24 oct 2020

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tú y yo somos tres

Fauna menor y mucha comedia

Ferran Monegal

Esta nueva temporada de Frank Cuesta navegando por España (La selva en casa, Cuatro) nos está decepcionando. Una cosa era verle con las fieras de la jungla tailandesa, peleando con el tremendo dragón de Komodo, o sea, en su salsa, y otra cosa es verle en Soria con un humilde lagarto ibérico la mar de inofensivo y entrañable. O en el pantano de Mequinenza, simulando luchar con una bestia colosal («¡Tira como un tiburón!», decía intentando transmitirnos miedo) y resulta que era un bendito siluro, uno de los peces más buenos y mansos que existen en el mundo mundial. O sea, que en esta forzada repatriación hacia la Península Ibérica, Frank está perdiendo gas. Para intentar remediarlo han acentuado los golpes de comedia, el posturismo teatral de Frank, con lo cual lo único que consiguen es acercarse más al sainete y a la farsa. La simpatía de Frank sigue intacta, pero su contorsionismo deriva hacia la farándula más agropecuaria. Es dificil comprender por qué ya no aparece -ni en los títulos de crédito- el fantástico Nacho Medina, criatura versátil que había conseguido crear un personaje surrealista y despendolado, un contrapunto atractivo que funcionaba. ¡Ahhh! Suplen la falta de fiereza zoológica acentuando la pantomima y los gags. Acabarán contratando a los guionistas de Aquí no hay quien viva y harán El rey de la selva en la Casa de Campo.

SEÑORAS EN EL EJÉRCITO -. Interesante pincelada la que hemos escuchado en Saca la lengua (La 2). Una aguerrida y perspicaz sargento de las Fuerzas Armadas le contó a Inés Ballester que la llegada de la mujer al Ejército ha provocado cambios notables. Por ejemplo, antes, cuando la tropa formaba en el patio, se ordenaba: «¡A cubrirse!». Ahora se ordena: «¡Alinearse!». Y explicaba la soldado: lo han cambiado porque cubrir es lo que hace el macho con la hembra en la reproducción animal. ¡Ahhh! Hermoso cambio. Hasta delicado.

RESARCEN AL DAMNIFICADO -. El joven Mario, que hace unos días perdió 5.000 euros en Atrapa un millón (A-3 TV) por culpa de la mala cabeza y la pésima intuición de Remedios Cervantes, ayer por la tarde fue nuevamente convocado por el programa. Y se llevó 7.500 euros (15.000 euros, a dividir con un amigo). ¡Ahh! Se ha hecho justicia con Mario. Cabe mandarle un recado a Remedios, en forma de refrán: quien más ayuda es quien no entorpece.