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ENTREVISTA

Jesús Calleja: «Lo que hago es sacar a la gente de su mundo para que haya diversión»

El aventurero leonés explica detalles de la tercera temporada de 'Planeta Calleja', en la que han participado políticos como Soraya Saenz de Santamaría y Albert Rivera

JUAN CARLOS ROSADO / MADRID

Jesús Calleja: «Lo que hago es sacar a la gente de su mundo para que haya diversión»

Cuatro ha encontrado en Jesús Calleja (Fresno de la Vega, León, 1965) un auténtico filón del que extraer programas y programas del más variado pelaje. En la nueva entrega de 'Planeta Calleja', que emite estos días el canal de Mediaset, el aventurero leonés explota todas las experiencias como entrevistador que ha ido acumulando en las dos temporadas anteriores. Y lo hace con pesos pesados de la política como la vicepresidenta del Gobierno. 

-'Planeta Calleja', 'Desafío extremo', 'Volando voy'... ¿Cuántos planetas hay en Jesús Calleja? 
–La verdad es que esa es mi vida. Desde que era un chavalín me dedico a viajar y a ver mundo. Hay tantas cosas extraordinarias que me da miedo morirme y no poder ver todo lo que quiero. De las pasiones que uno tiene hay que elegir y generar programas. Siempre encontramos un formato que nos gusta. 

–¿Cuántas pasiones más tiene para llevar a la televisión? 
–Muchas. Mi cabeza está llena de ideas. Estamos con cien mil ideas. Tengo una sobre las grandes montañas otra vez, y otra con culturas. A lo mejor hacemos una fusión de ambas. El planteamiento que me hago cuando fabricamos un programa es: ¿Qué haría si fuera rico y pudiera pagarme todo? Si yo quiero hacer esto, va a funcionar seguro. Una vez decidido, lo que hacemos es darle forma, encontrar la forma de financiarlo. Se trata de dar rienda suelta a nuestras pasiones. 

–¿En qué se diferencia esta edición de 'Planeta Calleja' de las otras dos temporadas? 
–Lo primero, en la calidad del producto. Van apareciendo muchas tecnologías nuevas de grabación y entramos en una verdadera alta definición que es el 4k. Cuando esta ultra alta definición esté más extendida nuestro programa se podrá ver con ese nivel de calidad. Y luego utilizamos mucho los drones. Nos gustan mucho y vamos grabando cada vez con mejores drones. 
 

"En esta temporada de 'Planeta Calleja' las charlas con los invitados van más hiladas que en otras"

–¿Y en contenido? 
–Yo no vengo del mundo de la interpretación ni soy periodista. De repente me he metido en un mundo donde existen las charlas y conversaciones, que es una forma diferente de hacer entrevistas. Yo voy aprendiendo mucho porque voy entendiendo el concepto y divirtiéndome mucho más. Voy encontrando mi espacio perfecto para que las entrevistas no sean rígidas y pesadas. Creo que esa evolución se nota mucho en esta temporada. Todo tiene mucha más conexión, las preguntas son mas lógicas y las conversaciones van más hiladas. 

–Hay más políticos que en otras: Albert Rivera y Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Tiene que ver con la proximidad de las elecciones? 
–Sí. Es cierto que hay más políticos porque nosotros nos vamos pegando a la actualidad y llevamos a los invitados que tienen más repercusión en ese momento. Las próximas elecciones han despertado una expectación inusitada. Claro que ha influido. Aparecen fenómenos como el de Albert Rivera, al que hasta hace poco no conocía nadie y al que ahora se lo rifa todo el mundo. O Soraya, que ni ella ni nadie relevante del PP ha hecho un programa como el nuestro. Y menos la mujer más poderosa de España. 

–Pero les habrá costado menos traerles ahora por la necesidad que tienen los políticos de atraer el voto ciudadano, ¿no? 
–Probablemente sea así pero te lo tienes que currar. No se crea que es fácil. Además, en el caso de un político tienes que estar continuamente readaptándote a su agenda. 

–Llevan mucho tiempo detrás de Rajoy y todavía no lo han conseguido. ¿Es cierto que el presidente del Gobierno les propuso hacer el programa a través del plasma? 
–(Ríe) No, hombre, no. Ni mucho menos. No nos damos cuenta de que Rajoy tiene una personalidad que le cuesta trabajo hacer estas cosas. Y tampoco hay que forzarle. A veces pensamos que como es el presidente del Gobierno tiene que hacer exactamente lo que le diga el pueblo. Pues no. Si él no quiere venir a hacer una aventura me pregunto por qué tiene que hacerla. Yo le comprendo. No vamos a hacer de esto un drama, pero estoy convencido de que tarde o temprano vendrá, porque cuando Soraya le cuente lo bien que se lo ha pasado, seguro que se decide. 
 

"Rajoy es una persona tímida a la que le cuesta desenvolverse en la tele, pero espero lograr que venga"

–Pero es probable que ya no sea presidente para entonces... 
–Puede ser así o a lo mejor no. Nunca se sabe. 

–Parece que ha delegado en Soraya porque él es muy tímido, ¿no? 
–Es su forma de ser. Si a alguien se le obliga a hacer algo que no quiere, comprendo que se rebele. Es una persona tímida y le cuesta desenvolverse delante de una cámara fuera de su entorno político. Eso es lo que le puede ocurrir. 

–¿Es más un registrador de la propiedad que un político al uso? 
–Pues a lo mejor. Pero no le conozco lo suficiente como para juzgarle. 

–¿Le llevó mucho tiempo convencer a Soraya o la cita electoral allanó el camino? 
–Llevábamos tres meses detrás de ella, pero encontrar la fecha ha resultado difícil por su apretada agenda. Nos ha facilitado las cosas bastante. Nunca ha habido una negativa. Ha habido problemas de ajuste de agenda, pero nada más. Su predisposición ha sido siempre absoluta. 

–Según ha contado usted, les ha dado poco tiempo, pero está siendo intenso, ¿no? 
–Tenemos pocos días para grabar, y por eso metemos con calzador mucho contenido para que sea más intenso. Le exigimos un sobreesfuerzo que valoramos porque no es fácil la tralla que le estamos dando. Pero ella está a gusto y está ampliando el tiempo que nos dedica. 

–¿No será porque el interés electoral mueve montañas? 
–Si fuera solo por ganar votos, con las jornadas pactadas ya le serviría. Pero ves que hay diversión de verdad, el programa le gusta y está disfrutando. Lo ha convertido en un paréntesis lúdico y divertido dentro de su apretada agenda política. 

–¿Vio el baile que se echó Soraya en 'El hormiguero'? 
–No, porque estaba de viaje. Me lo contaron y me parece muy bien. Es que parece que los políticos tienen que estar siempre encorsetados y rígidos. Que esta mujer se arranque a bailar en la tele la hace más humana. 

–¿Por qué dice usted que ha roto la rigidez de la Moncloa? 
–Yo no soy periodista. Lo único que sé hacer bien es sacar a las personas de su mundo para que haya más divertimento. Allí me parecía todo tan hermético y rígido que pensé que lo mejor era que todo el mundo se divirtiera. Me gustó porque Soraya nos dio juego y le pareció todo muy divertido. Hemos roto un protocolo que seguramente no se había roto así en la Moncloa. 

Casi se carga usted a uno de los posibles presidentes del Gobierno en el rali de la Baja Aragón... 
–Sí. Albert Rivera (líder de Ciudadanos) y yo dimos varias vueltas de campana, pero hubo suerte y no pasó nada. La gente se asustó. 

–O sea, que consiguió que Rivera se pegase su primer revolcón desde que se dedica a la política... 
–Revolcón con mayúsculas. Mucha gente profesional ha dejado de correr por vueltas de campana como esas. Vivir en directo un impacto con el que casi se desarma el coche te puede dar la vuelta el cerebro. Rivera reaccionó muy bien y me dejó impresionado por su tranquilidad. 
 

"Mucha gente profesional ha dejado de correr por vueltas de campana como la que se dio Rivera"

–O sea, que pasó la prueba de la entereza y la templanza para ser presidente del Gobierno, ¿no? 
–Lo que vivió le aseguro que es muy fuerte. Y no se lo pensó mucho. 

–¿Eso le va a dar votos, como le pasó a José María Aznar con el atentado de ETA? 
–Ahí no puedo entrar. La verdad es que no se puede comparar con lo de Aznar, pero lo que es cierto es que Rivera tiene mucho valor. 

–¿Es tan seductor como dicen? 
–Cuando le oyes, te das cuenta de que habla muy bien. De hecho, fue campeón universitario en debates de tertulia, y se nota. El que debata con él tiene mucho que perder porque es muy buen orador. No le pillas nunca. Ni usted, con su sagacidad, le va a pillar en un renuncio porque se defiende muy bien. Es muy culto, inteligente y está muy bien preparado. Esos son atributos muy importantes para un líder político. Percibes que la gente que le sigue, lo hace de verdad. Quizá haya sido de los líderes políticos que he conocido con más carisma y con más aura. Arrastra a sus seguidores. 

–¿Le molesta tener que competir con el 'Salvados' de La Sexta? 
–No hay cosa más divertida y excitante que competir contra el mejor. Es como un Barça-Madrid. El programa de Jordi Évole es el producto más potente que tiene La Sexta y nosotros somos probablemente de los más potentes de Cuatro. La gente será la que decida. 

–Otro que le falta es Pablo Iglesias. ¿Lo tendrá algún día? 
–Sí, estoy intentándolo. Creo que acabará viniendo. 

–¿Por qué cree que le ha dado calabazas el líder de Podemos? 
–No lo sé. Ellos no me han dado ninguna respuesta. Hace unos meses, me dijeron simplemente que no lo consideraban conveniente porque querían dosificar sus apariciones televisivas. Pero nuestro programa es de buen rollo y no crucificamos a nadie. Todo lo contrario: potenciamos los buenos valores.