sales que el año pasado adaptó Àlex Rigola para el Teatre Nacional. Se trata de una historia de cuatro personajes que están en el frente de Aragón durante la guerra civil. Nos hemos ido a Huesca a rodar, donde estaremos hasta el mes de junio. Esta aventura me parece brutal y la verdad es que estoy disfrutando mucho. 

Como está rodando actualmente, no se ha podido ir de gira por Catalunya con Panorama... Pero me imagino que estará orgulloso de la experiencia... Sí, por supuesto. Fue una obra de teatro muy guay, de Arthur Miller, con un director muy bueno, Georges Lavaudant, en la que he aprendido mucho. Y, además, estuvimos en el teatro Romea de Barcelona durante 10 semanas. La verdad es que me siento muy afortunado. 

Parece ser que últimamente está en racha, tanto en el campo personal como en el profesional... Sí, ha sido llegar mi hija y se me ha acumulado el trabajo. Y, además, son todos unos proyectos muy interesantes.