29 mar 2020

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tú y yo somos tres

Ventajas de tener La Sexta

Ferran Monegal

Es muy interesante el equilibrio televisivo que el Imperio Planeta está consiguiendo tras comprar La Sexta. Puntualizo: tras comprar La Sexta y mantener su personalidad conservando y potenciando programas como Al rojo vivo, La Sexta columna, Salvados, El intermedio... Permite esta estrategia empresarial tener dos plataformas que abarcan y conforman un universo muy completo. Mientras en A-3 TV trabajan con delicada suavidad los grandes temas que afectan a las esferas del poder, en La Sexta arrean. ¡Ahh! Es un sistema muy inteligente. Es la traslación al mundo de la tele de aquella habilidad que mantuvo José Manuel Lara bastante tiempo, y a la que ya me he referido alguna vez: ser el propietario de dos diarios tan opuestos como el Avui y La Razón. En lo televisivo, las dos plataformas (A-3 y La Sexta) dibujan una oferta que puede rebañar grandes cuotas de audiencia. Y sirve también para zanjar peregrinas polémicas como esta que acaba de impulsar Mediaset -el berlusconiano imperio de la competencia-, diciendo que «A-3 es la televisión del Gobierno». ¡Ahh! No han tardado en responderles. Y taparles la boca de golpe. Desde la cúpula de San Sebastián de los Reyes les han contestado: «Pues en La Sexta no paramos de dar caña a Rajoy y a su Gobierno». Y han añadido, con recochineo: «Les debería caer la cara de vergüenza. Su jefe, Berlusconi, sí que es un ejemplo de unir sin escrúpulos negocios y política». ¡Ah! Son argumentos incontestables, efectivamente. Esta misma semana, sin ir más lejos, Wyoming le viene pegando cada día un repaso tremebundo a la ministra de trabajo Fátima Báñez. El otro día, por ejemplo, le lanzó esta perla: «Fátima Báñez sigue diciendo que la reforma laboral funciona. Lo único que está claro es que a ella no le va a faltar trabajo: si deja la política siempre podrá ser representante de Power Balance», o sea, vendedora de la estafa de las pulseras tramposas. También muerden a otras criaturas de las altas esferas. El martes, Dani Mateo hizo una sangrante comparativa entre Bárcenas y Urdangarín. Concluyó que ambos son dos bombas de relojería que están abriendo terroríficos boquetes en dos sacrosantas instituciones: la Monarquía y el PP.

¡Ahh! Con permiso de Milan Kundera, podríamos corregir el título de su más famosa novela y decir, en el caso de A-3: La levedad del ser es soportable gracias a la existencia del simétrico equilibrio que proporcionan los tremendos mordedores de La Sexta.