tú y yo somos tres

Dos amigos: Frank y el pangolín

Frank Cuesta y Alfonso, el simpático pangolín (Cuatro).

Frank Cuesta y Alfonso, el simpático pangolín (Cuatro).

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Divertidísimo arranque de temporada deFrank Cuesta(Frank de la jungla, Cuatro), ameno, dicharachero, irónico, más despendolado que nunca y con un gancho y una simpatía que no nos extraña que el programa haya hecho una audiencia superlativa. En esta nueva temporada trabajaFrankel arte de la morcilla, el comentario sarcástico sobre la marcha, con más gracia y salero todavía. Sus peripecias por las selvas de Tailandia, Laos, Malasia y Vietnam, trufadas con su surrealismo posturista y su retranca verbal, consiguen una dimensión insólita en el mundo de la divulgación naturalista. ¡Ah!, si el gran zoólogoGerald Durrell(autor del famosísimo libroMi familia y otros animales) estuviera todavía entre nosotros, disfrutaría. El momento cumbre de esta primera entrega no ha sido tanto la tremenda picadura de serpiente que ha sufrido, sino la amistad que ha brotado de pronto entreFranky un simpático pangolín al que bautizó comoAlfonso, una rara especie asiática de la familia de los mánidos, mitad oso hormiguero, mitad armadillo. La dentellada de la temible víborarussellque al parecer sufrióFrankha sido resuelta, escénicamente hablando, con efectivas dosis combinadas de tragedia, horror e intriga.Frankse pegaba terribles navajazos en la pierna para que la sangre envenenada fluyese al exterior. Fue el momento dramático del capítulo. Fue la dosis, el ingrediente, de tragedia, pero que a lo mejor era comedia y lo que le había picado era un mosquito. Pero en casa disfrutamos mucho más con la hermosa amistad que brotó de pronto entreFrank yAlfonso, el pangolín que circulaba a su aire por la selva. ¡Ah! Qué extraordinaria ternura la que entre ambos nació. Al despedirse, la bestia y el humano se fundieron en cálidos besitos encadenados. Y la dirección del programa lo ilustró con aquel tema delDúo DinámicotituladoAmor de verano(«Dime, dime, dime, dime amor, dime dime que es verdad») y nosotros en casa llorábamos.

Hablando de la dirección del programa, cabe señalar que su director,Nacho Medina, que acompaña aFranken sus andanzas, es un personaje impagable. El cámaraSantiago Trancholo enfoca alguna vez y resulta una criatura de un posturismo fantástico. Ya le conocíamos de su época deCallejeros, pero aquí logra un aspecto indumentario delirante. Junto a sus caras y gestos, ayuda a redondear ese raro y entretenido clima de tragicomedia selvática.