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INTERÉS POR UNA FICCIÓN AMBIENTADA EN LA ESPAÑA FRANQUISTA

'Amar en tiempos revueltos' se presenta en el Palais de Cannes

Manolita y Marcelino montan un bar como El Asturiano en el Mercado Internacional de Televisión de Cannes para promocionar la exitosa producción de sobremesa de TVE-1

MANUEL DE LUNA
CANNES

«Después de un Real Madrid-Barca, Amar en tiempos revueltos es el mejor producto que podéis comprar». Con este contundente argumento de venta, el actor Manuel Baqueiro (alias Marcelino) presentó ayer en Cannes, ante compradores de tele de medio mundo, la popular serie de TVE-1, un producto que, a punto de alcanzar los 1.500 capítulos en seis temporadas, se ha convertido en la estrella de la corona de la tele estatal. Y como tal la lució en el mejor plató del planeta, el MIP-TV, donde se han reunido cerca de 12.000 profesionales de los cinco continentes, que venden y adquieren todo lo que se va a ver en las próximas temporadas.

«Amar… se emite en México, Uruguay, Argentina (con gran éxito) y ahora hay opciones de compra en Panamá, Colombia, Chile -enumera Jaume Banacolocha, productor ejecutivo de Diagonal TV, empresa catalana que realiza la serie-. Y en Europa ya se han interesado en Italia, Polonia y Bélgica, que quiere adaptarla a su historia, empezando con la invasión nazi en la segunda guerra mundial… Total, que al ver este gran interés que ha despertado nos planteamos con TVE hacer una presentación internacional aprovechando el Mercado de Cannes. Y aquí estamos».

Banacolocha confiesa su sorpresa de que se pueda vender un producto tan español en estos tiempos de tanta crisis, pero considera que el éxito que tiene en TVE-1 desde hace seis temporadas es lo que ha llamado la atención en el extranjero. «Y el secreto de este éxito es un conjunto de coincidencias -apunta-: Amar… está en la cadena adecuada, se estrenó cuando la audiencia pedía tramas e historias de época y, también, la renovación constante que hay en cada temporada, que solo tienen como nexo común el restaurante de Manolita y Marcelino».

Mantel a cuadros y jamón

Y fueron precisamente Manolita y Marcelino los encargados de servir la promoción de Amar… en el Palais de Cannes, donde TVE emuló el bar El Asturiano con varias mesas con manteles a cuadros rojos y blancos, y platos con el jamón de todos los tiempos. «Contamos las vidas de unas personas que han tenido unas vicisitudes que, para bien y para mal, las ha pasado mucha gente. Por eso se identifican y les gusta», explica Itziar Miranda, actriz aragonesa que encarna a Manolita, un personaje con el que se ha encariñado, pero que nunca pensó que llegaría tan lejos: «Empezamos creyendo que sería un trabajo para seis meses, y llevamos ya seis años».

A Manuel Baqueiro, Marcelino, no cree que esta longevidad de la serie les lleve al tan temido encasillamiento. «No me preocupa, porque paralelamente ya hago otras cosas, como teatro; además, nuestros personajes están muy alejados de nuestra realidad… De hecho, me preocuparía mucho más no tener nada, o no divertirme con lo que hago». Así las cosas, ni Miranda ni Baqueiro ven el final a esta historia tan perfecta, y tan poco revuelta, para ellos.

Pero Banacolocha sí tiene una visión más realista: «No vemos que Amar… pueda ir mucho más allá. Quizás dos temporadas más, para acabar en los años 60». Y mientras se perfila, con el permiso de TVE, cómo y cuándo será el final, la tele estatal y Diagonal TV se dedican a vender un formato de éxito en unos tiempos muy revueltos.